El presente 2013 cumple cinco años de vida el Centro Integral Flavia que atiende a más de 30 jóvenes

El Centro Integral Flavia cumple ya cinco años desde su inauguración y su finalidad ha colmado ampliamente sus expectativas.
Los más de treinta jóvenes sin hogar, que tienen algún tipo de discapacidad, han encontrado allí un verdadero lugar de contención y muchos han logrado abrirse camino en el campo laboral.
Kathy Cafrée, gestora de este emprendimiento solidario, nos habló de los logros del pasado año y de las futuras metas trazadas que siempre apuntan a la calidad de vida de quienes pertenecen a la gran familia del hogar.
Seis jóvenes del centro fueron distinguidos por su buen comportamiento en el Plenario Nacional  de la Discapacidad, organizado por PLENADI.
La institución recibió una carta de felicitaciones por la actuación de los jóvenes y la destacada labor del educador que los acompañó, que estuvo en todo momento abocado al cuidado de los mismos.
“Hubieron algunas circunstancias adversas que en cierto momento desestabilizaron a los chicos del centro, pero con el apoyo médico y de los demás funcionarios, se pudo sortear el obstáculo.
Se trata de  proteger el buen funcionamiento de la institución, porque cualquier cambio o irregularidad, los chicos se ven afectados.
“Centro Integral Flavia es un hogar que alberga a chicos con discapacidad, donde se trabaja con muchas ganas de sacarlos adelante” – expresó Cafrée.
De muchos de ellos a fin de año se contactaron las familias y se ha logrado llevarlos a pasear las fiestas con sus seres queridos.
Cada quince días se coordina una actividad recreativa y se está viendo la posibilidad de que puedan concurrir a los paseos termales.
Generalmente se debe contratar un transporte para que los chicos puedan realizar los distintos paseos, siempre guiados por sus educadores.
La directora de la institución distinguió la ayuda constante de la sociedad, que se acerca a hacer su aporte y colaboración, muchas veces en forma anónima.
Los resultados de estos años en cuanto al estímulo y educación, han sido altamente positivos y el grupo se muestra muy afianzado al hogar y se saben comportar en forma muy correcta fuera de él.
El gran equipo conformado por 28 funcionarios “ha sabido desde el primer momento ponerle el hombro al trabajo”; está conformado por educadores, una nurse, enfermeros, cuidadores, asistente social, administrativos, psicólogas, psicomotricista y una médica psiquiatra contratada por el centro que los visita una vez a la semana.
Para poder mantener económicamente todo el proyecto se realizan convenios y se hacen eventos a beneficio del hogar.
“En el 2012 contamos con el apoyo de la Intendencia que nos colaboró con la zona azul, y ese gesto nos ayudó muchísimo a seguir adelante.
Se realizaron eventos con Karina Olivera y Petru Valensky en el teatro, para poder recaudar fondos.
DESTACADOS POR
EL PLENADI
En el Plenario Nacional de la Discapacidad, concurrieron 6 jóvenes del centro que fueron felicitados por su desempeño y comportamiento, junto al educador que fue asignado para cuidarlos y orientarlos en el marco del evento.
Otra actividad digna de destaque es que se formaron parejas de baile de tango que participarán en un encuentro que se realizará próximamente en Punta del Este.
Las edades de quienes moran en el centro van desde los 11 años hasta los 46, estos últimos a los que cariñosamente Kathy los llama “grandes chiquitos”.
Tienen sus actividades formativas fuera, donde se les enseña manualidades, arte en diario, peluquería, carpintería, pintura, con un apoyo especial que les brinda el Banco de Previsión Social.
A su vez quienes necesitan concurren a las secciones de equinoterapia, incluso a escuelas comunes y escuelas especiales.
Dos están haciendo la enseñanza secundaria, uno en el Liceo y otro en UTU que salvó 3er año con nota 7.
“Vale la pena sacrificarse, trabajar y apostar por las personas con discapacidad que son iguales a nosotros, con la diferencia que necesitan un poco más de atención.
EN HONOR A FLAVIA
Kathy le puso como nombre al centro, en demostración de amor a su hija Flavia que tiene 32 años y es autista.
En el mes de diciembre la joven sufrió un accidente cerebro vascular, que le dejó algunas secuelas que felizmente las va superando.
“Ese día había perdido el habla y se veía comprometida su parte derecha, pero gracias a Dios va a saliendo adelante” – manifestó la entrevistada.
El Centro Integral  Flavia conforma una gran familia, donde a los chicos con discapacidad se les ha brindado un hogar, calidad humana y amor.
Allí se formó una pareja que hoy han logrado consustanciar su propio hogar y muchos ya tienen una actividad laboral.
Seguramente en conmemoración de estos primeros cinco años de vida se vendrán eventos especiales y se seguirá trabajando a favor de estos chicos que felizmente han encontrado un lugar para poder crecer y realizarse como personas.

