El absurdo de no entender

El martes en las primeras horas de la la tarde, la Organización del Fútbol del Interior, procedió a postergar el inicio de la Copa del Interior de Clubes. Al fin de cuentas, no se trata de una suspensión y sí, de una postergación. Aunque el mejoramiento del clima se produjo a nivel país, algunas realidades son concretas: 18 rutas cortadas, franjas de población en el Este, en el Sur y en el bajo Litoral, anegadas. Pero además, casos específicos de campos de juego bajo agua.
De acuerdo a lo que se revelara a EL PUEBLO, la discusión fue y vino antes de la toma de posición. No todos confluyeron en un mismo sentir, a nivel del organismo rector, pero finalmente se plasmó el más elemental sentido común: ¿cómo fijarse partidos de fútbol, en medio de desgracias humanas? El país ha sido impactado con ferocidad atroz, por una naturaleza a la que hemos socavado con tantas actitudes irresponsables, para ahora (o de un tiempo a esta parte), pegarnos el cachetazo. ¡El tan manido efecto boomerang! Ni hablemos de las pérdidas económicas, porque las pagaremos todos.
CUANDO VALE MÁS QUE UNA VIDA…
En ese marco, OFI actuó como debía actuar. Hasta por una cuestión de sensibilidad.
Con 10 días más, todo podrá ir restaurándose en la medida que se pueda y finalmente el fútbol de la Copa, estalle a los cuatro vientos, ya sin el acecho de dramas cercanos.
Hay quienes, esterilmente, no ven más allá de sus narices. Son los que suponen que una pelota de fútbol, vale más que una vida.
Y no entienden.
Ni entenderán.
Es el absurdo de no entender.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-