Empresario salteño recientemente procesado con prisión por Homicidio culpable continua internado en el sanatorio

Empresario salteño recientemente procesado con prisión por Homicidio culpable continua internado en el sanatorio
El empresario salteño que fue procesado por la justicia penal por Homicidio culpable, aún permanece internado en el Sanatorio Uruguay, luego de haber sido intervenido por los médicos, tras padecer una fuerte afección de salud.
El sujeto fue procesado con prisión el pasado 19 de diciembre por la justicia penal de 2º turno, luego de ser encontrado responsable de un delito de Homicidio culpable (con culpa pero sin intención), ocurrido el pasado 10 de marzo de 2012, cuando luego de haber visitado las obras de un hotel céntrico entonces en construcción, embistió a una mujer cuando circulaba en su camioneta, en el momento en que la víctima iba a cruzar la calle.
El accidente se registró en el cruce de las calles Artigas y 25 de Agosto, a las 10 de la mañana del sábado 10 de marzo del año pasado. Desde entonces, los familiares de la víctima Iloema Da Costa de 74 años de edad, concurrían cada sábado al lugar del accidente, para manifestarse y exigirle a la justicia que castigara al conductor del vehículo que atropelló a la mujer.
Pero pasaron 21 meses y en el momento en que el empresario se encontraba internado por una importante afección en su estado de salud, fue notificado de la resolución judicial y desde entonces se encuentra con una custodia policial que permanece afuera de su habitación, hasta que sea dado de alta.
Así lo establece el protocolo de seguridad de la Policía para todas las personas encarceladas que estén bajo custodia policial. En ese sentido, se compromete uno de los recursos públicos que es la permanencia de un funcionario policial junto al procesado hasta que el mismo pueda tener el alta médica y ahí pasará a manos del Instituto Nacional de Rehabilitación que le destinará un lugar en su establecimiento.
Aunque en este caso, según pudo saber EL PUEBLO la defensa del empresario solicitará poder acceder al régimen de prisión domiciliaria, debido a la situación de salud que afecta a este individuo, a la edad avanzada que tiene, sobre lo que harán pesar la condición de primario del encausado y la entidad del delito cometido.
FUE IGUAL
Casi de la misma manera ocurrió el caso del conductor del coche de transporte escolar que el 31 de octubre del 2012, fue responsabilizado por la muerte de la pequeña niña Clarita de 5 años de edad, quien cayó del coche luego que no quedara bien cerrada una de las puertas.
El sujeto fue procesado con prisión por el delito de homicidio culpable, y fue internado en el Sanatorio Salto, debido a una descompensación emocional por la situación que inintencionalmente le tocó vivir.
Esta persona permaneció casi la totalidad de los meses que duró su tiempo en prisión preventiva en ese nosocomio con un guardia policial en la puerta de su habitación, hasta que la entonces jueza penal de 4º turno, Francisca Suárez, determinó su prisión domiciliaria, haciendo valer varias de las mismas características que pesan sobre el empresario recientemente procesado por el mismo delito.
NO HAY CONDENA
En el proceso penal uruguayo, con el auto de procesamiento de la persona comienza el juicio penal para comprobar que efectivamente la persona procesada es culpable del delito tipificado, aunque en la opinión pública prime la idea de que la persona ya es culpable. Esto, porque el sistema uruguayo envía a la cárcel a la persona si considera que tiene elementos de convicción suficientes de la participación de ese sujeto en el hecho con apariencias delictivas que se investiga.
Por esa razón, el empresario fue procesado y debe cumplir un régimen de prisión por la entidad del delito cometido, que fue el de Homicidio culposo (sin intención), pero aún la justicia no lo condenó porque el juicio penal en su contra recién comienza. Una vez finalizado el mismo, podrá recaer sobre el enjuiciado, una sentencia de condena donde el juez adopta un criterio razonable de la cantidad de tiempo. O incluso puede haber sobreseimiento del encausado, exculpándolo de responsabilidad sobre este hecho.

