El Maestro Brusa hizo severas críticas al sistema carcelario

El Maestro Brusa hizo severas críticas al sistema carcelario

Seminario en la Regional desnuda exclusión de nuestras prisiones

Ante la inexistencia de un sistema carcelario se discute la posibilidad de caminar hacia un proceso socio educativo

Comenzó ayer y prosigue hoy un seminario en la Regional Norte en el que se está estudiando, reflexionando y debatiendo sobre el posible camino socio educativo que se pretende dar al funcionamiento de las cárceles en el país. La academia y los operadores directos intercambian opiniones de una realidad que lejos está de cumplir con la disposición constitucional (artículo 26) que dispone que “en ningún caso se permitirá que las cárceles sirvan para mortificar, y sí sólo para asegurar a los procesados y penados, persiguiendo su reeducación, la aptitud para el trabajo y la profilaxis del delito”.

Del intercambio producido se confirma la dura realidad, las carencias existentes, algunas experiencias locales destacadas, y la ausencia de un vínculo entre lo teórico y lo práctico. Hoy se podrá tener un conocimiento más acabado del Proyecto Tacuabé, por el que se instalará un centro en donde funcionara el ingenio azucarero El Espinillar.

¿QUIÉNES ESTÁN?

Los participantes del seminario sumaban ayer más de 60 personas, entre los que se pudo apreciar a policías, estudiantes, docentes, maestros, profesionales. Se destacó la presencia de algunos directores de cárceles departamentales como es el caso de la  de Salto, Artigas y Colonia. Además estuvieron presentes profesores que dictan clases de secundaria en las cárceles en el marco del Programa de Enseñanza en contexto de encierro. Había también presencia de funcionarios del Instituto del Niño y del Adolescentes del Uruguay (INAU), y colaboradores de distintos departamentos de la región. La organización de la actividad básicamente estuvo a cargo del Espacio de Formación Integral “Fortalecimiento de los procesos educativos y productivos en contexto de encierro”, de la Universidad de la República, que involucra a las facultades de Ciencias Sociales, de Economía y Administración, de la Unidad de Extensión y de la propia Regional Norte. La apertura estuvo a cargo de un representante de nuestra casa de estudios, del Jefe de Policía Carlos Ayuto y del coordinador del área educativa del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), maestro Alberto Brusa.

¿QUÉ BUSCA EL SEMINARIO?

El seminario denominado “Privación de Libertad: desafío interinstitucional ¿Cómo salir del modelo punitivo y desarrollar el socio – educativo? Construyendo diálogos”,  según las manifestaciones del maestro Alberto Brusa, “tiende puentes de diálogos, porque cuando hablamos de la problemática del sistema hacemos referencia a las personas que habitan las cárceles”. Busca ser “un hito de esfuerzo interinstitucional y en ese sentido es desde Salto que empezarán los cambios”, tanto desde la Unidad Penitenciaria ubicada en barrio Williams como la que se proyecta instalar a 70 kilómetros, el proyecto Tacuabé, en el ex Espinillar.

Manifestó que busca ser un seminario “extremadamente provocativo, porque acá se habla de encierro, de punitivo, de confrontación de modelos y esperamos que haya mucha confrontación y otros procesos similares”.

Equilibristas sin red

Para Brusa una de las carencias del sistema penitenciario es la poca producción académica existente. “Hay un divorcio muy grande entre una realidad extremadamente compleja en la sociedad y una academia que ha estado de espaldas”. Este es un punto de partida que no hay que dejar de lado porque “somos como los equilibristas de circo que salimos sobre el alambre pero que carecemos de una cosa fundamental: una red que nos sostenga. Esa red es la red teórica, conceptual, científica, que hace posible que uno se caiga y tenga un soporte para volver a trabajar”.

NO HAY SISTEMA, HAY CÁRCELES QUE NO SOCIALIZAN Y EXCLUYEN

Brusa reconoció que “estamos sin un sistema penitenciario. Estamos con cárceles, pero no con un sistema. Somos islas y vivimos una realidad fragmentada. Además la realidad marca que ninguna cárcel es socializadora y son altamente excluyentes. No tenemos red que nos sostenga y nos enfrentamos a una realidad en la que no tenemos un soporte para brindar respuestas claras”. Agregó que “Uruguay es el único país de América Latina donde el encargado del sistema penitenciario es la Policía. Con esto estamos un siglo atrás, porque no es función de la Policía ya que no está preparada para eso, sino para otra cosa.  Y este no es un tema menor si pensamos en un sistema”.