El Centro Integral Flavia cumple ya cinco años desde su inauguración y su finalidad ha colmado ampliamente sus expectativas.

Los más de treinta jóvenes sin hogar, que tienen algún tipo de discapacidad, han encontrado allí un verdadero lugar de contención y muchos han logrado abrirse camino en el campo laboral.

Kathy Cafrée, gestora de este emprendimiento solidario, nos habló de los logros del pasado año y de las futuras metas trazadas que siempre apuntan a la calidad de vida de quienes pertenecen a la gran familia del hogar.

Seis jóvenes del centro fueron distinguidos por su buen comportamiento en el Plenario Nacional  de la Discapacidad, organizado por PLENADI.

La institución recibió una carta de felicitaciones por la actuación de los jóvenes y la destacada labor del educador que los acompañó, que estuvo en todo momento abocado al cuidado de los mismos.

“Hubieron algunas circunstancias adversas que en cierto momento desestabilizaron a los chicos del centro, pero con el apoyo médico y de los demás funcionarios, se pudo sortear el obstáculo.

Se trata de  proteger el buen funcionamiento de la institución, porque cualquier cambio o irregularidad, los chicos se ven afectados.

“Centro Integral Flavia es un hogar que alberga a chicos con discapacidad, donde se trabaja con muchas ganas de sacarlos adelante” – expresó Cafrée.

De muchos de ellos a fin de año se contactaron las familias y se ha logrado llevarlos a pasear las fiestas con sus seres queridos.

Cada quince días se coordina una actividad recreativa y se está viendo la posibilidad de que puedan concurrir a los paseos termales.

Generalmente se debe contratar un transporte para que los chicos puedan realizar los distintos paseos, siempre guiados por sus educadores.

La directora de la institución distinguió la ayuda constante de la sociedad, que se acerca a hacer su aporte y colaboración, muchas veces en forma anónima.

Los resultados de estos años en cuanto al estímulo y educación, han sido altamente positivos y el grupo se muestra muy afianzado al hogar y se saben comportar en forma muy correcta fuera de él.

El gran equipo conformado por 28 funcionarios “ha sabido desde el primer momento ponerle el hombro al trabajo”; está10 1 13 017 conformado por educadores, una nurse, enfermeros, cuidadores, asistente social, administrativos, psicólogas, psicomotricista y una médica psiquiatra contratada por el centro que los visita una vez a la semana.

Para poder mantener económicamente todo el proyecto se realizan convenios y se hacen eventos a beneficio del hogar.

“En el 2012 contamos con el apoyo de la Intendencia que nos colaboró con la zona azul, y ese gesto nos ayudó muchísimo a seguir adelante.

Se realizaron eventos con Karina Olivera y Petru Valensky en el teatro, para poder recaudar fondos.

DESTACADOS POR EL PLENADI

En el Plenario Nacional de la Discapacidad, concurrieron 6 jóvenes del centro que fueron felicitados por su desempeño y comportamiento, junto al educador que fue asignado para cuidarlos y orientarlos en el marco del evento.

Otra actividad digna de destaque es que se formaron parejas de baile de tango que participarán en un encuentro que se realizará próximamente en Punta del Este.

Las edades de quienes moran en el centro van desde los 11 años hasta los 46, estos últimos a los que cariñosamente Kathy los llama “grandes chiquitos”.

Tienen sus actividades formativas fuera, donde se les enseña manualidades, arte en diario, peluquería, carpintería, pintura, con un apoyo especial que les brinda el Banco de Previsión Social.

A su vez quienes necesitan concurren a las secciones de equinoterapia, incluso a escuelas comunes y escuelas especiales.

Dos están haciendo la enseñanza secundaria, uno en el Liceo y otro en UTU que salvó 3er año con nota 7.

“Vale la pena sacrificarse, trabajar y apostar por las personas con discapacidad que son iguales a nosotros, con la diferencia que necesitan un poco más de atención.

EN HONOR A FLAVIA

Kathy le puso como nombre al centro, en demostración de amor a su hija Flavia que tiene 32 años y es autista.

En el mes de diciembre la joven sufrió un accidente cerebro vascular, que le dejó algunas secuelas que felizmente las va superando.

“Ese día había perdido el habla y se veía comprometida su parte derecha, pero gracias a Dios va a saliendo adelante” – manifestó la entrevistada.

El Centro Integral  Flavia conforma una gran familia, donde a los chicos con discapacidad se les ha brindado un hogar, calidad humana y amor.

Allí se formó una pareja que hoy han logrado consustanciar su propio hogar y muchos ya tienen una actividad laboral.

Seguramente en conmemoración de estos primeros cinco años de vida se vendrán eventos especiales y se seguirá trabajando a favor de estos chicos que felizmente han encontrado un lugar para poder crecer y realizarse como personas.