El “pesimismo, preocupación y sensación de que las cosas no están bien” repercute en la baja del consumo de los uruguayos

Muchos comerciantes ubicados en la zona céntrica de la ciudad señalaron a EL PUEBLO su preocupación y cierto pesimismo por el nivel de ventas para estas tradicionales fiestas de fin de año.
Todos coinciden en que no hay mucho dinero circulando y la espera de que el medio aguinaldo mueva el mercado interno en estos días, se transforma en la expectativa mayor de los comerciantes.
Hoy y mañana se vive una nueva edición del día del centro con descuentos importantes para hacer más atrayentes las ventas, pero más allá de eso, la sensación es de preocupación y pesimismo por una notoria disminución en las ventas para estas tradicionales fiestas de fin de año. El empresario y uno de los propietarios de Salto Shopping, Cr. Carlos Lecueder, fue consultado durante su visita a nuestra ciudad por esta situación, y reconoció una baja en el consumo de los uruguayos atribuidos a cierto “pesimismo, preocupación y la sensación de que las cosas no están bien”.
Para Lecueder la baja en las ventas se debe en cierta manera al momento que estamos viviendo.
Según el empresario, las ventas en nuestro país se apoyan en la gente del extranjero que viene a comprar, básicamente el argentino “que no está viniendo” y después está el consumo nacional que también ha bajado. Esta baja en el consumo para el empresario se apoya en dos factores: la posibilidad económica de consumir y las ganas de consumir, esto es, la predisposición para consumir “porque si uno está amargado por algo tiende a no consumir y si está contento tiende a consumir”, señaló. “Esa sensación de confianza, de que uno está bien, hoy, el Uruguay no la tiene, ha caído y eso afecta sin dudas en el consumo. No solo los argentinos desparecieron sino que a eso se sumó que el uruguayo está con cierto pesimismo, preocupación y la sensación de que las cosas no están bien”, comentó Lecueder.
Esa preocupación puede venir por problemas de inseguridad, de desocupación, por la economía, todos factores que influyen y repercuten en el consumo, haciendo que la gente no esté predispuesta a comprar.
LAS VENTAS DE FIN DE AÑO “ES PROBABLE” QUE SEAN MÁS BAJAS
Esto, para Lecueder, hace que mucha gente crea que las ventas en estas fiestas no van a ser buenas. Más allá de esta sensación, el empresario señaló que a su criterio las ventas no tendrán el nivel de conformidad de años anteriores y “es probable” que sean más bajas, aseguró.
“De golpe uno espera que las ventas vengan un poco en todo el mes (de diciembre) y por ahí se dan más sobre las fiestas, así que esperamos que el fin de semana próximo sea un muy buen fin de semana de ventas para todos los comerciantes, al menos así debería ser”, señaló, “y va a ser menor o peor según ese nivel de confianza que tengan los uruguayos para consumir”, agregó Lecueder.
HACE FALTA “UN NUEVO IMPULSO” CONTRA LA INFORMALIDAD
Respecto a la informalidad en los comercios, Lecueder reconoció que “en Salto la informalidad ha tenido siempre un peso importante” frente al comercio formal y eso “afecta a las ventas del comercio instalado”. Sin embargo, señaló la informalidad se ha mantenido casi en los mismos términos que el año pasado y por lo tanto si el comercio legalmente establecido en estas fiestas vende menos que el año pasado no se debe a un problema de informalidad, porque no creció de forma importante, lo que lleva a analizar la baja de las ventas con otros factores, como ese pesimismo y preocupación de la gente.
Lecueder dijo también que espera que el gobierno se encargue de que la informalidad no crezca, porque eso también afecta la recaudación gubernamental a través de organismos como la DGI o Aduanas. La lucha contra la informalidad para Lecueder “fue bien encarada desde hace algunos años y ahora estaría necesitando un nuevo impulso”.
Sobre este punto, el Dr. Luis Muxí, dijo que “la informalidad es un mal grave”, que lleva a una desigualdad muy fuerte entre los ciudadanos porque hay gente que paga todo lo que hay que pagar mientras otros no lo hacen y así se crea una situación injusta de competencia. Además, la informalidad favorece otro tipo de males como la carencia de controles del Estado como en bromatología, en seguridad, en medio ambiente, y eso afecta a la sociedad en general.
Por estos motivos, Muxí reclamó un mayor control del Estado.