Empresa privada asociada con ANCAP invertirá 5 millones de dólares en la prospección petrolera que involucra a Salto

La compañía Schuepbach Energy dispondrá a finales de este año de la información necesaria para decidir si comienza con las perforaciones para la extracción de hidrocarburos en dos bloques que ocupan parte de los departamentos de Tacuarembó, Paysandú y Salto.
La inversión inicial para las exploraciones sísmicas en Uruguay en este caso será de cinco millones de dólares, en el marco de la estrategia de diversificación de la matriz energética que impulsa ANCAP, para lo cual ayer estuvieron en la localidad de San Antonio, las principales autoridades de la empresa estatal, encabezadas por su presidente, José Coya.
En el lugar, anunciaron que luego de tres décadas se volverá a realizar en Uruguay las exploraciones sísmicas en tierra, con la finalidad de determinar la existencia de hidrocarburos y analizar la viabilidad de extraerlos.
Las pruebas correrán por cuenta de la empresa transnacional Schuepbach Energy Uruguay, que invertirá la suma de cinco millones de dólares luego de haber obtenido resultados alentadores en las anteriores fases de prospección, anunciaron ayer en el lugar.
SE TRABAJA EN
PIEDRA SOLA
Los trabajos se realizan desde fines del pasado mes de julio y finalizarán recién en setiembre, en los bloques denominados Piedra Sola y Salto, que ocupan parcialmente los departamentos de Tacuarembó, Paysandú y Salto.
Este tipo de exploración implica la utilización de vehículos que envían ondas de sonido y energía al subsuelo y el registro de las reacciones a través de geófonos. El análisis de los resultados de las pruebas sísmicas pendientes y de las perforaciones ya realizadas, se efectuarán en laboratorios de los Estados Unidos que están capacitados para ello y sobre el fin de este año, se dispondrá de la información necesaria para decidir si se comienza con la etapa de perforaciones con el objetivo específico de lograr la extracción.
UNA INVERSIÓN DE 5
MILLONES DE DÓLARES
En el marco de la estrategia de mejoramiento, diversificación e independencia de la matriz energética que impulsa el Gobierno uruguayo, la compañía transnacional firmó entre los años 2009 y 2012 dos contratos con ANCAP, para llevar adelante un proyecto de exploración y explotación de hidrocarburos en tierra.
La inversión requerida para la realización de la exploración en tierra en los bloques adjudicados, estimada en cinco millones de dólares, es solventada en su totalidad por la empresa privada que realizó la contratación con el Estado.
En caso de que el yacimiento no sea comercialmente explotable, Schuepbach Energy no obtendrá ninguna retribución por la tarea, ni ganancia alguna, según anunciaron los jerarcas. En cambio, si la situación se vuelve rentable, los dividendos los distribuirá en partes iguales con ANCAP y el Estado uruguayo tendrá ganancias, en función de una variable que pondera los ingresos brutos producto de la explotación y los costos e inversiones realizados por la compañía, por lo cual ANCAP ganaría un porcentaje menor del resultado.
En forma adicional, ANCAP podrá ejercer una opción de realizar una inversión para participar en hasta el 50 % del negocio en régimen de sociedad con dicha empresa.
LA EXPLORACIÓN
SÍSMICA NO PRODUCE
IMPACTOS AMBIENTALES
Para llegar a la etapa de exploración sísmica, la compañía extranjera llevó adelante un proceso previo que incluyó el análisis de información disponible por ANCAP, como exploración sísmica realizada en la década del 80.
La realización de estudios geoquímicos y magnéticos, y la concreción de perforaciones en distintos puntos de los bloques explorados que, en todos los casos, fueron calificadas dentro de la Categoría A, por la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama).
Este organismo del Ministerio de Vivienda estimó que estas actividades producirían “impactos ambientales negativos no significativos”.
Los estudios geofísicos previos y las perforaciones han sido realizados por empresas uruguayas que cuentan con experiencia en la materia. En tanto, el control geológico de la operación estuvo a cargo de expertos uruguayos en coordinación con personal de Schuepbach Energy International.
DATO DE INTERÉS
Uruguay importa unos 50.000 barriles diarios de petróleo para el consumo interno, lo cual supone un costo de casi 2.000 millones de dólares al año.

