Entrevista al ministro del Interior, Eduardo Bonomi, en EL PUEBLO

Entrevista al ministro del Interior, Eduardo Bonomi, en EL PUEBLO

Es el ministro con más años en la misma secretaría de Estado, ya que trabaja allí en forma ininterrumpida desde hace 8 años y también se trata del funcionario que ha sido citado más veces al al Parlamento para responder sobre la seguridad del país.
Sin embargo, no se considera “atornillado al cargo” y tampoco piensa renunciar, salvo que el Presidente de la República se lo pida.
El ministro del Interior, Eduardo Bonomi, es oriundo de Montevideo, un apasionado de las novelas policiales y es totalmente ajeno a las redes sociales, sobre todo a twitter porque “es imposible en 250 caracteres poder decir lo que uno piensa”, según cree, algo que incluso pudimos corroborar al recibir una extensa respuesta a cada una de las preguntas realizadas.
A pesar de su intensa agenda por la ciudad, Bonomi se hizo un tiempo para visitar la Redacción de EL PUEBLO en la tarde de ayer y dialogó por más de una hora sobre varios temas que son de interés para nuestro departamento y el país.
Desde la vulnerabilidad de la población ante una delincuencia cada vez más violenta, con barrios en la capital del país dominados por las bandas de narcos; los cambios que aparejó el nuevo Código del Proceso Penal (CPP) en el accionar policial; el servicio 222 y 223 (que comprende servicios de seguridad el primero a instituciones públicas y el segundo a privadas); la posiblidad de incrementar la presencia de la Guardia Republicana en Salto, hasta un análisis de la realidad delictiva local constituyeron algunos de los principales temas que fueron abordados por uno de los ministros que están más en la picota, de este gobierno.
No quedaron afuera tampoco los últimos casos más sonados en el departamento, como el de la muerte de Charly Ferreira y el doble homicidio ocurrido el pasado 8 de marzo, donde un funcionario policial fue asesinado en el desempeño de su tarea (tema que se desarrolla en la página 2 de esta edición).
Bonomi, respondió a todas las preguntas con serenidad y de manera pausada, en un extenso diálogo y sin más preludio EL PUEBLO transcribe a continuación una síntesis de la entrevista.

En Salto “la policía puede entrar a todos lados” y el problema “no es tan agudo” afirmó el ministro del Interior
Bonomi cree que la tarjeta MIDES “no es solución” porque “no es nada” en relación a lo que ganan vendiendo droga

Para el secretario de Estado y hombre de máxima confianza del expresidente José Mujica, la Policía puede entrar a todos lados, no hay barrios a los que no pueda ingresar y por lo tanto afirmó que “no es con la Policía el problema”.

Aseguró que en Salto, el problema que tienen los vecinos de la ciudad “es que en determinados lugares venden pasta base y la policía lo sabe. Pero el problema no es que no se hace nada, sino que si la policía entra a esa casa y no encuentra nada, el juez lo va a dejar libre y esa casa se transforma en una casa con libertad porque es muy difícil que el juez emita otra orden de allanamiento”.
Para Bonomi el Policía “tiene que entrar y agarrar algo o tener testigos de que en el lugar hay consumidores que después denuncien, entonces sí puede haber resultados en función de una investigación policial, pero eso no es sencillo que se cumpla”, dijo Bonomi.
Entonces, subrayó que la Policía “tiene que investigar, qué es lo que pasa en esa casa y debe actuar para que cuando haya droga en el lugar, puedan entrar y tener resultados. Pero también ocurre que se atrapa a una persona como responsable del hecho delictivo, pero si en la casa a la que entra la Policía hay seis personas más que viven en el lugar, el negocio continúa, porque hasta la abuela termina vendiendo droga y eso es todo un problema que sigue”, afirmó el jerarca.
Por eso, para las autoridades nacionales hay que darle contención de otra manera a esas familias para que no sigan en lo mismo. En el caso del Ministro del Interior, la intervención que “pueda dar el MIDES (Ministerio de Desarrollo Social) no es una solución”, porque “con la tarjeta MIDES no se contiene nada, al lado de lo que ingresa en la familia como boca (de venta de drogas) y van a seguir vendiendo”, agregó.

¿MANO DURA O POLÍTICAS SOCIALES?
Bonomi también se refirió a la “receta” para combatir la delincuencia, entre “mano dura y políticas sociales”. Para él “ninguna de las dos cosas mencionadas soluciona” el problema de seguridad, porque dijo que “las políticas sociales dan resultado a largo plazo y mientras esto no se vea, tiene que haber una política que dé contención y que trate de evitar el desarrollo de los delitos y de garantías a los operadores que trabajan con las políticas sociales”.
Con respecto a los problemas de seguridad que vivimos en el departamento, Bonomi señaló que en Salto “el problema no es tan agudo” como ocurre en Montevideo. Para él, en Salto “estamos lejos de llegar al grado de delincuencia que hay en la capital del país, en la medida que se intervenga cuando aún no se llegó a eso, se puede evitar”, aseguró Bonomi.

