Docentes de la sede Salto Universidad de la República ganan el primer premio en convocatoria de DINATEL

Lic. Natalie Robaina y Lic. Leticia Pou, investigación sobre el rol de la mujer y la comunicación.

La Dirección Nacional de Telecomunicaciones (Dinatel) del Ministerio de Industria, Energía y Minería lanzó en 2014 la Convocatoria sobre el Rol de la Mujer en los Servicios de Comunicación Audiovisual. El 13 de marzo se conocieron los ganadores. El primer premio fue obtenido por Natalie Robaina y Leticia Pou, docentes de la sede Salto del Centro Universitario de la Región Litoral Norte UdelaR por el proyecto «La participación de las mujeres en las radios comerciales. Una mirada sobre el caso de la frontera Uruguay-Argentina». El segundo premio fue para François Graña, docente de la Facultad de Información y Comunicación, por el proyecto «Las pioneras. Avatares de las primeras comunicadoras en la pantalla chica uruguaya».

La convocatoria de Dinatel tuvo la finalidad de estimular el trabajo académico que permita profundizar el conocimiento y la actualización de datos sobre el rol de las mujeres en los servicios de comunicación audiovisual. Asimismo, busca visualizar los desafíos que enfrentan las mujeres que trabajan en la industria de la radio y la televisión.

Radios de frontera

El trabajo de Natalie Robaina y Leticia Pou partió de un relevamiento realizado en tres radios AM (dos de Salto y una de Concordia) y en dos FM (una de Salto y otra de Concordia) entre noviembre y diciembre de 2014. Las autoras se basaron en entrevistas en profundidad con directores, productores, locutores y periodistas y en el análisis de contenidos de la programación radial.

Se identificó la distribución diferencial de cargos, debido a «la masculinización de los puestos de dirección». Los varones entrevistados expresaron que la definición de la programación y contenidos está a cargo de los directores y productores; las entrevistadas de Salto, reflejaron que su participación en la generación de contenidos es poca o nula, subraya el informe. La investigación consigna que «los temas trabajados mayormente por las radios analizadas son política y fútbol, coincidiendo con los temas de interés manifestados por los entrevistados hombres, que también constituyen la mayoría de los trabajadores de las radios». Se evidenció, también, que «la producción de contenidos no está pensada atendiendo a un enfoque de género».

Pioneras

El trabajo de François Graña es un avance de la investigación «Mujeres comunicadoras en la TV abierta uruguaya: los avatares de la conquista de un ámbito profesional».

Da cuenta «del trayecto recorrido por tres comunicadoras que abrieron brechas en ámbitos y roles hasta entonces exclusivamente masculinos», expresa el autor. La primera de ellas «ingresaba a la televisión en los comienzos de ésta en nuestro país, en la segunda mitad de los años 50; la segunda lo hacía en los 70 y la tercera promediando los 80».

El autor prefirió preservar el anonimato de las entrevistadas para permitir «una mayor soltura en el análisis de sus historias de vida», por eso dos de ellas figuran con nombres ficticios. No así la tercera: «La identidad de Cristina Morán, la pionera por antonomasia, resultaba imposible de disimular, dada la notoriedad pública de su trayectoria».

El informe pone de relieve «las principales peripecias y obstáculos que debieron afrontar las primeras mujeres que conquistaron notoriedad en la pantalla chica» y sus conclusiones se enlazarán cuando Graña continúe su línea de investigación, que llega hasta el presente.

a Dirección Nacional de Telecomunicaciones (Dinatel) del Ministerio de Industria, Energía y Minería lanzó en 2014 la Convocatoria sobre el Rol de la Mujer en los Servicios de Comunicación Audiovisual. El 13 de marzo se conocieron los ganadores. El primer premio fue obtenido por Natalie Robaina y Leticia Pou, docentes de la sede Salto del Centro Universitario de la Región Litoral Norte UdelaR por el proyecto «La participación de las mujeres en las radios comerciales. Una mirada sobre el caso de la frontera Uruguay-Argentina». El segundo premio fue para François Graña, docente de la Facultad de Información y Comunicación, por el proyecto «Las pioneras. Avatares de las primeras comunicadoras en la pantalla chica uruguaya».
La convocatoria de Dinatel tuvo la finalidad de estimular el trabajo académico que permita profundizar el conocimiento y la actualización de datos sobre el rol de las mujeres en los servicios de comunicación audiovisual. Asimismo, busca visualizar los desafíos que enfrentan las mujeres que trabajan en la industria de la radio y la televisión.
Radios de frontera
El trabajo de Natalie Robaina y Leticia Pou partió de un relevamiento realizado en tres radios AM (dos de Salto y una de Concordia) y en dos FM (una de Salto y otra de Concordia) entre noviembre y diciembre de 2014. Las autoras se basaron en entrevistas en profundidad con directores, productores, locutores y periodistas y en el análisis de contenidos de la programación radial.
Se identificó la distribución diferencial de cargos, debido a «la masculinización de los puestos de dirección». Los varones entrevistados expresaron que la definición de la programación y contenidos está a cargo de los directores y productores; las entrevistadas de Salto, reflejaron que su participación en la generación de contenidos es poca o nula, subraya el informe. La investigación consigna que «los temas trabajados mayormente por las radios analizadas son política y fútbol, coincidiendo con los temas de interés manifestados por los entrevistados hombres, que también constituyen la mayoría de los trabajadores de las radios». Se evidenció, también, que «la producción de contenidos no está pensada atendiendo a un enfoque de género».
Pioneras
El trabajo de François Graña es un avance de la investigación «Mujeres comunicadoras en la TV abierta uruguaya: los avatares de la conquista de un ámbito profesional».
Da cuenta «del trayecto recorrido por tres comunicadoras que abrieron brechas en ámbitos y roles hasta entonces exclusivamente masculinos», expresa el autor. La primera de ellas «ingresaba a la televisión en los comienzos de ésta en nuestro país, en la segunda mitad de los años 50; la segunda lo hacía en los 70 y la tercera promediando los 80».
El autor prefirió preservar el anonimato de las entrevistadas para permitir «una mayor soltura en el análisis de sus historias de vida», por eso dos de ellas figuran con nombres ficticios. No así la tercera: «La identidad de Cristina Morán, la pionera por antonomasia, resultaba imposible de disimular, dada la notoriedad pública de su trayectoria».
El informe pone de relieve «las principales peripecias y obstáculos que debieron afrontar las primeras mujeres que conquistaron notoriedad en la pantalla chica» y sus conclusiones se enlazarán cuando Graña continúe su línea de investigación, que llega hasta el presente.