El elector y el candidato: una relación de amor y odio

El elector y el candidato: una relación de amor y odio
El hombre es un animal político (Zoon politikón) es una expresión escrita por el filósofo Aristóteles en su obra “Política” (Libro I). El significado literal de la expresión es “animal político” o “animal cívico” y hace referencia al ser humano, el cual a diferencia de los animales posee la capacidad de relacionarse políticamente, es decir, crear sociedades y organizar la vida en ciudades. Cuando Aristóteles definía al hombre como zoon politikón, hacía referencia a sus dimensiones social y política. El hombre y el animal por naturaleza son sociales, pero solo el hombre es político, siempre y cuando viva en comunidad.
La democracia, sistema organizado por las sociedades en base a la libertad y la igualdad de oportunidades, donde el hombre común pasa a ser elector y puede ser elegido, genera que los protagonistas del sistema pasen a ser una suerte de héroes de la sociedad en la que vivimos.
Aunque con el tiempo esas figuras se van desgastando y en la medida en la que nos encontramos en un mundo donde las relaciones son tan horizontales, como dijo el periodista Graziano Pascale a EL PUEBLO en una entrevista el pasado viernes, de igual a igual, las cosas cambian y los políticos ya bajan del pedestal para ser iguales a la gente, que los mira no con tanto orgullo.
Los políticos ya no son héroes para la sociedad, caudillos pueden surgir algunos, aunque por el momento el perfil de los nuevos liderazgos en los distintos sectores y partidos políticos no construyen una figura que tenga ese talante.
Con todo, en el caso de Uruguay, la clase política en general no está tan mal vista con relación a sus pares de la región, ya que siguen teniendo una importante cuota de credibilidad en la gente que aún espera algo de ellos.
Este dato surge de las entrevistas que esta semana el equipo periodístico de EL PUEBLO realizó a varias personas, en su mayoría jóvenes electores que son los que se sienten más independientes de divisas y partidos, así como también de las tradiciones familiares que años atrás podían hacerse sentir con más fuerza.
Sin embargo, ahora lo que más les importa es que el candidato que se postula los represente con sus ideas, los seduzca con sus propuestas y los contagie con su entusiasmo al querer transmitir algo.
A los políticos ya nadie les regala nada a no ser el voto porque se trata de una elección obligatoria, ya que según ha sido confirmado en reiteradas encuestas de opinión pública, la mayoría de la gente no concurriría a votar si el acto electoral no fuera obligatorio y sobre todo, los que no irían son los electores jóvenes, que muestran un desencanto generalizado por todo lo relacionado con la política, pese a que los partidos se jactan de contar con grupos numerosos de militantes entre la juventud.
De las consultas realizadas por EL PUEBLO para el presente informe, la mayoría de la gente entiende que los políticos tienen una deuda con la población, que es la de “atender a los más necesitados” y poder darle “respuestas a los problemas que surgen en los barrios”.
Por otro lado, son pocos los que demuestran tener plena confianza en los candidatos y la mayoría considera que “son todos iguales” y que “mienten mucho”, debido a las circunstancias electorales.
Pese a esto, el politólogo Ignacio Zuasnábar, director de Opinión Pública de la consultora Equipos de Montevideo, dijo ayer a EL PUEBLO para el presente informe que los políticos uruguayos ya no gozan de una buena imagen ante la gente, pero que con todo, son vistos con mejores ojos que sus colegas de la región continental.
Señaló que el estilo del presidente José Mujica, que apostó a la austeridad del gobierno, el hecho que los presidentes en Uruguay caminen por la calle y tengan guardias más sobrias que las de sus pares de la región, habla mucho de que si bien hay “cierta desconfianza”, lo que no hay es “repudio” y eso ya es decir bastante.
En el marco de una campaña electoral de la que quedan pocos días y en la que pasa de todo, donde los candidatos con más chances ya se perfilan y sacan todo lo que les queda para rescatar más votos en una campaña electoral donde todo pasa muy rápido y las cosas pasan sin tregua, donde se escuchan promesas de todo tipo y en donde la población recibe de los postulantes mucho más de lo que quiere escuchar, consultamos al azar a un grupo de personas que votan en las próximas elecciones y a todas les hicimos el mismo cuestionario para que digan su verdad y en ella se refleje el pensamiento promedio de la gente sobre lo que estamos viviendo en este momento.
Asimismo, lo que la gente dice fue apoyado por el análisis de uno de los politólogos de mayor relevancia en estos momentos a nivel país, como es Ignacio Zuasnábar.
Si bien EL PUEBLO intentó comunicarse con politólogos que han realizado relevamientos locales que han ganado crédito a nivel local, no tuvo éxito hasta el momento. Esto y más en el siguiente informe.