Salto podría ser sede regional de la Guardia Republicana para el litoral y con ello se refuerza presencia de efectivos

Por otro lado, el secretario de Estado manifestó que Salto podría ser la próxima sede regional de la Guardia Republicana para el litoral del país. Esto sería posible en la medida que se establezcan cuatro zonas de acción de la Guardia Republicana.
En ese aspecto, añadió que los departamentos de Salto, Paysandú, Soriano y Río Negro, serían por ejemplo, algunos de los departamentos que integrarían una de las zonas.
El hecho de que el Intendente de Salto, Andrés Lima, haya solicitado la presencia de esta fuerza de choque en nuestro departamento, para el Ministro del Interior “no cambia nada”, porque aseguró la evaluación de la necesidad de la presencia de esos efectivos en un punto del territorio se hace desde el punto de vista técnico, si una vez analizado esto existe la necesidad de que la Guardia Republicana esté presente en ese territorio lo estará, pero no porque lo pida un intendente.

El narcotráfico en Uruguay tuvo variables entre los consumidores que compraban pasta base o cocaína en función de de su poder adquisitivo.

“Una cosa es el narcotráfico de los grandes cárteles colombianos o mexicanos cuya principal acción es sacar droga de su país y meterla en Estados Unidos o Europa. Ese es el gran narcotráfico internacional y de eso no se sí tenemos mucho. Acá han caído grupos de ese tipo pero han caído en general, ninguno se instaló acá y han usado a Uruguay como ruta alternativa porque no es la ruta. Pero eso nos dejó otro problema porque muchas veces pagaban con droga y el que la recibía terminaba vendiéndola en el mercado interno”, comenzó diciendo el ministro del Interior Eduardo Bonomi a este diario.
El secretario de Estado dijo que esta situación generó “un mercado que para el mundo debe ser chico pero para nosotros es grande y por lo tanto es un gran problema”,dijo Bonomi en referencia al narcotráfico.
“Entonces, lo que nosotros entendemos como narcotráfico es el narcomenudeo o la venta en el mercado interno y el fenómeno de dominar territorios para dominar mercados es eso, es para ver que (las) bocas se abastzcan en el mismo barrio o si tienen fuerza, en otros barrios”, agregó.
Para Bonomi, en materia de narcotráfico Uruguay recibió un gran cambio a partir del 2002. Antes, la cocaína y la marihuana se vendía a la salida de un baile o un espectáculo y después el consumidor comenzó a ir a buscarla y aparecen las bocas de venta.
Según dijo, con la crisis del 2002 ocurrió que el narcotraficante compraba la droga en dólares pagando la mitad al contado y la otra mitad después de que se vendiera al consumo, entonces la droga que compraban con un dolar bajo, después tenían que pagarla a un precio mucho más alto y e tal sentido, entraron en crisis, igual que cualquier comerciante.
Entonces, el ministro contó que para evitarse la transformación de la pasta base en cocaína la empiezan a vender fumable y eso produce un consumidor que encuentra una dosis más barata y que empieza incluso a ponerse robar para poder comprarla, debido a que se trata de una droga muy adictiva. Explicó que es ahí, donde se territorializa el negocio y aparecen las bocas y la lucha por el mercado.
“El mercado crece y crecen los grupos que se dedican a vender drogas hasta el año 2008 más o menos, cuando cambia el poder adquisitivo de la gente y otra vez, quienes pueden hacerlo, empiezan a volver al consumo de la cocaína y lentamente se comienza a achicar el mercado de la pasta base”, explicó Bonomi.
“Nosotros en el 2010 y en el 2012 tuvimos una baja importante en los homicidios pero encontramos muchos heridos de bala de la cintura para abajo”, aclaró el jerarca.
Sostuvo que “fue solo cuestión de tiempo para que los narcotraficantes empezaran a matarse” y según datos que maneja el Ministerio del Interior, en el año 2012, “empezaron a aumentar los homicidios como consecuencia de los ajustes de cuenta por la lucha por el mercado de venta de drogas porque empezó a bajar el consumo de pasta base y entonces la lucha entre bandas no es consecuencia de la fortaleza de las bandas, sino de su debilidad, la que tienen que enfrentar para dominar el mercado”.

Ministro del Interior dijo a EL PUEBLO que nuevo sistema “no ató de manos” al policía, sino que “están haciendo un trabajo al que no estaban acostumbrados”
“Desde que está funcionando el nuevo Código Procesal Penal hubo un aumento de las rapiñas pequeñas”, afirmó

En el nuevo CPP cambia el investigador, antes era el juez con la policía como auxiliar, y ahora el que investiga es el fiscal con la policía como auxiliar. Es un cambio grande, porque antes, al fiscal le llegaba todo lo que el juez había investigado, y el fiscal tenía que pronunciarse por qué tipo de delito se había cometido y qué procesamiento implicaba el pedido de procesamiento. Esto ya no es así. El que investiga ahora es el fiscal, y éste pide la formalización que antes se llamaba procesamiento, y ahí aparece si ese cambio implica un atar de manos al policía”.

