El desafío actual de la citricultura pasa por la reconversión de variedades y por el trabajo mancomunado

El desafío actual de la citricultura pasa por la reconversión de variedades y por el trabajo mancomunado

Ing. Agr. Juan Carlos Codina (URUD’OR) en ocasión del III Simposio de Investigación y desarrollo tecnológico en citrus.

Técnico asegura que “estamos prácticamente igual que en la década del ‘90”

Ofrecer el producto que el mercado quiere y asegurar la rentabilidad de los productores” son dos de las cosas fundamentales que, según Juan Carlos Codina, marcan el camino a seguir en el sector Citrícola uruguayo. Aseguró que hay que “apuntar al recambio varietal” y para ello “tenemos que trabajar todos los actores de manera mancomunada”.

EL PRODUCTO QUE DOÑA MARÍA QUIERE

Juan Carlos Codina integra URUD´OR S.A, organización líder en Uruguay en la exportación de frutas cítricas frescas y opera en el mercado internacional desde 1963.  En ocasión del “III simposio  de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Citrus” organizado por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y la Facultad de Agronomía en la Regional Norte (del 15 al 17 de noviembre pasados) indicó que  “en el negocio citrícola hay cosas que son fundamentales. La primera es tener realmente el producto que doña María o el consumidor final quiere”. Y otro tema es “la rentabilidad de los productores”. Para ello “no podemos seguir pensando en producir 15, 20 o 25 toneladas por hectárea, es absolutamente imposible. Eso lo tenemos que cambiar ya, los vaivenes que tiene la citricultura uruguaya y también toda la citricultura del mundo son enormes, y nosotros una de las herramientas que tenemos es que tenemos que tener un producto valioso pero tenemos que tener también una altísima productividad, tenemos que apostar a una altísima productividad, no podemos pensar en productividades menores de 40 toneladas por hectárea”. Tenemos el problema “del combustible, los transportes, etc., una de las formas para luchar contra todo eso es justamente tener, obtener, conseguir productividades relativamente altas”.

CAMBIOS RÁPIDOS EN EL MUNDO

Otro tema absolutamente importante es el que “el escenario mundial de la citricultura está cambiando, sobre todo el tema de la competencia”. Hay que “mirar la citricultura no de nuestro país, en una burbuja, no pensando que tenemos una citricultura también del hemisferio, los países importantes, por eso planteamos la necesidad de una inteligencia competitiva, que no es un tema menor”. Pero las necesidades están cambiando porque el hemisferio norte está tomando una participación en los mercados realmente increíble y con una agresividad brutal. Y eso, según Codina “va a conspirar a corto plazo contra nosotros. Eso hay que entenderlo, hay situaciones que han cambiado y van a cambiar, cada vez más, entonces por lo tanto creo que esto hay que pensarlo entre todos, estamos en un momento de inflexión realmente complicado. Las cosas van cambiando muy rápido en el mundo”.

CON LO QUE TENEMOS “NO HACEMOS PATRIA”

Nuestra citricultura “¿tiene el producto que doña María quiere? En el caso de los limones evidentemente que el mundo va a tender hacia los limones sin semillas, es uno de los desafíos que tenemos, algo se ha hecho, pero hay mucho para hacer, pero tenemos que ir pensando en esa dirección. En cuanto al tema de las naranjas evidentemente tenemos que pensar en el tamaño, en la forma, en las semillas. Las variedades elongadas o acorazonadas no tienen nada que ver con lo que está pidiendo el mercado que son otro tipo de variedades. La oferta que tenemos es muy limitada, es un producto de altísimo descarte y no podemos trabajar con un número de 50-60% de descarte. Codina hizo un análisis de variedades en nuestro país, casi uno a uno, manifestando que algunas reúnen características y otras han dejado de ser variedades premiun, indicando que las plantaciones de algunas van a ir desapareciendo. Con el panorama de las mandarinas expresó que “no hacemos patria, y hay que tenerlo claro. Porque las investigaciones tienen que pensar en la realidad de las variedades.

APUNTAR AL RECAMBIO DE VARIEDADES

“Hay que apuntar al recambio varietal y ese es el gran tema que hoy se discute” expresó Codina. Hay cerca de 40 variedades nuevas y sobre ellas hay que trabajar: desde las satsumas más tempranas hasta las clementinas más tempranas, con toda la línea de mandarinas. La oferta es enorme y estas variedades son todas absolutamente patentadas. Y eso implica  otra instancia compleja que es la negociación con los propietarios de la licencia.  “Este desafío de la reconversión varietal no se hace en forma independiente, tenemos que hacerlo entre todos los actores. Nadie en forma independiente puede asumir tal desafío. ¿Qué vamos a hacer con las variedades nuevas? Vamos a traer los 5 clones o elegiremos con cuál trabajar. Y el mundo de la investigación tiene que estudiar, porque estamos igual que en la década del año ’90, no hemos hecho prácticamente nada.

La citricultura tiene sus respuestas si quiere. Manejó el caso de la variedad “tango”, que la “sacamos entre todos  y podemos hacer muchas cosas”. La citricultura uruguaya tendrá 20 mil desafíos, pero si no producimos lo que doña María quiere y el mercado quiere, y si el productor no tiene rentabilidad seguirá comprometida. Si somos hábiles y mancomunamos esfuerzos todos los desafíos los vamos a poder superar.

URUD ‘OR

Está integrada por empresas citrícolas de primer nivel como son Azucitrus, Sandupay, Agrisur, El Repecho y Costa de Oro, quienes en forma conjunta, representan más del 40% de la exportación nacional de cítricos. Ha desarrollado un sistema de gestión de calidad a través del cual controla todas las etapas del proceso por el que pasa la fruta de exportación, desde la adquisición de los insumos utilizados, el asesoramiento a los productores, la cosecha, empaque, manipuleo, transporte, almacenamiento y conservación. El principal destino de las ventas de la empresa es la Comunidad Europea, aunque se abastecen además los mercados de Europa del Este, Medio Oriente, Lejano Oriente y Canadá.