El hombre es un animal político (Zoon politikón) es una expresión escrita por el filósofo Aristóteles en su obra “Política” (Libro I). El significado literal de la expresión es “animal político” o “animal cívico” y hace referencia al ser humano, el cual a diferencia de los animales posee la capacidad de relacionarse políticamente, es decir, crear sociedades y organizar la vida en ciudades. Cuando Aristóteles definía al hombre como zoon politikón, hacía referencia a sus dimensiones social y política. El hombre y el animal por naturaleza son sociales, pero solo el hombre es político, siempre y cuando viva en comunidad.

La democracia, sistema organizado por las sociedades en base a la libertad y la igualdad de oportunidades, donde el hombre común pasa a ser elector y puede ser elegido, genera que los protagonistas del sistema pasen a ser una suerte de héroes de la sociedad en la que vivimos.

Aunque con el tiempo esas figuras se van desgastando y en la medida en la que nos encontramos en un mundo donde las relaciones son tan horizontales, como dijo el periodista Graziano Pascale a EL PUEBLO en una entrevista el pasado viernes, de igual a igual, las cosas cambian y los políticos ya bajan del pedestal para ser iguales a la gente, que los mira no con tanto orgullo.

Los políticos ya no son héroes para la sociedad, caudillos pueden surgir algunos, aunque por el momento el perfil de los nuevos liderazgos en los distintos sectores y partidos políticos no construyen una figura que tenga ese talante.

Con todo, en el caso de Uruguay, la clase política en general no está tan mal vista con relación a sus pares de la región, ya que siguen teniendo una importante cuota de credibilidad en la gente que aún espera algo de ellos.

Este dato surge de las entrevistas que esta semana el equipo periodístico de EL PUEBLO realizó a varias personas, en su mayoría jóvenes electores que son los que se sienten más independientes de divisas y partidos, así como también de las tradiciones familiares que años atrás podían hacerse sentir con más fuerza.

Sin embargo, ahora lo que más les importa es que el candidato que se postula los represente con sus ideas, los seduzca con sus propuestas y los contagie con su entusiasmo al querer transmitir algo.

A los políticos ya nadie les regala nada a no ser el voto porque se trata de una elección obligatoria, ya que según ha sido confirmado en reiteradas encuestas de opinión pública, la mayoría de la gente no concurriría a votar si el acto electoral no fuera obligatorio y sobre todo, los que no irían son los electores jóvenes, que muestran un desencanto generalizado por todo lo relacionado con la política, pese a que los partidos se jactan de contar con grupos numerosos de militantes entre la juventud.

De las consultas realizadas por EL PUEBLO para el presente informe, la mayoría de la gente entiende que los políticos tienen una deuda con la población, que es la de “atender a los más necesitados” y poder darle “respuestas a los problemas que surgen en los barrios”.

Por otro lado, son pocos los que demuestran tener plena confianza en los candidatos y la mayoría considera que “son todos iguales” y que “mienten mucho”, debido a las circunstancias electorales.

Pese a esto, el politólogo Ignacio Zuasnábar, director de Opinión Pública de la consultora Equipos de Montevideo, dijo ayer a EL PUEBLO para el presente informe que los políticos uruguayos ya no gozan de una buena imagen ante la gente, pero que con todo, son vistos con mejores ojos que sus colegas de la región continental.

Señaló que el estilo del presidente José Mujica, que apostó a la austeridad del gobierno, el hecho que los presidentes en Uruguay caminen por la calle y tengan guardias más sobrias que las de sus pares de la región, habla mucho de que si bien hay “cierta desconfianza”, lo que no hay es “repudio” y eso ya es decir bastante.

En el marco de una campaña electoral de la que quedan pocos días y en la que pasa de todo, donde los candidatos con más chances ya se perfilan y sacan todo lo que les queda para rescatar más votos en una campaña electoral donde todo pasa muy rápido y las cosas pasan sin tregua, donde se escuchan promesas de todo tipo y en donde la población recibe de los postulantes mucho más de lo que quiere escuchar, consultamos al azar a un grupo de personas que votan en las próximas elecciones y a todas les hicimos el mismo cuestionario para que digan su verdad y en ella se refleje el pensamiento promedio de la gente sobre lo que estamos viviendo en este momento.

