Docente de Veterinaria dice que si aplican eutanasia a todo perro infectado con Leishmaniasis evitaríamos más riesgos

León Gustavo Iribarne es veterinario y docente de la Facultad de Veterinaria en las cátedras de Fisiología y de Patología General, e integrante de la Comisión de Leishmaniasis de la Facultad de Veterinaria en Salto, además de ser delegado por dicha Comisión a la Departamental de Zoonosis. El profesional fue consultado por EL PUEBLO sobre los problemas que presenta la Leishmaniasis en Salto.
¿Cómo evalúa Ud. en su calidad de docente de la Facultad de Veterinaria, el tratamiento que le han dado las autoridades a la problemática de la Leishmaniasis en Salto?
-Estamos ante una enfermedad de reciente aparición en nuestro país, recordemos que en febrero de 2015 se diagnosticaron los primeros perros enfermos de Leishmaniasis Visceral, esto ocurrió en Salto, en Arenitas Blancas. Se trata de una enfermedad parasitaria causada por un protozoario denominado Leishmania Infantum y que para su transmisión desde un animal infectado a otro sano, necesita de la participación de un insecto que actúa como vector, en este caso es un Flebótomo. Con respecto a las autoridades, el Ministerio de Salud en enero declaró a Salto en Emergencia Sanitaria por la aparición de nuevos casos de Leishmaniasis. A nuestro entender la decisión ministerial ha sido la correcta. A partir de ese momento comienza una actividad más intensa, comprometida con la tarea de relevamiento y diagnóstico de nuevos casos positivos de Leishmania, como así también en la elaboración de un Plan de Vigilancia Sanitaria. Destacamos el accionar de dicha Comisión contra la Leishmaniasis, por las distintas autoridades locales allí presentes, el mismo Intendente Dr. Andrés Lima, se ha mostrado interesado en el Plan de Vigilancia que elaboramos y quedó de entregarle una copia al Presidente de la República, Dr. Tabaré Vázquez, quien a su vez manifestó su preocupación por tal situación. Que Vázquez demuestre especial interés en el tema, está en consonancia con haber declarado a Salto en Emergencia Sanitaria por el mismo motivo. No tenemos la misma percepción de las autoridades nacionales, nos referimos a las del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), aunque nos consta que el Dr. José Menéndez, Director de Salto, ha hecho el esfuerzo por participar de la Comisión de Zoonosis, para evitar la expansión de la enfermedad a otras zonas del país. Concretamente lo que aspiramos es que se exija un certificado negativo a Leishmania a todo perro que salga y/o ingrese a la ciudad de Salto, esta resolución estaría en la órbita del MGAP y así se lo planteamos a las máximas autoridades del MGAP sin mucho éxito.
-¿Es posible curar a los perros afectados por la enfermedad o el camino de la eutanasia canina es irremediable?
-No es posible la cura de esta enfermedad, el perro que enferma de Leishmaniasis Visceral sufrirá un deterioro corporal progresivo que lo llevará a una muerte angustiosa y con mucho sufrimiento. Para evitar ese desenlace y también la posibilidad de que transmita la enfermedad a otros perros sanos o incluso a algún niño pequeño, está justificada la eutanasia. Con respecto a los tratamientos que en algunos países como España, se están ensayando, si bien han tenido en algunos casos resultados promisorios en cuanto el alivio de los síntomas, no logra la curación del perro y éste debe recibir el tratamiento de por vida. Tenemos esperanzas que en un futuro no muy lejano los científicos que investigan en esta línea, puedan elaborar una vacuna que brinde una protección inmunitaria cercana al 100%. En nuestro país además, se suma el caso de que es una enfermedad que está en sus comienzos y por ahora limitada geográficamente a la ciudad de Salto, por lo que si se aplicara responsablemente la eutanasia a todo perro positivo, estaríamos evitando la transmisión a los perros sanos y fundamentalmente estaríamos previniendo la aparición de personas enfermas.
-¿Es posible la transmisión de la Leishmaniasis a humanos?
-Sí, por supuesto, se trata de una enfermedad considerada “zoonosis”, por lo tanto puede transmitirse desde el perro al ser humano, siempre que el jején-vector pique a un perro infectado y luego pique a una persona sana, esto no solo es posible sino que es muy probable que ocurra, sobre todo si siguen apareciendo nuevos casos de perros positivos y no se les realiza la eutanasia prontamente a los mismos, esto llevará a elevar notoriamente la población de perros positivos a Leishmania y por lo tanto a aumentar las chances de que los humanos contraigan la enfermedad.
