El año pasado fueron declarados nulos 6 matrimonios por la Iglesia Católica en Salto, ahora hay 11 en trámite

El año pasado fueron declarados nulos 6 matrimonios  por la Iglesia Católica en Salto, ahora hay 11 en trámite
En la mañana de ayer en el Obispado de Salto se llevó a cabo una instancia de formación con los integrantes del Tribunal Eclesiástico e integrantes de otras diócesis del país, con la presencia del sacerdote y abogado argentino especialista en Derecho Canónico, Marcelo Parma, quien hizo referencia a la nulidad del matrimonio en la Iglesia Católica.
Ante una solicitud de declaración de nulidad de un matrimonio católico, la legislación de la iglesia analiza la falta de madurez psicoafectiva para entablar un matrimonio “estado de vida” desde sus inicios, lo que constituye una de las pruebas fundamentales que se exigen para probar que el matrimonio fue nulo desde sus inicios.
“Junto con las aptitudes que debe tener la persona al iniciar un matrimonio, se analizan otras causales que confluyen como la situación con los hijos, la inestabilidad del vínculo, la falta de compromiso para siempre y otras cuestiones que tienen que ver con lo cultural y algunos modelos que llegan a los jóvenes y debilitan la voluntad marcando la vida de los contrayentes”, comentó Parma.
La legislación de la Iglesia respetando la decisión que los esposos hicieron al casarse, toma como principio la presunción de validez del matrimonio, por eso hay que probar que el mismo fue nulo desde sus inicios.
“Pensar que todo matrimonio es nulo sería banalizar de parte de la iglesia el compromiso asumido, por eso cuando surge un fracaso matrimonial, la iglesia tiene previsto un proceso que tiene un plazo que puede ir de un año a un año y medio; y analiza las pruebas que muestran una posible causa de nulidad, ya sea por una falta de preparación mínima o porque alguno de los esposos no ha respetado los elementos y propiedades esenciales del matrimonio”, dijo el sacerdote argentino.
EL ADULTERIO EN SÍ, NO
ES CAUSAL DE NULIDAD
El adulterio es un pecado, es un desorden moral, una falta a la fidelidad, pero en sí misma no es una causa de nulidad si es una circunstancia transitoria o pasajera y la persona no ha dejado de cumplir con sus obligaciones. Sin embargo, si el adulterio responde a una expresión cuando al momento de casarse no había una voluntad de cumplir con el compromiso de fidelidad puede ser nulo.
“Se le pide a los esposos que prueben con testigos y nosotros le tomamos la declaración a los esposos donde logramos ver la mentalidad de los novios, la aptitud con que se acercaron al casamiento y tratamos de ver su patrón de conducta, si es algo esporádico o una tendencia o hábito a la infidelidad. Hay muchos elementos que permiten ver la entidad o gravedad del hecho”, explicó el experto en derecho canónico.
LA VIOLENCIA
DOMÉSTICA ES UN
FACTOR DETERMINANTE
“La violencia doméstica puede ser un indicador, porque los esposos deben estar en condiciones de entablar una relación responsable, respetuosa y seria y los actos de violencia son analizados con mucha seriedad porque hay casos en los que se demuestran componentes psíquicos disfuncionales contrarios a la pareja y por eso se determina la nulidad. Basta que se pruebe un trastorno que le impide entablar una relación y en ese caso el matrimonio será nulo”, comentó Parma.
EN SALTO HAY
VARIAS SOLICITUDES
En Uruguay hay dos tribunales eclesiásticos uno que entiende en primera instancia en Montevideo y otro que entiende en segunda instancia en Salto y el promedio de pedidos de nulidad en relación a la cantidad de población comparándolo con otros países, es alto.
El año pasado, en Salto hubo doce solicitudes, de las cuales en seis fueron declarados nulos los matrimonios celebrados, mientras este año hay once solicitudes en trámite.
El proceso de nulidad de matrimonio religioso puede ser iniciado por ambos cónyuges o por uno solo, en éste último caso se le notifica al otro cónyuge para que haga sus descargos y pueda presentarse en el proceso.
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En la mañana de ayer en el Obispado de Salto se llevó a cabo una instancia de formación con los integrantes del Tribunal Eclesiástico e integrantes de otras diócesis del país, con la presencia del sacerdote y abogado argentino especialista en Derecho Canónico, Marcelo Parma, quien hizo referencia a la nulidad del matrimonio en la Iglesia Católica.