Asimismo, lo que la gente dice fue apoyado por el análisis de uno de los politólogos de mayor relevancia en estos momentos a nivel país, como es Ignacio Zuasnábar.

Si bien EL PUEBLO intentó comunicarse con politólogos que han realizado relevamientos locales que han ganado crédito a nivel local, no tuvo éxito hasta el momento. Esto y más en el siguiente informe.

Consultado por EL PUEBLO

Director de Consultora Equipos, Ignacio Zuasnábar: «la gente percibe a los políticos con desconfianza»

Los politólogos también juegan su partido y fueron consultados sobre su opinión acerca de cómo perciben ellos la sensación que tiene la gente sobre los políticos. En ese sentido, el director de la Consultora Equipos, Ignacio Zuasnábar y el director de la consultora local Focus, Erick Bremermann, fueron consultados por EL PUEBLO para el presente informe.

En ambos casos, coincidieron en que la percepción de los ciudadanos sobre los políticos es de desconfianza. Pese a esto, Zuasnábar admitió que  los indicadores muestran que los uruguayos respecto a sus pares de la región “son más apreciados”.

DESCONFIADOS

“Los uruguayos en general somos bastante desconfiados y sobre todo somos desconfiados del poder, además somos muy horizontales y cuando hay personas que tienen más prestigio, ya sea por su persona o por su poder económico, siempre tendemos a desconfiar de ellos. Por eso los políticos en general tienen una imagen relativamente pobre entre la ciudadanía uruguaya, igual que los empresarios”, dijo el director de la consultora Equipos, Ignacio Zuasnábar a este diario.

“De cualquier manera si uno compara los indicadores de aprecio a la clase política en el Uruguay con los que hay en los países de la región, los líderes uruguayos son bastante más apreciados que los de la región”, afirmó Zuasnábar.

Dijo a su vez que esta situación “tiene una explicación” y es que por “más que haya cierta desconfianza hacia la imagen del político, lo que ocurre es que la misma no está tan asociada a la corrupción, a la del político que vive ostentosamente y que a la vez se distancia mucho de la gente”. Aseguró que la gestión de José Mujica en la presidencia “contribuyó mucho a eso, la de Tabaré Vázquez también, hoy los presidentes son personas que por lo general caminan por la calle, la mayoría de los presidentes de la época postdictadura viven en sus propias casas y no se apoyan tanto en la residencia presidencial, en ese aspecto, tampoco tienen grandes flotas de automóviles, el presidente no tiene un avión presidencial, tampoco tiene un helicóptero presidencial, entonces esas cosas son bien vistas y aceptadas por la gente”, comentó.

Señaló que a su vez la población comenzó a buscar la imagen de “un político que esté más en su pie de igualdad, en una línea más horizontal, que no se distancie tanto y eso ayudó a que haya una percepción un poco mejor de la clase política, aunque aún hay desconfianza. Sin embargo el elector quiere respuestas concretas a sus problemas y está cansado de que a veces se esquive un poco eso”, dijo el prestigioso politólogo uruguayo a este diario en la pasada jornada al ser consultado vía telefónica.

Bremermann dice que el descreimiento “se da en base a las promesas de campaña”

Por otro lado, Erick Bremermann de la Consultora Focus, señaló que a su juicio “la imagen de la clase política en Uruguay es un tema en el cual confluyen diferentes variables sociológicas, económicas, culturales, etarias, de género. No obstante hay una opinión generalizada de desconfianza y descreimiento hacia la clase política, la cual  tiene que lidiar en cualquier campaña en el sentido de revertir dicha situación, esto es igual para todos los candidatos de todos los partidos y cada partido se encarga de poner en agenda alguna de esas cualidades en su adversario”.

Sostuvo que “siempre va a existir la percepción negativa sobre el político, esto va en la idiosincrasia del ciudadano, pero en Uruguay creo que tenemos niveles aceptables de percepción de la imagen, comparado con otros países de la región”.

Manifestó que “esa imagen negativa, de descreimiento, también la construye la clase política misma, más allá de la que pueda construir el ciudadano y lo hace desde la utilización de las campañas negativas, entonces descubre las debilidades, lo negativo de su candidato y muchas veces termina siendo una situación negativa de ataques entre estos y ahí se comienza a construir la imagen y diría que ahí comienza la clásica frase de ‘son todos iguales’”.

Para Bremermann la percepción  de la clase política, tiene un eje que “es el descreimiento, pero este también nace en el nivel del cumplimiento de las promesas que éstos hayan realizado en la campaña y por ende si las cumplen en un eventual  gobierno”.

