“El pueblo es un gran referente pro vida y no quiere la cultura de la muerte”, dijo quien vino para dar su testimonio

“El pueblo es un gran referente pro vida y no quiere la cultura de la muerte”, dijo quien vino para dar su testimonio

Gestada en una violación y sobreviviente del aborto

La movilización contra el aborto (una marcha y un acto) se cumplió en el centro de nuestra ciudad el pasado lunes 25, fecha en que se celebra el “Día de los derechos del niño por nacer”. María de la Paz Rodríguez Coronel, de 40 años y oriunda del Chaco, Argentina, es una de las dos mujeres que llegaron para compartir públicamente su testimonio de vida una vez finalizada la marcha en Plaza Treinta y Tres.

Poco después del acto, dialogó con EL PUEBLO y así resumió su testimonio:
“Soy felizmente adoptada, soy gestada en una violación, soy sobreviviente del aborto. Mi madre, cuando era muy jovencita fue brutalmente agredida por un hombre extraño y quedó embarazada de un bebé no deseado en su momento. Ella estaba en el Chaco, en un lugar muy pobre del norte argentino, y tenía mucha vergüenza de contarle a la familia lo que le había pasado. Entonces, con muchísimo dolor, decidió escapar de la casa y continuar con el embarazo”.
“Pidió ayuda a una enfermera y ella la contuvo, de ahí me da en adopción a una Casa Cuna, donde había muchos niñitos que aguardaban por una familia. Allí estoy ocho meses viviendo con otros bebés y niños más grandes también. Mientras tanto en Buenos Aires, un matrimonio joven que se había casado hacía poco, comienza los trámites de adopción, porque ella no podía quedar embarazada pero quería ser madre sí o sí, todos los días le pedía a la Virgen. Finalmente, después de muchos años, reciben una llamada de una asistente social diciéndoles que había una beba que necesitaba una familia, esa beba era yo. Fui la primera nieta del lado de mamá, primera bisnieta, ¡todo!, tuve muchos primos que me adoptaron… Entonces pasé a vivir a la capital de Buenos Aires”.

¿Cómo surge la posibilidad de venir a participar de la movilización en Salto?
“Surge porque después de lo que conté anteriormente, yo sigo viviendo en Buenos Aires, me caso, y un día en Bella Vista veo un póster de un bebito, un póster de Mariana Rodríguez Varela, que es una referente pro vida muy importante en Argentina y afuera, entonces empiezo a trabajar con ella, a interiorizarme del tema y por ese contacto conozco a la gente de acá que me invita a venir”.

¿Qué imagen se lleva de esta marcha y de este acto?
“Como dicen ustedes: algo imponente. Había más de 300 personas, impresionante. Después subieron todos al escenario a bailar, era una fiesta, chicos con globos, bailando, niños defendiendo la vida. Eso me llamó la atención. También los ojos, las lágrimas de la gente. La gente se emocionó mucho, sentí mucho respeto y mucho cariño hacia mí. El pueblo es un gran referente pro vida y no quiere para nada la cultura de la muerte”.

¿Cuáles son los argumentos suyos ante los que manejan quienes apoyan el aborto?
“En realidad yo nunca hablo de las diferencias, de lo que piensan los otros, simplemente doy mi testimonio de vida. En mi caso el testimonio es que se salvaron las dos vidas, la mía y por ende la de mi madre, pero se salvaron así generaciones enteras, porque mi hija ya está grande y quiere tener hijos. Si mi madre se hubiera practicado un aborto en el medio del campo no sé lo que hubiera pasado. Con un aborto son generaciones enteras que no van a existir. Yo muestro mi historia…
El debate sobre el tema en su país continúa muy fuerte…”
“Claro, es el tema del día. Hubo una división impresionante, en realidad pro vida no está para dividir, no estamos en contra de la mujer que va a abortar, que toma semejante decisión; estamos en contra del sistema, que le da una sola opción. Las mujeres son víctimas y el Estado está totalmente ausente”.

ALGO QUE NO SE OLVIDA
“María de la Paz comentó finalmente que es continuo el contacto que mantiene con personas que han vivido situaciones similares a la suya, así como con mujeres que han abortado y sufren las secuelas psicológicas: “mujeres que se han equivocado y buscan el perdón de alguna manera, hacen todo tipo de sanación cuando toman conciencia que mataron a su hijo, porque no es interrumpir el embarazo, es terminar con una vida. Hay casos de mujeres que ya han pasado treinta años y no olvidan más…”, expresó.