El Dr. Girard se siente “decepcionado” por el curso que siguió su propuesta para que las embarazadas viajen gratis en ómnibus

“Pasó a ser hoy, un mal proyecto”, dice

Hace algún tiempo, el Dr. Miguel Girard, ginecólogo, presentó ante el intendente Andrés Lima y la Junta Departamental, un proyecto para que toda mujer embarazada pueda viajar gratis en los ómnibus del transporte urbano, de modo de facilitar los controles médicos, tan necesarios durante el período de embarazo. Pero, pese al entusiasmo del comienzo, Girad dice sentirse “desilusionado” por la forma en que el proyecto siguió su curso. Entiende que la Intendencia lo modificó negativamente, transformándolo en algo que “hace diferencias entre las embarazadas”, lo que justamente él no quería que sucediera.omnibus

“Para mí fue una felicidad al comienzo y una decepción después. Lo hice con todas las ganas, poniéndole toda la garra que siempre le pongo a todo lo que hago. Quería darle a la gente algo más y que eso no molestara a nadie. Y con este proyecto, nadie gasta nada y ganan todos. Ganaba la embarazada y los ómnibus no gastaban, entonces presenté un proyecto en la Junta Departamental –comenzó diciendo Miguel Girard en conversación con EL PUEBLO-, y luego explicó: “fue aprobado, me ayudó la edil Grattone y hablando con el intendente llegamos a un acuerdo. Él lo vio como algo muy bueno y lo aprobó, cosa que festejamos, porque dijimos: ahora la embarazada va a poder ir a los controles gratuitamente. Eso es lo que yo quería, que la embarazada se controlara gratis, porque muchas pacientes me decían que a veces no tenían 10 pesos para el ómnibus. El intendente Andrés Lima lo aprobó y con orgullo dijimos: bueno, hemos puesto nuestro granito de arena a la sociedad de Salto y a la embarazada. Hasta ahí, todo muy bien, pero…”.

-¿Qué pasó después?
Que muchos proyectos no salen porque le ponen tantas trabas que al final termina siendo un mal proyecto. El proyecto del ómnibus pasó a ser hoy un mal proyecto. Lo que yo quería era que no se excluyera a nadie. Esto tenía que ser para toda mujer que llevara un hijo en su vientre. No me importaba el color del partido, ni si era pobre o rica. El control del embarazo y las enfermedades no saben de pobres o ricos, ni de color de partido, ni de color de pensamiento. Así que no podíamos delimitar eso, tenía que ser para todas. En principio, yo no fui llamado para comenzar este proyecto y explicar cómo articularlo. A pesar que en la fundamentación de la Junta estaba muy bien explicado que la mujer subía al ómnibus con el carnet obstétrico y el guarda la dejaba pasar; y al regreso, cuando ya se había hecho el control, con el carnet firmado por el médico, volvía a su casa gratis. Eso era lo más simple y era para todas.

-¿Y qué trabas le pusieron?
La primera traba fue que dijeron que esto tenía que ser solo de Hospital. Ojo, yo no estuve, a mí me llegó la noticia que la Intendencia lo había articulado solo para Hospital. ¡Un disparate! Porque tenemos en Centro Médico mucha gente que no tiene recursos, que está en el Fonasa y ¿por qué sacarle ese derecho? Se hizo diferencias. La segunda traba fue que se pidió que la paciente fuera a la oficina de ómnibus y ahí le daban el boleto que necesitaba. Pero eso es contraproducente y raro, porque para ir a la central de ómnibus tenía que pagar boleto y en el primer trimestre es una vez por mes. Es decir que paga un boleto para que le den otro, no tiene sentido. Eso hizo que esto no funcionara. No lo hicieron como yo lo pedí, una lástima. Si me hubieran llamado, estaba a la orden para articularlo y hubiera tratado de sortear todos estos obstáculos. El proyecto se deformó y hoy no se habla de ese proyecto, pero pienso que de futuro puede salir adelante porque es algo muy bueno en lo que, repito, nadie gasta y todos ganamos.