Asimismo, el analista consultado indicó que “basado en estudios de opinión pública, que se han realizado en Uruguay, podemos decir que  los ciudadanos que viven en el interior del país tienen una percepción más negativa que los que viven en el área metropolitana, sobre todo en hombres y de niveles socioeconómicos medio alto y alto, con altos niveles de estudio y autoidentificados ideológicamente en el centro, por el contrario las clases sociales bajas, tienen un mayor nivel de credibilidad hacia la clase política”.

Por otro lado, refiriéndose a las franjas etarias añadió que “los jóvenes son los que sienten un mayor descreimiento y desconfianza hacia la clase política, debido a que se sienten lejos de la misma, que no son tenidos en cuenta y no se encuentran cercanos a los órganos de decisión política”.

Por esa razón “en general la sociedad descree en la clase política por regla, acá y en todo el mundo, es una percepción que se construye en base a las promesas de la mano del cumplimiento de las mismas, que históricamente haya realizado el partido o los candidatos, para el candidato de turno, el desafío está en minimizar esa percepción en la campaña electoral”.

La opinión de la gente sobre los políticos

Desconfianza, malestar con los entredichos de los candidatos y desilusión por la falta de concreciones

Para el presente informe, EL PUEBLO salió a la calle para consultar su opinión sobre la clase política en general. La idea es tener un panorama de primera mano sobre qué piensan los salteños de los protagonistas de una campaña electoral que cobra mayor intensidad en los próximos días. Los consultados fueron seleccionados en forma aleatoria por los periodistas de este diario.

LAS CONSULTAS

María Lourdes – 67 años – barrio La Estrella

¿Qué imagen tiene de los políticos?

“Que son mentirosos. Ellos piensan en ellos, no piensan en el pueblo, es mentira eso que dicen de que trabajan para el pueblo. Yo desde chica trabajé en política en Artigas, con mi tía y lo viví. Yo trabajé para los blancos y ahora soy del Frente. Era chica y vivía en Artigas, y eso que ahí era más pueblo, se conocía todo y se sabía de todos”.

¿Qué pretende de un político?

“Que ayude a los más necesitados, que dé trabajo a la gente. Que no haya tanta burocracia”.

¿Cómo le gustaría que fuera un político?

“Un político ideal no existe porque siempre va a tirar para su lado. Pero lo principal es que sea honesto, por lo menos un poco más honesto, porque honesto del todo no creo que exista. Porque hoy en día vos ves que te está mintiendo. El que se mete en eso es porque sabe lo que es, es solo mentir, solo tener cara de palo como dicen los brasileros”.

¿Qué espera que le solucione?

“Para mi barrio espero más iluminación. Ahí también llega la creciente por un arroyo que hay y me gustaría que solucionen eso, por lo menos que limpien un poco porque cada vez que el mismo crece viene mucha suciedad. Pero yo sé que la gente es la que tira la basura”.

César – 50 años – Trabaja de vigilante – Del barrio del Obelisco

¿Qué imagen tiene de los políticos?

“Yo de los políticos no te puedo hablar porque no me va. Hay gente que cree en la política, pero yo no, porque veo lo que pasa día a día. Trabajé 17 años de vigilante y sigo todavía y uno no necesita ser tan ciego para no darse cuenta de lo que pasa.

¿Qué pretende de un político?

“Me gustaría que den más seguridad a la gente pero se que eso no lo van a hacer. Gane quien gane va a ser todo igual, por eso yo me abstraigo. Voto porque hay que votar, pero no me interesa quien gane. Era mejor cuando estaba la dictadura. Hoy en día vos salís a la calle y no sabés como volvés. Yo, por mi trabajo estoy cansado de ver gurises chicos y armados con cuchillos y nadie hace nada porque son menores. Gane quien gane va a ser todo igual”.

¿Cómo le gustaría que fuera un político?

“No tengo ninguna imagen, solo me gustaría que no sea corrupto. Pero para ser político tenés que ser corrupto y muy mentiroso, sino no podés estar ahí”.

¿Qué espera que le solucione?

“Yo no espero nada de los políticos, pero por ejemplo, ahora sube más gente en el ómnibus, yo tengo que esperar una hora para que pase el ómnibus de Reyles para llegar a mi casa, entonces no sirve eso”.

Alberto, 68 años, jubilado, barrio Saladero

¿Qué imagen tiene de los políticos?

