El 61% de estudiantes de la Regional Norte son mujeres, generándose un proceso de feminización de la matrícula

La docente e investigadora del Centro Universitario del Noroeste (exRegional Norte) de la Universidad de la República, la licenciada Natalie Robaina, informó en el marco de una actividad de corte académico pero también proselitista, que según los datos que obran en poder de la Universidad con asiento en Salto sobre los alumnos que concurren a dicha institución, la cuarta parte de los mismos provienen de pueblos del interior de los departamentos. Y en ese sentido en muchos casos se trata de “la primera generación en el hogar que ingresa a la Universidad”.

Asimismo, dijo que en la exRegional Norte, el 61 por ciento de los estudiantes son mujeres y que eso va relacionado con una tendencia que se viene dando a nivel mundial donde existe “un proceso de feminización” en todas las universidades del mundo.

DESDE EL INTERIOR DEL INTERIOR

Los estudiantes que vienen al departamento son jóvenes, nos lleva a pensar como ciudad, en qué cosas nos tenemos que preparar en base a la demanda, servicios de transporte, servicios de alojamiento, servicios culturales y recreativos, nos presenta un desafío y como ciudad universitaria; debemos saber con qué actores debemos articular para brindar una respuesta desde el área educativa.

Un 23 por ciento de los estudiantes de la Regional Norte, nacieron en distintos pueblos del interior del departamento y no en capitales departamentales, en los lugares más recónditos y actualmente se encuentran en las aulas, estudiando diferentes carreras. Si uno trata de comparar este dato para la Universidad de la República en su conjunto, ese porcentaje cae apenas al 1 por ciento.

“Acá vemos el papel que está jugando la descentralización para acortar la brecha geográfica. Si además miramos los ingresos económicos de nuestros alumnos, los mismos provienen de los sectores económicos más desfavorecidos, y claramente pueden acceder a través de apoyos por becas a la universidad”, dijo Robaina.

No obstante, sostuvo la docente universitaria al hacer pública esta información, que el dato que poseen es importante para establecer, “si la universidad en el interior no reproduce el status quo de sectores más pudientes y de las clases más desfavorecidas, por el contrario creemos que ha apoyado la inserción de la gente del interior”.

Asimismo, informó que en los jefes de hogar de estos estudiantes universitarios que provienen de distintos pueblos del interior de los departamentos, un 24,7 por ciento de los padres de esos alumnos, solamente alcanzaron a concurrir a la Educación Primaria o directamente no tienen instrucción.

Los datos que surgieron del último Censo Universitario, sostiene que en comparación con el total de la Universidad estatal, estos datos son del 9,5 por ciento. En tanto que solo en la Regional Norte son del nivel anteriormente mencionado. En tanto, que los padres de alumnos que provienen de pueblos del interior de los departamentos y que concurren al centro universitario con asiento en Salto, que han podido entrar a la Universidad o que han completado la Educación Media el dato es del  26,7 por ciento.

Robaina indicó que con estos números se revela que en muchos casos, las censadas son la primera generación de muchos hogares que han podido ingresar a la Universidad, “con todo lo que eso conlleva en términos de adquirir capital social, capital cultural y también si en el futuro logran insertarse a la esfera laboral, adquirir capital económico”.

MÁS MUJERES

Existe una fuerte feminización de la matrícula universitaria. “Si bien en ese sentido seguimos una tendencia que existe a nivel mundial desde hace algunos años, vemos que este dato es mayor si comparamos nuestra región con algunas universidades en común”, señaló la investigadora en ciencias sociales.

Afirmó que en la Universidad de la República el 63 por ciento de la población universitaria son mujeres, al tiempo que para el centro regional noroeste con sede en Salto, ese porcentaje se traslada al 61 por ciento. “Esto podría estar hablando de que las mujeres están viendo en los centros regionales una oportunidad clave para poder insertarse al sistema educativo y esto no es menor considerando todas las desventajas que tienen por los mandatos sociales que están impuestos, lo cual hace más difícil trasladarse a Montevideo y poder obtener un título o desarrollar su carrera académica”, añadió.

Sostiene que para la universidad estatal esto se constituye en un “avance”, el hecho de que cada vez más mujeres puedan estar accediendo a una carrera terciaria, sobre todo “si pensamos que el nivel educativo de los hijos está fuertemente asociado al nivel educativo de las madres, podemos estimar que en el futuro habrá más personas con mayor nivel educativo”.

Por otro lado, Robaina indicó que la política de polo de desarrollo universitario logró radicar a muchos jóvenes algo que “nos parece muy positivo”. Asimismo dijo que “la mayor parte de estos jóvenes son varones. En una mayor medida también tenemos mujeres y eso también refiere a tener que desarrollar obstáculos que tienen las mujeres al momento de desarrollar una carrera académica”.

Esto porque tienen “mayores dificultades para desarrollar postgrados, porque empiezan la carrera más tarde y porque deben equilibrar la actividad académica con algunas actividades de su vida privada”, señaló la docente e investigadora local.