Lo que debemos resaltar es la gravedad que reviste esta enfermedad en los seres humanos, ya que no tiene cura y si la persona afectada no recibe tratamiento adecuado, tiene un 90% de probabilidades de morirse enfermo de Leishmaniasis. Los más vulnerables son los niños menores de dos años, los ancianos, los VIH positivos, los que están en tratamiento oncológico, y toda persona que por algún motivo tiene su sistema inmunitario deprimido, es decir muy bajas sus defensas.
-¿Con este escenario, cuán lejos estamos de que podamos tener la primera víctima humana de no actuar con la celeridad que se propone?
-Si como víctima se refiere a un ser humano que es picado por un jején infectado y contrae el parásito Leishmania Infantum , diría que no estamos lejos de esa situación, sí tenemos en cuenta la experiencia previa en otros países, que a los dos años de los primeros perros positivos, aparecen los primeros casos humanos. Lo que sucede muchas veces, es que una persona puede contraer el parásito pero como su Sistema Inmunitario es fuerte, no enfermará y por lo tanto no padecerá ningún síntoma. La gravedad del caso está cuando una persona contrae el parásito y por estar con bajas defensas se enferma, ahí sí tenemos la primera víctima en serio. Ahora bien, a cuánto tiempo estamos de cobrar esa primera víctima humana, no lo sé, pero sí sé que si algunos tenedores de perros infectados, mantienen una actitud renuente a la eutanasia de esos animales, entonces estoy seguro que esa víctima humana aparecerá mucho más temprano que tarde, y probablemente sea un niño.
-¿Cuál es la proyección de la expansión de la enfermedad en los próximos tiempos en nuestro medio?
-Al ser una enfermedad multifactorial, es decir que no depende solamente de una variante, el pronóstico es difícil, pero teniendo en cuenta algunas evidencias podemos inferir algunas consecuencias. Para que persista la enfermedad deben darse determinadas condiciones: 1º que esté presente el parásito Leishmania Infantum; 2º que haya poblaciones del jején-vector y un clima propicio para su reproducción y 3º contar con la presencia del huéspedreservorio, o sea el perro, en cantidades importantes. Estas condiciones se dan en nuestra ciudad. Otro dato que manejamos, es que según el muestreo realizado en noviembre y diciembre del 2015, tendríamos alrededor de 400 perros infectados en Salto. Por lo tanto lo que nos queda por hacer es evitar que se propague más allá de los límites geográficos de Salto. Para ello debemos tomar medidas concretas como practicarle la eutanasia a todos los perros positivos a Leishmania, controlar a los perros que salen y/o ingresan a nuestra ciudad, quitar de la vía pública a todos los perros callejeros y vagabundos, evitar basurales y restos de podas en las veredas y/o sitios baldíos, porque forman un ambiente muy propicio para la reproducción del jején vector. Y el resto es educar a la población en medidas preventivas. Si todas estas acciones están en el horizonte de quienes tienen la autoridad para llevarlas adelante, el pronóstico es favorable, pero si por alguna razón no se ponen en práctica, entonces en los próximos años sufriremos la expansión incontrolada de la Leishmaniasis Visceral, tanto en perros como en Humanos.
-¿Cómo debe actuar la sociedad en estos casos, informándose, con comprensión, con confianza en las autoridades?
-La población debería tomar medidas preventivas concretas, como ser la aplicación de collares y/o productos repelentes a sus perros, proteger a los niños mediante el uso de mosquiteros durante las horas nocturnas y también aplicarle repelente en las zonas del cuerpo más expuestas. Todas estas medidas deben ser difundidas y la gente tiene el derecho a estar informada de cómo ha sido la evolución de esta enfermedad y cuáles son los riesgos que corre si no detenemos a tiempo su expansión. La población debe exigir información y formación sobre todo lo que concierne a la Leishmaniasis Visceral, ya sea desde los centros educativos y/o desde las autoridades competentes, sólo así lograremos que la mayoría se involucre en el tema, lo comprenda y tenga actitudes de prevención.







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