“Yo pienso que cada vez hay más sinvergüencismo entre los políticos, no hay confianza en ninguno. Se descubren los robos cuando es campaña política, sino no dicen nada. Yo creo que antes había un poco más de seriedad, siempre hubo sinvergüencismo pero ahora hay una bajeza tan grande de la política que es horrible”.

¿Qué pretende de un político?

“Yo pretendo que sea formal, que sea una persona de bien, nada más”.

¿Cómo le gustaría que fuera un político?

“A mi me gustaría que fuera una persona que trabaje por la gente, eso es lo que debe hacer, pero… (risas), eso está difícil”

¿Qué espera que le solucione?

“Hay muchas cosas que tiene que hacer, ayudar al pueblo, eso tiene que hacer”

Noelia – 32 años – Ama de casa – Barrio Cien Manzanas

¿Qué imagen tiene de los políticos?

“Qué tema…(risas). Para mi son todos iguales, un poco mienten, un poco no. Cuando es época electoral salen todos a ofrecer todo y cuando se los necesita, desaparecen. Yo creo que no es necesario mentir para poder ganar, porque nosotros vamos viendo como van las cosas”.

¿Qué pretende de un político?

“Que diga la verdad es medio imposible, pero por lo menos espero que vaya haciendo algo y que se vea el progreso en Salto, en la ciudad, en la calle, en todo”.

¿Cómo le gustaría que fuera un político?

“Me gustaría que fueran honestos,  humildes sobre todas las cosas, que piensen en la gente, en los más pobres, en los de abajo, porque ellos ya tienen su vida acomodada”.

¿Qué espera que le solucione?

“Tendrían que solucionar las calles, los pozos y la iluminación,  eso para mi es la prioridad. Creo que no es solo en mi barrio, sino en todos lados el problema de la calles”.

Cristian – 53 años – Sanitario – Barrio Malvasio

¿Qué imagen tiene de los políticos?

“¡Pa! Me parece que son todos iguales, que prometen mucho y hacen poco”.

¿Qué pretende de un político?

“Que sean más serios con los pobres, porque a veces vamos a hacer algún trámite a la Intendencia para conseguir algo y sin embargo le dan a los que son amigos de ellos y los pobres tienen que esperar”.

¿Cómo le gustaría que fuera un político?

“Es difícil decir cómo tendría que ser. Para mi el que más promete es el que siempre gana. Ellos son de personalidad fuerte, son muy inteligentes, vivos como se dice en la jerga del barrio. Pero es como todo, hay gente buena y gente mala”.

¿Qué espera que le solucione?

“En mi barrio hay problema de calles, muchos pozos, después que arreglen un poco el tema de la basura, que está por todos lados. Pero creo que en ese sentido se tienen que unir un poco las cabecitas de los políticos para solucionar”.

Gary – 23 años – Artista – Barrio Centro

¿Qué imagen tiene de los políticos?

“Que son todos iguales, que dicen que van a trabajar por la gente pero es muy poco lo que hacen”.

¿Qué pretende de un político?

“Pretendo que hagan cosas para mejorar la ciudad, que gobiernen con eficiencia, que sean serios y sepan lo que están haciendo”.

¿Cómo le gustaría que fuera un político?

“Debería ser alguien honesto, trabajador, que haga cosas. Pero los políticos no son siempre así”.

¿Qué espera que le solucione?

“Yo veo que hay muchas cosas para hacer, en los barrios faltan muchos servicios. Hay problemas de vivienda, de trabajo, las calles están llenas de pozos y después está el tema de la basura”.

María Carolina – 45 años – Ama de Casa – Zona Centro

¿Qué imagen tiene de los políticos?

“Mala. Porque toda la vida es más de lo mismo. No veo que trabajen”.

¿Qué pretende de un político?

“Espero más trabajo para los jóvenes”.

¿Cómo le gustaría que fuera un político?

“Me parece que una utopía sería la de un político que esté más con la gente, en su oficina, que se pueda llega a él con facilidad.

No que haya que estar pidiendo una reunión para tal día y después capaz ni siquiera te recibe”.

¿Qué espera que le solucione?

“Acá en el centro está bastante bien. Pero me gustaría que en todo Salto haya más limpieza y más seguridad”.

Sandra – 48 años – Ama de Casa – Zona Asentamiento Puente Blanco

¿Qué imagen tiene de los políticos?

“Para mi no son todos iguales”.

¿Qué pretende de un político?

“Que no se interese por  la gente solo cuando hay elecciones, porque ahí ellos se acuerdan de nosotros y recorren los barrios. Tienen que estar durante los cinco años; porque mientras tanto no ven la pobreza y las necesidades”.