“Algunos –no todos- fiscales, le dicen al policía que no detenga; denme cuenta a mí, yo les indico, no interroguen. Pero otros le dicen al Policía que pueden detener si agarran al delincuente cuando está cometiendo el delito, y que pueden indagar; y otros, dicen que si vieron al delincuente en la siguiente media hora, pueden detenerlo. Y hay otros que le dicen que si no lo vieron, pero tienen testigos que le dicen cómo era y dentro de las primeras cuatro horas encuentran alguien así, deténganlo, indaguen y denme los elementos a mí”, afirmó Bonomi y agregó que “no hay una situación única”.
Dijo que la situación de la que sindica que puede llegar a “atar de manos al Policía”, “no es por el nuevo sistema procesal penal, es porque se hace un trabajo que no se estaba acostumbrado; entonces, hay fiscales que responden de una manera y otros de otra”.
Por otro lado, señaló que el Fiscal de Corte, Jorge Díaz, “que es el que tiene que indicar el rumbo de acción, entiende que la policía puede detener, indagar y con los elementos que surjan, llevarlo al fiscal correspondiente. Por ahora es producto de la inexperiencia de todos: jueces fiscales y policías en el manejo del nuevo Código; y los legisladores, cuando aprobaron el nuevo Código, sabían que iban a aprobar algo con lo que había que trabajar, evaluar y ajustar”.
Señaló además que “ya hay elementos a ajustar; por ejemplo, no puede quedar librado a interpretación si el Policía puede detener o no, entonces, los legisladores, van a tener que hacerle algún tipo de ajuste”.

-¿La situación de las cárceles, ha cambiado luego de la implementación del nuevo Código?
“Creo que sí ha cambiado, porque el nuevo Código atenúa mucho la prisión preventiva. En el viejo, cuando se procesaba a alguien, inmediatamente iba preso y luego, cuando se condenaba, se sabía por cuánto tiempo; pero a veces, alguien estaba 5 años preso y cuando lo penaban le daban 3; había pagado 2 de más”.
Este nuevo CPP trata de atenuar la prisión preventiva, establecer la formalización un tiempo después de la detención, donde se hace todo de una vez; se procesa y se condena. Es difícil, pero ha pasado que dejen libre (esperando el juicio) a una persona peligrosa; lo más común es que dejen libre a las personas que cometen delitos menores, pero muchas veces, son personas que están en una carrera delictiva y no la van a parar porque los hayan detenido. Entonces, esperan tres meses para el juicio, y siguen delinquiendo. Desde que esto está funcionando, hay un aumento de las rapiñas pequeñas, por lo cual acá también se necesitan ajustes, poder evaluar quiénes son los que no necesitan prisión preventiva y quienes sí la necesitan, porque si se los deja libre, van a seguir delinquiendo.

Una docena de vehículos nuevos para Salto y 55 vacantes por cubrir

Por otra parte, anunció el Ministro del Interior, Eduardo Bonomi, que después de Semana de Turismo, se aumentará la cantidad de vehículos, “hay 150 patrulleros y 60 camionetas de los cuales el martes próximo se va a hacer la presentación”. “La Jefatura de Salto ya está avisada de que tiene que ir a retirar al menos diez o doce vehículos”, enfatizó el jerarca.
“Salto tiene características diferentes a otros departamentos, porque tiene una gran concentración urbana y cómo se organiza el trabajo en la capital y en el interior del departamento, es diferente a otros departamentos que tienen distintas ciudades y eso lo maneja la Jefatura; los vehículos no sustituirán a otros, sino que se agregarán a los que ya están”.
También, Bonomi manifestó que Salto tiene entre 52 y 55 vacantes para llenar, lo que ya está en proceso; lo que se sumaría al GRT (Grupo de Reserva Táctico) “que está entrenado por la Guardia Republicana, y que técnicamente responden a la misma, cuyos efectivos pueden usar el uniforme de ésta, y si hay una urgencia, se los puede movilizar para otro lado como Guardia Republicana, pero administrativamente dependen del Jefe de Policía”.
“En este momento, de los efectivos de la Guardia Republicana que vinieron el año pasado, quedan 10 o 12 y, probablemente después de marzo, venga alguno más, por lo que el departamento contará con una fuerza policial mayor”. El Ministro explicó que el comando de la Jefatura de Salto puede pedir recursos, pero la disposición de estos, no lo pueden plantear desde Montevideo, sino que “lo hace el comando local”. Bonomi comentó que, están por recibir una donación de más de mil cámaras y que parte de las mismas vendrán para Salto. Destacó que el uso de cámaras comenzó a ser efectivo luego de poner una respuesta asociada a la cámara.







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