Entre quienes ejercen la prostitución en Salto hay un “altísimo índice de enfermedades incluso SIDA”

Entre quienes ejercen la prostitución en Salto hay un “altísimo índice de enfermedades incluso SIDA”

César Suárez dijo que no hay control policial pero que tampoco pueden prohibir nada.

Reveló que en Salto el SIDA viene en aumento.

De la totalidad de las personas que ejercen la prostitución en Salto “muy pocas” cumplen con los controles en el Hospital y la mayoría de ellos “tienen algún tipo” de enfermedades de transmisión sexual incluso SIDA, dijo a EL PUEBLO el especialista en la materia, el médico César Suárez.

Consultado por este diario sobre el punto, el médico informó que esta alarmante situación, ocurre propiciada además “porque la Policía no realiza controles” sobre cuáles de las personas que se inscriben en la Dirección de Investigaciones de la Jefatura para ejercer la prostitución, concurre a las consultas médicas en el Hospital las que se realizan los días martes y jueves de cada semana.

Otro dato de la realidad, establece que “no existe legislación” sobre el punto y una persona que está ejerciendo la prostitución “no puede ser privada” de hacerlo, por más que cuente con enfermedades de alto riesgo de contagio como el HIV.

Suárez dijo que como “no tienen potestad” de ponerles en el carné una habilitación sanitaria para que ejerzan la prostitución, porque el carné de control indica solamente si “concurrieron a la consulta médica”, junto a su equipo de trabajo dicen “que por un lado es mejor, porque si vos les ponés una chapa de habilitación no vienen más” e indicó que ahí el caso es peor porque se privaría  de poder “tratarlos por la enfermedad que tengan y concientizarlos del riesgo al que exponen a quien contrata sus servicios sino se cuidan adecuadamente”.

Salto es uno de los lugares del país donde además de existir una zona roja determinada, la prostitución también se ejerce de distintas maneras en varios puntos de la ciudad, según reveló un informe de EL PUEBLO días pasados.

En el marco de la presentación del libro de registros de la prostitución de Salto que cumplió 100 años, el experto en el estudio de enfermedades de transmisión sexual, César Suárez habló con EL PUEBLO.

ACTUALMENTE ES ALARMANTE

Suárez dijo que las inscripciones de las meretrices con el correr de los años han sido “variables”. Y como él, es el médico encargado del control de las personas que ejercen la prostitución en Salto, y además es un estudioso de las enfermedades de transmisión sexual, indicó que “últimamente la inscripción ha caído en forma notable”.

Informó que a los controles que se llevan a cabo en el Hospital de Salto los días martes y jueves, concurren “muy pocas personas porque no hay control policial sobre quienes ejercen la prostitución y eso favorece que no vayan al Hospital. Por lo tanto solo concurre la gente voluntariamente”.

Suárez desconoce la razón por la cual “no se hacen los controles” por parte de la Policía, sobre las personas que ejercen la prostitución. “Eso depende de la Dirección de Investigaciones que lleva el control de las personas inscriptas para ejercer la prostitución”.

El experto sostiene que “no puede afirmar” que en Salto existan casos de prostitución de menores de edad. “Desde mi policlínica es algo que no lo puedo constatar, porque allí solo pueden concurrir personas que ejerzan la prostitución pero que sean mayores de edad”, contestó. Y si bien no lo descartó, animó un ambiguo “no tengo mucha evidencia de lo que ocurra este año”.

AGENTES DE RIESGO

Suárez aseguró que en la actualidad las mujeres “son las que más se cuidan, porque saben que se exponen a un gran riesgo. Usan mucho el preservativo. Pero los que poseen mayor riesgo son los hombres que ejercen la prostitución, ya que a través de ellos hay un altísimo índice de enfermedades de transmisión sexual, incluso SIDA”.

A sabiendas de que la situación es alarmante, debido a que en la denominada “zona roja” de Salto, la que comprende principalmente a un tramo importante de la avenida Baibieri, en la mayoría de los casos quienes ofrecen servicios sexuales son hombres, César Suárez aclaró que “no hay modo de prohibirle a alguien que ejerza la prostitución. Y más allá de eso, si fuera así, si estuviera prohibido, la gente anda en la calle y no hay modo de controlar que no suceda nada”.

Destacó que “acá lo importante es lograr que los clientes de la prostitución, sepan que en la relación que vayan a mantener, uno puede ser portador del HIV o de cualquier otra enfermedad de transmisión sexual. Esa es la responsabilidad que nosotros le transmitimos a quien ejerce la prostitución, la de informar a quien contrata sus servicios”.

Pero en el carné de meretriz no consta la enfermedad que tiene quien ejerce el oficio, sino que solamente se deja constancia que esa persona “concurrió al control” que se hace en el Hospital y en ese sentido, el médico consultado, reconoce que para quien contrata los servicios en realidad saber que “fue a consulta no es información alguna”.

El médico admitió que tampoco hay planes en las autoridades para modificar esta situación “porque si le decís a una persona que vas a cambiar las reglas y que le vas a poner en el carné si está apto para ejercer la prostitución, no vienen más y perdés el contacto y no atendés a nadie”, advirtió Suárez.

“La gente que viene al control lo hace voluntariamente y cumple con las recomendaciones que les damos. Tienen ya una responsabilidad porque como nadie se los exige, el que decidió ir, tiene en él cierto grado de responsabilidad”, comentó.

EL SIDA CRECE

Por otra parte, el médico admitió que si bien “no tienen manera de controlar cuántos casos de HIV hay concretamente en Salto por varios factores, entre ellos porque los resultados de los análisis demoran”, sí reconoció que la línea evolutiva de casos de SIDA en nuestro medio “es ascendente”.

Informó que las estadísticas muestran que “en los últimos años ha habido un aumento progresivo. Lo que pasa que el diagnóstico no es regular”.

El médico contó que “de repente le diagnosticamos uno y justo con ese uno, se le diagnostican a varios de sus contactos. O de repente, demoramos en acceder a un VIH positivo, porque puede pasar que se lo diagnosticamos dos o tres años después de que ellos se infectaron. Yo para tener una idea miro una gráfica de cómo viene la mano en los últimos 4 años y hasta ahora la tendencia viene aumentando”, informó.