¿Cómo le gustaría que fuera un político?

“Que diga las cosas como son y no le mientan a la gente. Porque es mejor decir las cosas de frente, ser sincero. Uno mira la manera de hablar, que si entra en un asentamiento, si habla con la gente en los barrios o entra a recorrer la feria. Tiene que interesarse más por la gente y ver bien como vivimos”.

¿Qué espera que le solucione?

“En mi barrio dijeron que iban a limpiar y a abrir cuneta y no hicieron nada. Nosotros estamos peleando por las viviendas, tenemos una presidenta que se está moviendo mucho por eso. No es que uno pretenda que le den todo, pero sí que nos den una mano porque nosotros tenemos muy poca plata y no es justo que vivamos así. Queremos algo digno, que cuando llueva no nos entre el agua para adentro de nuestras casas y poder vivir un poquito mejor”.

Alcira – 67 años – Jubilada – Progreso – Con foto

¿Qué imagen tiene de los políticos?

“Que mienten mucho (risas). Yo veo como un chusmerío ahora entre los políticos, que todos hablan de todos y el que quiere subir habla mal del otro para que no gane y eso a mi no me gusta”.

¿Qué pretende de un político?

“Me gustaría que el país esté bien, que haya seguridad”.

¿Cómo le gustaría que fuera un político?

“No deberían prometer cosas que no van a cumplir. Yo no confío”.

¿Qué espera que  le solucione?

“En mi barrio las calles están deterioradas. Se hizo un canal que deterioró todo y no se inunda pero quedan pozos y no entran los autos cuando llueve”.