Ante una solicitud de declaración de nulidad de un matrimonio católico, la legislación de la iglesia analiza la falta de madurez psicoafectiva para entablar un matrimonio “estado de vida” desde sus inicios, lo que constituye una de las pruebas fundamentales que se exigen para probar que el matrimonio fue nulo desde sus inicios.

“Junto con las aptitudes que debe tener la persona al iniciar un matrimonio, se analizan otras causales que confluyen como la situación con los hijos, la inestabilidad del vínculo, la falta de compromiso para siempre y otras cuestiones que tienen que ver con lo cultural y algunos modelos que llegan a los jóvenes y debilitan la voluntad marcando la vida de los contrayentes”, comentó Parma.

La legislación de la Iglesia respetando la decisión que los esposos hicieron al casarse, toma como principio la presunción de validez del matrimonio, por eso hay que probar que el mismo fue nulo desde sus inicios.

“Pensar que todo matrimonio es nulo sería banalizar de parte de la iglesia el compromiso asumido, por eso cuando surge un fracaso matrimonial, la iglesia tiene previsto un proceso que tiene un plazo que puede ir de un año a un año y medio; y analiza las pruebas que muestran una posible causa de nulidad, ya sea por una falta de preparación mínima o porque alguno de los esposos no ha respetado los elementos y propiedades esenciales del matrimonio”, dijo el sacerdote argentino.

EL ADULTERIO EN SÍ, NO ES CAUSAL DE NULIDAD

El adulterio es un pecado, es un desorden moral, una falta a la fidelidad, pero en sí misma no es una causa de nulidad si es una circunstancia transitoria o pasajera y la persona no ha dejado de cumplir con sus obligaciones. Sin embargo, si el adulterio responde a una expresión cuando al momento de casarse no había una voluntad de cumplir con el compromiso de fidelidad puede ser nulo.

“Se le pide a los esposos que prueben con testigos y nosotros le tomamos la declaración a los esposos donde logramos ver la mentalidad de los novios, la aptitud con que se acercaron al casamiento y tratamos de ver su patrón de conducta, si es algo esporádico o una tendencia o hábito a la infidelidad. Hay muchos elementos que permiten ver la entidad o gravedad del hecho”, explicó el experto en derecho canónico.

LA VIOLENCIA DOMÉSTICA ES UN FACTOR DETERMINANTE

“La violencia doméstica puede ser un indicador, porque los esposos deben estar en condiciones de entablar una relación responsable, respetuosa y seria y los actos de violencia son analizados con mucha seriedad porque hay casos en los que se demuestran componentes psíquicos disfuncionales contrarios a la pareja y por eso se determina la nulidad. Basta que se pruebe un trastorno que le impide entablar una relación y en ese caso el matrimonio será nulo”, comentó Parma.

EN SALTO HAY VARIAS SOLICITUDES

En Uruguay hay dos tribunales eclesiásticos uno que entiende en primera instancia en Montevideo y otro que entiende en segunda instancia en Salto y el promedio de pedidos de nulidad en relación a la cantidad de población comparándolo con otros países, es alto.

El año pasado, en Salto hubo doce solicitudes, de las cuales en seis fueron declarados nulos los matrimonios celebrados, mientras este año hay once solicitudes en trámite.

El proceso de nulidad de matrimonio religioso puede ser iniciado por ambos cónyuges o por uno solo, en éste último caso se le notifica al otro cónyuge para que haga sus descargos y pueda presentarse en el proceso.







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