“Es difícil pregonar valores que un Estado no respalda”

“Es difícil pregonar valores  que un Estado no respalda”

Ramiro Ferreira. Activista independiente reflexiona sobre el Día Internacional contra la Homofobia

amiro Ferreira, ex Coordinador de la Secretaría de Género y Generaciones de la Intendencia Departamental de Salto y activista independiente compartió sus reflexiones en el marco del Día Internacional contra la Homofobia.
Esta fecha se conmemora cuando en 1990, la OMS (Organización Mundial de la Salud) retiró la homosexualidad y demás identidades sexuales no heteronormativas de la lista de patologías.
Hasta entonces, estas identidades eran consideradas enfermedades o padecimientos, desde la OMS como autoridad global en el tema expandiéndose por toda la ciencia médica. Una patología requiere un tratamiento, una atención médica y por tanto, una necesaria creencia ulterior de la existencia de una posible cura.
“La historia nos ha demostrado que nada de esto es real, aunque perduren vestigios de estas creencias hasta en nuestros días, en el imaginario colectivo, tanto popular como de las esferas académicas. Lo cierto es que en nuestro contexto actual, la fuerza impuesta desde el capitalismo hacia la conciencia colectiva, hacia la intersubjetividad humana, se arroga con certeza el mérito de haber construido una sólida y férrea idea de género, de relaciones e imágenes que determinan lo que está bien y lo que está mal”, reflexiona Ferreira.
Ello trasciende identidades y formas culturales. Dentro de la propia comunidad LGBT (entendida como conjunto de personas, no necesariamente ligadas entre sí) y hacia la propia sociedad, es valorado como positivo el hecho de que «no se note» la identidad sexual de quien no es hetero, asumiendo roles y conductas que nos permiten clasificar a las personas para nuestra tranquilidad, en el marco de relacionamiento social del alienado, en el que el «otro» es siempre una potencial amenaza contra mi persona.
-¿Qué análisis hace del fenómeno en el contexto actual?
“Da la sensación de que aunque gran parte de la institucionalidad de nuestro País haga un notorio acuerdo respecto a su posición en torno a estas temáticas y la opinión más aceptada desde la Constitución hasta la cotidianidad sea la de la tolerancia, la convivencia y el respeto mutuo, aún encontramos focos aislados de hechos lamentables de discriminación basada en orientación sexual o identidad de género, que no hacen más que demostrarnos lo lejos que estamos de superar estos males sociales”.
-¿Y se advierten ciertos avances?
-“A veces consideramos que hemos avanzado mucho, en legislación, en reconocimiento de derechos humanos, en inclusión, por eso el acaecimiento y análisis de estos hechos discriminatorios, como la expulsión de la catequista en Don Bosco o las golpizas a parejas y personas LGBT, son necesarias y suficientes para notar lo tanto que falta”.
“Estos días ha trascendido la actitud de un preparador físico de básquetbol que hizo un desafortunado comentario en twitter y se ha visto seriamente comprometido. ¿Cuál es su opinión?
-Allí sobreviene el aspecto cotidiano de nuestros prejuicios, de nuestra violencia social y una de sus expresiones. Personalmente me tocó asistir en reiteradas ocasiones en las que jerarcas de todos los niveles de gobierno y de todos los partidos políticos, tras ofrecer un discurso a favor de la diversidad y y la tolerancia, aguardaban a estar fuera de micrófono para lanzar chascarrillos vulgares cargados de prejuicios e ignorancia al respecto. Es el límite psicológico entre lo políticamente correcto y la opinión y construcción real de las personas frente al tema.
Lo de este twit, es ciertamente una muestra de esto, es trascendente porque las redes y su evolución permiten que todos lo veamos y asume alcance masivo, entonces se lanzan las condenas sociales, deslindes de responsabilidad, declaraciones y contradeclaraciones.
No sucede lo mismo cuando un jerarca de gobierno lanza una chabacanería por lo bajo tras presentar una medida inclusiva de gobierno, todo lo contrario, el comentario se pierde entre las evidentes risas y festejos de quienes, por la naturaleza de los gobiernos, se dedican a rodear a estos Jerarcas y, entre otras cosas, festejarles los chistes. Pienso que es un reflejo más de lo hipócrita de nuestra sociedad y que se debe terminar, quizás no sepamos cómo, pero algo inventaremos”.
-¿A qué estrategias podemos acudir?
“Como estrategias, es necesario entender objetivamente que todo prejuicio es una construcción psicológica colectiva y como tal se puede y en algunos casos se debe deconstruir.
A mi entender y en mi experiencia, por ejemplo en talleres con gurises de secundaria, no existe un medio como la información y la educación para eliminar estas creencias excluyentes.
Si bien es notorio que las generaciones actuales se ven liberadas de determinados preconceptos que las no muy anteriores presentan a primera vista, permanecen idearios conservadores y sus efectos negativos en la sociedad”.
“Sin dudas se puede hablar de avances, primero el reconocimiento del Estado de los derechos de las personas LGBT en legislación y políticas públicas es un marco sin el cual no podemos ni empezar a hablar. Es muy difícil pregonar valores que un Estado no respalda. Mas allá de los movimientos de personas LGBT, colectivos y reivindicaciones, personalmente entiendo que cada vez que se denuncia públicamente un caso de discriminación estamos ante un enorme avance, de proporciones que no podemos llegar a comprender, un avance agigantado, de la misma manera que los casos de violencia de género. Aquello que no se nombra, no existe”.