Quieren que “ganen menos para que hagan más”
Los jóvenes tienen “necesidad de creer” en la clase política empero para muchos, los dirigentes son “decepcionantes”
En tanto que los jóvenes también dieron su parecer sobre los candidatos, los partidos políticos y dijeron a EL PUEBLO para el presente informe, qué esperan de éstos para las soluciones que precisan en sus respectivos barrios. Los jóvenes ¿Qué esperan de los políticos?
“Los políticos deberían actuar en Hollywood” – Agustín Garro (24)-
“Lo principal es que cumplan con su palabra, los jóvenes nos cuestionamos todo el tiempo y buscamos en quién creer, si una autoridad dice hacer cosas y luego no las hace es como que todo lo que esperamos se desmorona”.
-¿Y qué opina acerca de la imagen que brindan los políticos hoy?
“Que la política es un negocio, en este momento, todo es como una vidriera y muestran cuál es mejor que el otro, luego gana uno, saluda con un festejen y se olvidan de todo, sólo piensan en cómo engañar un poco, es como decirle a un niño ‘mirá un avión’ para sacarle el caramelo de la mano, ellos hacen una calle y a la vez se sacan una parte para lo que quieran, deberían actuar en Hollywood, ya que en eso tienen mucho talento. A algunos jóvenes nos hacen crecer inseguros, a otros aprender de ellos y otros definitivamente a no creer en nada”.
-¿Cómo se podría cambiar esta realidad?
-“Simplemente cumpliendo, se necesitaría una autoridad que haga lo prometido y a su vez elija lo que es bueno. Un claro ejemplo es Mujica, él realizó bastantes cosas que prometió y se ganó al pueblo, pero no supo diferenciar las cosas que estaban mal, así como el aborto, la legalización de la marihuana y del matrimonio gay. Son cosas que a su vez el pueblo las autorizó pero como autoridad debería pensar en los principios como el derecho a la vida”.
-¿Qué espera del gobierno departamental?
-“La verdad que en cuanto a lo departamental no tengo un favorito, el tema que el humano ya por naturaleza se equivoca y por naturaleza todo el pueblo señala, yo espero a que muchas de las acciones que se realizaron en el Gobierno anterior se mantengan, pero a su vez que haya una mayor entrega por el departamento, por ser una ciudad turística el gobierno deja toda pintada la zona y el recorrido turístico, pero los que realmente importamos somos los ciudadanos y hay barrios con calles que dan lástima, la basura, etc, espero que haya una mayor labor para la ciudad y la salud.
Los jóvenes siempre estamos observando a una autoridad, y que estaría bueno que la política deje de ser un negocio, ya que ellos asumen para hacer un bien, pero no solo un bien personal, y además son un ejemplo a seguir. Deben cumplir sus promesas por lo menos aunque ya sabemos que la mayoría son unos mentirosos que buscan llegar al poder”.
Rodrigo Parabé (estudiante – 21 años)
-¿Qué temas considera prioritarios para ser atendidos por los políticos?
“El tema de vivienda, saneamientos, actualmente hay cerca de 10 asentamientos en Salto, según datos de la organización TECHO. Se necesitan más comedores para los niños y escuelas de tiempo completo. Es precioso arreglar las calles también. Hay mucho por hacer. Si los políticos ganaran menos habría más gente que sería político por amor al arte y no por plata y poder”.
“LOS POLÍTICOS TIENEN PENSAMIENTOS PARA SU BENEFICIO” – Ramiro Arredondo (20)
“No estoy muy empapado en el tema, para mí cada político tiene sus pensamientos para sus beneficios. En los últimos tiempos no dudo de que se vive mejor que antes, hoy podemos obtener cosas que antes quizás no podíamos, pero es un tema que no manejo demasiado”.
Kevin Federico – (18)
-¿Qué espera del próximo gobierno departamental?
-Que se enfoquen un poco más en el tema de la seguridad, las leyes de nuestro país son muy desordenadas. Me parece que la seguridad es lo principal a tener en cuenta. Con respecto a la imagen que transmiten los políticos prometen cuando les conviene.
Después verán si lo cumplen o no. Como tienen facilidad de palabras, prometen y luego no cumplen. Deberían pensar más en la población y no solamente en sus intereses y en el deseo de llegar al poder. En el tema de cargos en puestos de trabajo, que sean correctos en el sentido de que ellos no elijan a los empleados sino que tengan su puesto por mérito y estudio. Ciertamente no creo en ningún político y voto por obligación”.
Fausto (músico, 20 años) –
“La política en general es un tema delicado y que puede abordarse de muchas formas. Si tuviese que dar una opinión sobre el tema actual, respecto a la situación que está viviendo la sociedad salteña hoy en día, con todas las listas y sus integrantes, los candidatos y los exintendentes que nuevamente se postulan diría que la situación me pone incómodo. La campaña electoral de los diferentes partidos y candidatos se ha vuelto tenaz y agresiva. Esto -desde mi opinión- no es bueno.
La gente de Salto ha visto muchas cosas por cuenta propia, se le ha mostrado mucho y también se han ocultado muchas cosas, que han salido a la luz eventualmente. El enfrentamiento que está ocurriendo entre los partidos ha sido y continúa siendo demasiado hostil. El pueblo necesita líderes que sepan representar al mismo de la forma que es. Y es por eso que este sistema democrático no funciona de la manera en que las personas creen, pues el candidato electo intentará siempre seguir su proyecto, el cual previamente han de presentar en su campaña. Esto deja espacio a mucho. Y es ese espacio lo que comúnmente la sociedad llama «un mal trabajo». Yo creo que todos los intendentes han gobernado de la mejor manera en que ellos lo creyeron posible. Se han hecho grandes cosas, la ciudad se ha vuelto más grande, más bonita y es necesario que el resto de la sociedad lo vea. Los pueblos también han crecido, las villas. Se está trabajando y queda mucho por hacer. En tiempos difíciles la sociedad debe estar unida. Ahora mismo hay mucho trabajo que realizar y siempre lo habrá. Respecto a la juventud, a los jóvenes que están formando parte de partidos políticos y que acompañan los movimientos públicos, me parece que es genial, siempre y cuando éstos estén informados de la realidad. Es algo difícil de pedir, pues la realidad es nublada por los pensamientos subjetivos”.
