En el 2018 será inaugurado en Barrio Nuevo Uruguay el Liceo Ibirapitá bajo orientación de la Iglesia Católica

Este miércoles por la tarde, en la Capilla Virgen de los Treinta y Tres de barrio Nuevo Uruguay, estudiantes de la sede Salto de la Universidad Católica llevaron adelante una nueva jornada de acompañamiento a un grupo de alrededor de 45 niños de dicho lugar.
Esta actividad se viene cumpliendo cada miércoles por parte del alumnado de la UCU, como parte de una actividad de un taller que se denomina “Actividad de desarrollo integral” y en el marco de la misma, los alumnos tienen que conseguir los insumos y planificar las actividades que van a hacer.
Además de esta actividad, autoridades de la UCU mantuvieron una reunión con motivo del liceo “Ibirapitá”, que se construirá en el lugar con recursos privados.
Emilio Silva, director de la sede Salto de la UCU, explicó a EL PUEBLO que muchos de los niños que asisten a la capilla, están hoy cursando el quinto año escolar, y en el 2018 cuando se abra este liceo, pueden ser estudiantes de dicho centro.
Carlos Bruno, docente de la UCU, explicó que el proyecto educativo está referenciado en un modelo del Liceo Jubilar en Montevideo, es decir un liceo público, de gestión privada.
Indicó que la universidad comenzó ahora con la etapa de acompañamiento con chicos de la zona, futuros integrantes de ese centro, que tiene como fecha de inicio, los primeros meses del 2018.
Lo que queda del año 2016 se hará un acompañamiento, y el año que viene se acompañará a los niños de sexto año, preparándolos para el ingreso al proyecto educativo.
PRIMER AÑO Y TALLERES
El liceo Ibirapitá será para primer año del liceo con talleres donde se les enseñan varias actividades con el objetivo de que se puedan desenvolver en otras áreas.
El obispo Pablo Galimberti , se refirió al Centro Ibirapitá, como “el símbolo de un árbol que quiere dar sombra, quiere amparar a todos aquellos que pueden estar en esta zona un poco dispersos y ayudar a todas las cosas buenas que hay en la gente, en los chicos, en la escuela pública y aportar esa cuota de superación que es ofrecer estos espacios de crecimiento apuntando a un liceo, o un centro educativo formal que los capacite, los integre, les abra horizontes y les dé hábitos de estudio, de trabajo, de convivencia”.
Galimberti agregó que la propuesta es de un tiempo completo, es decir que los estudiantes ingresarán en la mañana, hasta las 4 ó 5 de la tarde. De manera que además de la parte curricular, en la tarde tienen talleres de aprendizaje, por ejemplo manualidades como huerta, telares, pintura, entre otras.
El objetivo es capacitar a los estudiantes para futuros emprendimientos, trabajos u oficios, teniendo en cuenta además que el centro se encuentra en una zona muy cercana al polo agroindustrial, de manera que alguno podría apuntar a esa dirección, como trabajos especializados en los invernáculos, o especialización respecto a todos los productos que se producen.
Por el momento el contacto es con los niños, pero las madres poco a poco se van acercando para conocer detalles del proyecto, indicó Galimberti.