En su parque “Rumbo al Ayuí”, la Asociación Amigos de la Flora Nativa se sumó a celebrar el Día del Medio Ambiente

En su parque “Rumbo al Ayuí”, la Asociación Amigos de la Flora Nativa se sumó a celebrar el Día del Medio Ambiente

“Un aula abierta y natural”

Un importante marco de público de variada edad estuvo en la tarde del pasado sábado en el parque “Rumbo al Ayuí”, espacio que fue creado (en 2006) y es mantenido por la Asociación Amigos de la Flora Nativa. Está ubicado en el amplio cantero central de la avenida Wilson Ferreira Aldunate, entre las avenidas Pascual Harriague y Manuel Patulé.
Se desarrolló allí, entre las 15 y las 17 horas aproximadamente, una actividad educativa pero sobre todo de “encuentro y disfrute con este monumento natural”, comentó el orientador de la visita guiada que se llevó a cabo, el ingeniero Wilson González. Se realizó una minuciosa recorrida por los cien ejemplares con que cuenta el lugar, pertenecientes a cincuenta y tres especies diferentes, pero también se plantaron dos más, concretamente dos sauces criollos. La actividad estuvo enmarcada en las celebraciones por el “Día Mundial del Medio Ambiente”, que será este próximo 5 de junio.
“Aula abierta y natural” para aprender historia, biología, ecología…
En la ocasión, EL PUEBLO dialogó con la profesora María Carmen Jiménez, otra de las referentes y más firmes impulsoras de este parque y de sus actividades, quien en las siguientes palabras sintetiza lo que es el parque y sus objetivos:
“Cuando se pensó y se comenzó a organizar el parque y luego la Junta Departamental le aprobó el nombre Rumbo al Ayuí, la idea siempre fue homenajear a Artigas y a la gente que venía en el Éxodo. A toda esa gente. Algunos con nombres que han trascendido en la historia y muchos que fueron importantes pero ni siquiera quedaron registrados. Así que el parque es un monumento, pero con plantas, árboles, arbustos, hierbas, herbáceas, que también representan a esa gente en marcha. Ese elongamiento que tiene, con un Ibirapitá al norte, que representa a Artigas y una cantidad de otras plantas o árboles que a veces se individualizan como Bartolomé Hidalgo o los Blandengues, y otra gente en particular. Es un parque con diversidad, que favorece la biodiversidad y ayuda a entender las interrelaciones que se dan entre los seres vivos, insectos, aves, distintas especies vegetales. El objetivo siempre fue homenajear este hecho histórico pero que también sirviera como un espacio educativo, un aula, aula como sinónimo de lugar para aprender, un aula abierta y natural. Allí se aprende historia, pero también la parte biológica de las plantas y el manejo ecológico que tiene ese parque”.
Recuperado
Vale agregar que este parque sufrió los estragos de la fuerte granizada que el año pasado se abatió sobre Salto, viéndose afectada la totalidad de los ejemplares allí plantados. Ocurrió el 24 de junio del año pasado y hoy, casi un año después, se puede decir que el parque ya superó las nefastas consecuencias de aquel fenómeno.