“Muchos jóvenes que son militantes se han acercado a mí pidiendo consejo respecto a temas que conciernen a la lealtad hacia los partidos y hacia sus actos. Otros han venido a mí, pidiéndome, rogándome, que vote por tal lista o tal candidato y siempre les hago la misma pregunta: ¿Por qué?
Sus respuestas siempre son decepcionantes. Sus fines son egoístas, actúan por beneficio propio.
No saben dar una buena conversación en la cual puedan presentar sus ideales y las del partido que tanto aclaman. Realmente me llena de decepción que hasta mis propios amigos actúen de forma tan precipitada, necia y de carácter infantil”.
Candelaria Delorenzi – “La política es necesaria para el ejercicio de la democracia”
“Pienso que la política es necesaria para la democracia. Es sano que exista la política en todo país, y como joven, yo creo que es necesario militar en ella. No solo por el fervor político, sino porque es la única forma en que se conoce la verdad y se entiende el por qué de las decisiones. También cómo actúan los políticos. Y se entiende también el país y uno aprende a ver las cosas como son realmente. De esa forma forjamos nuestro punto de vista. Sobre los políticos -como en todo orden de la vida-  son seres humanos y hay buenos y malos políticos, así como buenas y malas personas.
En la política no sólo basta la buena intención, los políticos son muy criticados. Porque lo que se ve son sus acciones,  pero detrás de todo eso hay muchas decisiones que deben tomar que son ajenas a su voluntad”.
Algunos anteponen la “calidad de la persona”
Los mayores de 30 años valoran que  la “honestidad” es la principal virtud
Los salteños mayores de 30 años, que han vivido varias elecciones, creen que la principal virtud que debe tener un candidato a intendente es “la honestidad”. Como si esa característica no fuera intrínseca de la función pública, la mayoría de las personas consultadas por EL PUEBLO la valoraron como una virtud especial.
“Uno busca que el político sea honesto y por suerte en Salto conocemos a la gran mayoría de los candidatos que se presentan, por lo que sabemos con qué nos encontraremos a la hora de elegir al nuevo intendente”, subrayó Sofildo (65 años), quien aseguró ver primero “la calidad de la persona” antes del partido político al que representa.
“Sin ir más lejos, yo en las últimas dos elecciones municipales voté a dos candidatos de dos partidos diferentes y en la elección nacional voté a un tercer partido, por lo que puedo asegurar que las banderas no van conmigo, sino la personalidad del candidato, su hombría de bien y las ganas que tenga de querer hacer las cosas con honestidad y por el bien de Salto”, reafirmó el sexagenario.
Para Ana Lucía (32), lo esencial “es que el candidato sea una persona honesta y trabajadora, que se presente a la elección porque quiere ayudar al departamento y no porque tiene ansias de poder. Acá por suerte nos conocemos todos y sabemos quién es quién, por lo que no creo que fallemos en la elección del intendente”. La treintañera añadió que también “es importante” que los candidatos “sean claros a la hora de manifestar sus propuestas, porque a veces se escuchan muchas promesas que parecen ser irrealizables. La gente quiere escuchar que se le diga la verdad, no falsas promesas”.
Según Lourdes (57), las cosas han cambiado “mucho” en los últimos tiempos. “Con el avance de la tecnología, hoy al instante se sabe lo que dijo y lo que hizo cada candidato, y creo que esa es una ventaja para los votantes”. A la hora de elegir al candidato adecuado, la dama se fija especialmente “en que sea una persona de familia y que tenga una conducta intachable”. En su caso, confiesa que “es importante también de qué partido político proviene, porque no todos son lo mismo”.
“No es lo mismo el Partido Colorado que el Frente Amplio”, acotó, dando una peculiar argumentación acerca de las diferencias entre ambos partidos, que no viene al caso reseñar porque ese no es el ánimo del informe.
UNA APUESTA A GANADOR
Héctor (50) dejó una definición digna de análisis. “A la hora de votar, yo siempre apuesto a ganador”, disparó. Y explicó el concepto: “Lo que quiero decir es claro: nunca votaría a un candidato que no tuviera chances de ganar. Y voy a ponerte un ejemplo concreto: yo soy de un partido político determinado, pero en mayo no voy a votar al candidato de mi partido porque no tiene chances de ganar. Así de claro… Voy a votar a otro candidato que tiene chances reales de ganar. Lo mismo hice en 2010: aposté a ganador”.
Al ser consultado sobre qué cualidades busca en un candidato, Héctor fue directo: “Te diría que lo ideal es que fuera bueno, bonito y barato, como dice el refrán. Pero alcanza con que sea honesto y austero con la plata de los salteños”.
Para María (47) la “honestidad” también es esencial. “Eso es clave, pero el intendente no gobierna solo, por lo que tiene que rodearse de gente capaz y que también sea honesta. En los últimos dos períodos de gobierno departamental se dijeron muchas cosas en materia de ética y eso no le hace bien a la imagen que da Salto al país, más allá de que cada acusación deba comprobarse en la justicia”.
De acuerdo a la visión de Asdrúbal (38), la virtud que se le debe exigir a un candidato es “la experiencia”, dado que “no se puede poner a Salto en manos de alguien sin credenciales”. Para graficar el asunto, el hombre especificó que “los candidatos que presuntamente tienen más chances de ganar tienen experiencia y han tenido la oportunidad de mostrar sus credenciales, tanto en la Intendencia como en el Parlamento. Creo que todos debemos ver cómo se desempeñó cada uno de ellos en sus respectivas funciones para descubrir cuál es el mejor candidato para gobernar Salto”.