Escenario climático para el 2016: anuncian precipitaciones abundantes para el verano

Desde comienzos del año se divulgaron se difundieron persistentes rumores acerca del posible desarrollo de “El Niño”, pero el resultado final fue un episodio tipo “Modoki”, de moderado a escaso vigor.
Modoki es una palabra japonesa que significa “similar pero diferente”. La diferencia en este caso es que el calentamiento oceánico ocurre más al oeste de lo esperado, o sea, en la parte central más que en la parte del Pacífico este tropical.
A esto, se sumó un marcado calentamiento del Océano Atlántico Subtropical Sur, frente a las costas del sur del Brasil, Uruguay y La Argentina que, desde hace varios años, viene constituyendo el rasgo dominante del escenario climático – según lo informa el especialista en Agroclimatología, Ing. Eduardo Sierra.
Es probable que el Verano 2016 observe precipitaciones abundantes y un régimen térmico caluroso, debido a la persistencia del calentamiento del Atlántico Subtropical Sur, el cual forma parte de un ciclo de larga duración, que se prolongará durante por lo menos una década más, a partir del presente..
La interacción entre ambos factores generó un escenario climático muy perturbado.
Fuerte concentración de las precipitaciones sobre una franja que se extiende, en diagonal, desde Bolivia, atravesando gran parte del Paraguay, el NOA, la Región del Chaco, la mayor parte de la Mesopotamia, el este de la Región Pampeana, el sur y el centro-sur del Brasil y la mayor parte del Uruguay, provocando intensas tormentas, con vientos, aguaceros torrenciales y posibles granizadas.
Precipitaciones extremadamente desparejas e irregulares, tanto en el tiempo como en el espacio, sobre las áreas que se encuentran ubicadas al nordeste y al sudoeste de la franja de máxima actividad.
Debilitamiento de las entradas de aire polar, dando un régimen de heladas benigno, y una predominancia de lapsos extremadamente cálidos y húmedos.
PERÍODOS CÁLIDOS Y LLUVIAS ABUNDANTES
Durante este año, esta interacción continuó causando una marcha climática muy irregular, con predominancia de lapsos cálidos y lluvias abundantes.
El lapso que se extendió entre el comienzo del otoño (20 de marzo) y el domingo de Pascua (5 de abril) siendo especialmente riesgoso en lo que hace a la probabilidad de ocurrencia de fuertes tormentas severas.
Después de la pasada Semana de Turismo comenzó el año climático que se prolongará hasta el 2016.
En lo referente al fenómeno de “El Niño”, la temporada fue neutral, pero continuó siendo perturbada por un fuerte calentamiento del Atlántico Subtropical Sur.
Adicionalmente, se produjo una vigorosa activación del Polo Sur, que fue el factor dominante durante el semestre otoño-invernal.
Las precipitaciones quedaron restringidas a una diagonal que cruzó desde Bolivia hasta el sur del Brasil, y fueron muy erráticas sobre la mayor parte del resto del área agrícola.
Al llegar la primavera volvió a imponerse gradualmente la circulación tropical, generando condiciones cálidas y húmedas, reactivando las precipitaciones en la mayor parte del área agrícola de La Argentina, Bolivia, el Paraguay, el sur del Brasil y el Uruguay.
Contrariamente, el oeste y el sudoeste del área agrícola argentina y el centro y el nordeste del Brasil experimentaron lluvias algo inferiores a lo normal.
El régimen térmico mostró fuertes oscilaciones, alternándose prolongados lapsos muy calurosos y tormentosos, con cortas, pero intensas irrupciones de vientos del sur, que hicieron bajar significativamente la temperatura, con riesgo de que se produzcan heladas tardías de consideración.