LA POBLACIÓN

El maestro fue claro al decir que la mirada está puesta en un modelo socio educativo pero muchos “no sabemos las juventudes que tenemos encerradas y qué tan distintas son de las que están afuera, no hemos hecho esa reflexión. Y es necesario saber con qué población estamos hoy trabajando”. Se preguntó si es la misma de la cárcel de Artigas, que la de Punta Rieles, del Comcar o de Maldonado.

EL HACINAMIENTO

El hacinamiento es un problema serio: “no hay la menor duda. Pero no es solo un problema penitenciario, hay que mirarlo también en el Poder Judicial, que no opta por medidas alternativas. En Uruguay hay una libertad asistida mínima. Hay que ver también el tiempo que permanece el recluso: el promedio es de 4 años. Si todos van para adentro el problema es interminable”.

ELABORACIÓN ACADÉMICA

El concepto de proceso socio educativo hay que entenderlo desde la realidad que se tiene. Por eso “necesita una profunda elaboración y trabajo de orden rigurosamente académico”. El desafío “es el punto de partida y debemos formular el proyecto teniendo una brújula que nos oriente hacia donde vamos. Hay que saber para que queremos formar al personal penitenciario”. Entiende Brusa que la idea de hacia donde se va está plasmado en el proyecto de ley de creación del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), ya que esa figura es “una de las herramientas de un sistema que se quiere montar”. Si bien el INR se creó a través de la ley de presupuesto se aspira a que se transforme en un ente desconcentrado que salga de la Policía y vaya construyendo un sistema penitenciario que no hay.

Visión del investigador Nicolás Trajtenberg sobre “el crimen y el castigo”

“Hay que aumentar infraestructura y recursos humanos, pero es fundamental tener claro por qué castigamos”

Nicolás Trajtemberg es magíster y docente del departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República. Expuso sobre la realidad de lo que denominó “Crimen y castigo y sus fundamentos”.

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Nicolás Trjatemberg

Expresó que son 4 las dimensiones del delito y su vínculo con el castigo. En primer surge la dimensión de ¿Cómo sabemos que ocurren delitos? que está relacionada a las fuentes de información (datos policiales, judiciales, entre otras). En segundo lugar surge la dimensión de  ¿Por qué se cometen los delitos?, para ello hay teorías criminológicas que explican que es el delito. La tercera dimensión refiere a ¿Qué tenemos que hacer para enfrentar el delito?, y es aquí que surgen las políticas públicas criminales, que pueden ir desde estrategias comunitarias de seguridad barrial, programas de rehabilitación en cárceles o seguridades privadas. La cuarta dimensión es la que responde a la pregunta ¿Por qué y cómo debemos castigar?, ¿Cuáles son los fundamentos para castigar? Todas las dimensiones están conectadas entre sí.

LA REALIDAD

El investigador estableció algunos hechos del contexto actual sobre los que se basa para brindar su opinión: aumento sistemático del delito a nivel general y en sus variantes más violentas en los últimos 25 años, ha crecido la reincidencia, ha crecido la población carcelaria con más de 9 mil presos (Uruguay está entre los 50 países con tasas más altas de prisionización, con 268 cada 100 mil habitantes), las condiciones de reclusión son de emergencia, hay elevados niveles de inseguridad y miedo, ausencia de políticas públicas integrales y a largo plazo, hay una pobreza en el debate actual entre el actual gobierno y la oposición. En ese contexto las instituciones penitenciarias son cuestionadas en sus fines y fundamentos.

¿POR QUÉ CASTIGAMOS?

Según Trajtenberg la opinión pública tiene una respuesta rápida que es: “castigamos para que haya menos delitos, ya que lo único importante es el resultado”. A partir de eso presentó las ideas del llamada “consecuencialismo y del retribucionismo”. Si bien pensar por qué castigamos parece ser un tema filosófico alejado de la realidad dice el investigador que para solucionar los temas de delitos e inseguridad se “requiere cambios enormes. Hay que hacer un aumento en infraestructura y en recursos humanos, mejorar la investigación para generar políticas adecuadas, hay que incorporar políticas de otras partes, que hayan mejores sistemas de información y transparencia, entre otros. Pero es fundamental tener claro los fundamentos por lo que castigamos”.







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