La compañía Schuepbach Energy dispondrá a finales de este año de la información necesaria para decidir si comienza con las perforaciones para la extracción de hidrocarburos en dos bloques que ocupan parte de los departamentos de Tacuarembó, Paysandú y Salto.

La inversión inicial para las exploraciones sísmicas en Uruguay en este caso será de cinco millones de dólares, en el marco de la estrategia de diversificación de la matriz energética que impulsa ANCAP, para lo cual ayer estuvieron en la localidad de San Antonio, las principales autoridades de la empresa estatal, encabezadas por su presidente, José Coya.

En el lugar, anunciaron que luego de tres décadas se volverá a realizar en Uruguay las exploraciones sísmicas en tierra, con la finalidad de determinar la existencia de hidrocarburos y analizar la viabilidad de extraerlos.

Las pruebas correrán por cuenta de la empresa transnacional Schuepbach Energy Uruguay, que invertirá la suma de cinco millones de dólares luego de haber obtenido resultados alentadores en las anteriores fases de prospección, anunciaron ayer en el lugar.

SE TRABAJA EN PIEDRA SOLA

Los trabajos se realizan desde fines del pasado mes de julio y finalizarán recién en setiembre, en los bloques denominados Piedra Sola y Salto, que ocupan parcialmente los departamentos de Tacuarembó, Paysandú y Salto.

Este tipo de exploración implica la utilización de vehículos que envían ondas de sonido y energía al subsuelo y el registro de las reacciones a través de geófonos. El análisis de los resultados de las pruebas sísmicas pendientes y de las perforaciones ya realizadas, se efectuarán en laboratorios de los Estados Unidos que están capacitados para ello y sobre el fin de este año, se dispondrá de la información necesaria para decidir si se comienza con la etapa de perforaciones con el objetivo específico de lograr la extracción.

UNA INVERSIÓN DE 5 MILLONES DE DÓLARES

En el marco de la estrategia de mejoramiento, diversificación e independencia de la matriz energética que impulsa el Gobierno uruguayo, la compañía transnacional firmó entre los años 2009 y 2012 dos contratos con ANCAP, para llevar adelante un proyecto de exploración y explotación de hidrocarburos en tierra.

La inversión requerida para la realización de la exploración en tierra en los bloques adjudicados, estimada en cinco millones de dólares, es solventada en su totalidad por la empresa privada que realizó la contratación con el Estado.

En caso de que el yacimiento no sea comercialmente explotable, Schuepbach Energy no obtendrá ninguna retribución por la tarea, ni ganancia alguna, según anunciaron los jerarcas. En cambio, si la situación se vuelve rentable, los dividendos los distribuirá en partes iguales con ANCAP y el Estado uruguayo tendrá ganancias, en función de una variable que pondera los ingresos brutos producto de la explotación y los costos e inversiones realizados por la compañía, por lo cual ANCAP ganaría un porcentaje menor del resultado.

En forma adicional, ANCAP podrá ejercer una opción de realizar una inversión para participar en hasta el 50 % del negocio en régimen de sociedad con dicha empresa.

LA EXPLORACIÓN SÍSMICA NO PRODUCE IMPACTOS AMBIENTALES

Para llegar a la etapa de exploración sísmica, la compañía extranjera llevó adelante un proceso previo que incluyó el análisis de información disponible por ANCAP, como exploración sísmica realizada en la década del 80.

La realización de estudios geoquímicos y magnéticos, y la concreción de perforaciones en distintos puntos de los bloques explorados que, en todos los casos, fueron calificadas dentro de la Categoría A, por la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama).

Este organismo del Ministerio de Vivienda estimó que estas actividades producirían “impactos ambientales negativos no significativos”.

Los estudios geofísicos previos y las perforaciones han sido realizados por empresas uruguayas que cuentan con experiencia en la materia. En tanto, el control geológico de la operación estuvo a cargo de expertos uruguayos en coordinación con personal de Schuepbach Energy International.

DATO DE INTERÉS

Uruguay importa unos 50.000 barriles diarios de petróleo para el consumo interno, lo cual supone un costo de casi 2.000 millones de dólares al año.