Aseguró finalmente que este camino que arroja estos resultados y que son llevados adelante a raíz de políticas de “descentralización, es un camino que está dando sus frutos, no ha sido fácil, es producto también de una comunidad local pujante y una comunidad académica que cree que existe un proyecto de desarrollo de una universidad en el interior. Por tanto hay que continuar por el camino de lograr cada vez mayor acceso a la Universidad en los distintos sectores de la población, algo que antes no pasaba. Debemos continuar hacia una Universidad democrática, que dialogue con el medio, que dé respuestas a las demandas que plantea la comunidad y que genere un camino de desarrollo social equitativo”.

a docente e investigadora del Centro Universitario del Noroeste
(exRegional Norte) de la Universidad de la República, la licenciada Natalie Robaina, informó en el marco de una actividad de corte académico pero también proselitista, que según los datos que obran en poder de la Universidad con asiento en Salto sobre los alumnos que concurren a dicha institución, la cuarta parte de los mismos provienen de pueblos del interior de los departamentos. Y en ese sentido en muchos casos se trata de “la primera generación en el hogar que ingresa a la Universidad”.
Asimismo, dijo que en la exRegional Norte, el 61 por ciento de los estudiantes son mujeres y que eso va relacionado con una tendencia que se viene dando a nivel mundial donde existe “un proceso de feminización” en todas las universidades del mundo.
DESDE EL INTERIOR
DEL INTERIOR
Los estudiantes que vienen al departamento son jóvenes, nos lleva a pensar como ciudad, en qué cosas nos tenemos que preparar en base a la demanda, servicios de transporte, servicios de alojamiento, servicios culturales y recreativos, nos presenta un desafío y como ciudad universitaria; debemos saber con qué actores debemos articular para brindar una respuesta desde el área educativa.
Un 23 por ciento de los estudiantes de la Regional Norte, nacieron en distintos pueblos del interior del departamento y no en capitales departamentales, en los lugares más recónditos y actualmente se encuentran en las aulas, estudiando diferentes carreras. Si uno trata de comparar este dato para la Universidad de la República en su conjunto, ese porcentaje cae apenas al 1 por ciento.
“Acá vemos el papel que está jugando la descentralización para acortar la brecha geográfica. Si además miramos los ingresos económicos de nuestros alumnos, los mismos provienen de los sectores económicos más desfavorecidos, y claramente pueden acceder a través de apoyos por becas a la universidad”, dijo Robaina.
No obstante, sostuvo la docente universitaria al hacer pública esta información, que el dato que poseen es importante para establecer, “si la universidad en el interior no reproduce el status quo de sectores más pudientes y de las clases más desfavorecidas, por el contrario creemos que ha apoyado la inserción de la gente del interior”.
Asimismo, informó que en los jefes de hogar de estos estudiantes universitarios que provienen de distintos pueblos del interior de los departamentos, un 24,7 por ciento de los padres de esos alumnos, solamente alcanzaron a concurrir a la Educación Primaria o directamente no tienen instrucción.
Los datos que surgieron del último Censo Universitario, sostiene que en comparación con el total de la Universidad estatal, estos datos son del 9,5 por ciento. En tanto que solo en la Regional Norte son del nivel anteriormente mencionado. En tanto, que los padres de alumnos que provienen de pueblos del interior de los departamentos y que concurren al centro universitario con asiento en Salto, que han podido entrar a la Universidad o que han completado la Educación Media el dato es del  26,7 por ciento.
Robaina indicó que con estos números se revela que en muchos casos, las censadas son la primera generación de muchos hogares que han podido ingresar a la Universidad, “con todo lo que eso conlleva en términos de adquirir capital social, capital cultural y también si en el futuro logran insertarse a la esfera laboral, adquirir capital económico”.
MÁS MUJERES
Existe una fuerte feminización de la matrícula universitaria. “Si bien en ese sentido seguimos una tendencia que existe a nivel mundial desde hace algunos años, vemos que este dato es mayor si comparamos nuestra región con algunas universidades en común”, señaló la investigadora en ciencias sociales.
Afirmó que en la Universidad de la República el 63 por ciento de la población universitaria son mujeres, al tiempo que para el centro regional noroeste con sede en Salto, ese porcentaje se traslada al 61 por ciento. “Esto podría estar hablando de que las mujeres están viendo en los centros regionales una oportunidad clave para poder insertarse al sistema educativo y esto no es menor considerando todas las desventajas que tienen por los mandatos sociales que están impuestos, lo cual hace más difícil trasladarse a Montevideo y poder obtener un título o desarrollar su carrera académica”, añadió.
Sostiene que para la universidad estatal esto se constituye en un “avance”, el hecho de que cada vez más mujeres puedan estar accediendo a una carrera terciaria, sobre todo “si pensamos que el nivel educativo de los hijos está fuertemente asociado al nivel educativo de las madres, podemos estimar que en el futuro habrá más personas con mayor nivel educativo”.
Por otro lado, Robaina indicó que la política de polo de desarrollo universitario logró radicar a muchos jóvenes algo que “nos parece muy positivo”. Asimismo dijo que “la mayor parte de estos jóvenes son varones. En una mayor medida también tenemos mujeres y eso también refiere a tener que desarrollar obstáculos que tienen las mujeres al momento de desarrollar una carrera académica”.
Esto porque tienen “mayores dificultades para desarrollar postgrados, porque empiezan la carrera más tarde y porque deben equilibrar la actividad académica con algunas actividades de su vida privada”, señaló la docente e investigadora local.
Aseguró finalmente que este camino que arroja estos resultados y que son llevados adelante a raíz de políticas de “descentralización, es un camino que está dando sus frutos, no ha sido fácil, es producto también de una comunidad local pujante y una comunidad académica que cree que existe un proyecto de desarrollo de una universidad en el interior. Por tanto hay que continuar por el camino de lograr cada vez mayor acceso a la Universidad en los distintos sectores de la población, algo que antes no pasaba. Debemos continuar hacia una Universidad democrática, que dialogue con el medio, que dé respuestas a las demandas que plantea la comunidad y que genere un camino de desarrollo social equitativo”.