El empresario salteño que fue procesado por la justicia penal por Homicidio culpable, aún permanece internado en el Sanatorio Uruguay, luego de haber sido intervenido por los médicos, tras padecer una fuerte afección de salud.

El sujeto fue procesado con prisión el pasado 19 de diciembre por la justicia penal de 2º turno, luego de ser encontrado responsable de un delito de Homicidio culpable (con culpa pero sin intención), ocurrido el pasado 10 de marzo de 2012, cuando luego de haber visitado las obras de un hotel céntrico entonces en construcción, embistió a una mujer cuando circulaba en su camioneta, en el momento en que la víctima iba a cruzar la calle.

El accidente se registró en el cruce de las calles Artigas y 25 de Agosto, a las 10 de la mañana del sábado 10 de marzo del año pasado. Desde entonces, los familiares de la víctima Iloema Da Costa de 74 años de edad, concurrían cada sábado al lugar del accidente, para manifestarse y exigirle a la justicia que castigara al conductor del vehículo que atropelló a la mujer.

Pero pasaron 21 meses y en el momento en que el empresario se encontraba internado por una importante afección en su estado de salud, fue notificado de la resolución judicial y desde entonces se encuentra con una custodia policial que permanece afuera de su habitación, hasta que sea dado de alta.

Así lo establece el protocolo de seguridad de la Policía para todas las personas encarceladas que estén bajo custodia policial. En ese sentido, se compromete uno de los recursos públicos que es la permanencia de un funcionario policial junto al procesado hasta que el mismo pueda tener el alta médica y ahí pasará a manos del Instituto Nacional de Rehabilitación que le destinará un lugar en su establecimiento.

Aunque en este caso, según pudo saber EL PUEBLO la defensa del empresario solicitará poder acceder al régimen de prisión domiciliaria, debido a la situación de salud que afecta a este individuo, a la edad avanzada que tiene, sobre lo que harán pesar la condición de primario del encausado y la entidad del delito cometido.

FUE IGUAL

Casi de la misma manera ocurrió el caso del conductor del coche de transporte escolar que el 31 de octubre del 2012, fue responsabilizado por la muerte de la pequeña niña Clarita de 5 años de edad, quien cayó del coche luego que no quedara bien cerrada una de las puertas.

El sujeto fue procesado con prisión por el delito de homicidio culpable, y fue internado en el Sanatorio Salto, debido a una descompensación emocional por la situación que inintencionalmente le tocó vivir.

Esta persona permaneció casi la totalidad de los meses que duró su tiempo en prisión preventiva en ese nosocomio con un guardia policial en la puerta de su habitación, hasta que la entonces jueza penal de 4º turno, Francisca Suárez, determinó su prisión domiciliaria, haciendo valer varias de las mismas características que pesan sobre el empresario recientemente procesado por el mismo delito.

NO HAY CONDENA

En el proceso penal uruguayo, con el auto de procesamiento de la persona comienza el juicio penal para comprobar que efectivamente la persona procesada es culpable del delito tipificado, aunque en la opinión pública prime la idea de que la persona ya es culpable. Esto, porque el sistema uruguayo envía a la cárcel a la persona si considera que tiene elementos de convicción suficientes de la participación de ese sujeto en el hecho con apariencias delictivas que se investiga.

Por esa razón, el empresario fue procesado y debe cumplir un régimen de prisión por la entidad del delito cometido, que fue el de Homicidio culposo (sin intención), pero aún la justicia no lo condenó porque el juicio penal en su contra recién comienza. Una vez finalizado el mismo, podrá recaer sobre el enjuiciado, una sentencia de condena donde el juez adopta un criterio razonable de la cantidad de tiempo. O incluso puede haber sobreseimiento del encausado, exculpándolo de responsabilidad sobre este hecho.