Especialista indica que en Uruguay los niños “son pocos”, los “tratamos mal” y son “los más pobres y criminalizados”

El pasado viernes 4 de mayo se desarrolló el tercer módulo del Curso Nacional de Periodismo y Niñez, organizado por la Agencia de Comunicación por la Infancia y la Adolescencia “Voz y Vos”, y apoyada por UNICEF, la ONG El Abrojo y la Asociación de la Prensa Uruguaya (APU). Del curso vienen participando más de 30 periodistas de toda la región norte del país. Uno de los especialistas, Luis Pedernera, presentó la temática de la infancia y su regulación a través del tiempo, pasando de leyes tutelares a leyes de protección integral. La exposición y el rico intercambio se basaron en una visión de la niñez y la adolescencia desde sus derechos, recorriendo etapas donde la infancia no existía como categoría distinta, pasando a otra etapa donde fue un instrumento hasta la actual en la cual se la protege de manera integral. Compartimos algunos de los conceptos e ideas fundamentales surgidas en el Curso.
EL PARADIGMA TUTELAR
Para Pedernera el Código del Niño del año 1934 en nuestro país, como otras leyes de la región tuvo ciertas características propias:
· Fueron leyes eugenésicas, que se basan en la idea del mejoramiento de la raza, de determinados niños
· Tienen influencia del “biologismo evolucionista spenceriano”. El Código fue elaborado por juristas y médicos. Citó el caso del Dr. Luis Morquio.
· Son leyes que quieren instalar un modelo de familia “nuclear”: padre, madre e hijos, constituidos a través de un vínculo legítimo establecido por la ley.
· Lo que ocurra en la familia es pura y exclusivamente responsabilidad de los padres.
· El juez que interviniera en algún conflicto bastaba que fuera “un buen padre de familia”
Este modelo social, anterior al Código de la Niñez y de la Adolescencia (año 2004) sobrevive, dice Pedernera.
LA PROTECCIÓN
INTEGRAL
El “paradigma tutelar” cambia a partir de la aprobación de la “Convención sobre los Derechos del Niño” en 1989, con la que se inaugura un nuevo modelo: el de la “protección integral”. En 2004 con la aprobación del actual “Código de la Niñez y de la Adolescencia” se recoge parte de este nuevo paradigma.
De los derechos de los niños somos corresponsables “el Estado, la familia y la comunidad”. Hay grados: en primer lugar es el Estado el que tiene que crear condiciones de empleo para que los padres puedan acceder a un trabajo bien remunerado, con seguridad social. Y también está el rol social de la sociedad.
LOS PRINCIPIOS
DE LA CONVENCIÓN
El especialista informó sobre algunos principios centrales que recoge la Convención:
- No discriminación: todos los derechos deben ser aplicados a todos los niños sin excepción alguna
- Interés superior: todas las medidas respecto del niño deben estar basadas en la consideración del interés superior del mismo. El Estado debe asegurar una adecuada protección y cuidado, cuando los padres y madres responsables no tienen capacidad de hacerlo
- A expresarse: el niño tiene derecho a expresar su opinión y a que ésta se tenga en cuenta en todos los asuntos que los afectan. Además tiene derecho a buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de todo tipo
- Privación de libertad: todo niño privado de libertad deberá ser tratado con humanidad, estará separado de los adultos, tendrá derecho a mantener contacto con su familia y a tener pronto acceso a la asistencia jurídica
ALGUNAS
CONCLUSIONES
Para Pedernera en Uruguay “aún no salimos de la retórica. Aprendimos a decir los derechos del niño, pero tenemos que superar ciertas visiones: la que establece que el niño es propiedad de los padres, de los adultos o de las instituciones; la de que es el futuro y no el presente; y el tema de la peligrosidad”. En Uruguay “los niños son pocos y los tratamos mal. A pesar de la bonanza económica siguen siendo los más pobres y los más criminalizados. La Policía detiene una media de 20 mil niños anuales. Y no lo hace respetando el artículo 15 de la Constitución que dice que se necesita orden escrita del juez y flagrancia”. Hay que pensar en “términos de cuidado de esa población, porque está en riesgo la seguridad social, todos los sistemas montados de bienestar, por la poca capacidad de crecimiento poblacional”.

El pasado viernes 4 de mayo se desarrolló el tercer módulo del Curso Nacional de Periodismo y Niñez, organizado por la Agencia de Comunicación por la Infancia y la Adolescencia “Voz y Vos”, y apoyada por UNICEF, la ONG El Abrojo y la Asociación de la Prensa Uruguaya (APU). Del curso vienen participando más de 30 periodistas de toda la región norte del país. Uno de los especialistas, Luis Pedernera, presentó la temática de la infancia y su regulación a través del tiempo, pasando de leyes tutelares a leyes de protección integral. La exposición y el rico intercambio se basaron en una visión de la niñez y la adolescencia desde sus derechos, recorriendo etapas donde la infancia no existía como categoría distinta, pasando a otra etapa donde fue un instrumento hasta la actual en la cual se la protege de manera integral. Compartimos algunos de los conceptos e ideas fundamentales surgidas en el Curso.

EL PARADIGMA TUTELAR4 5 12 082

Para Pedernera el Código del Niño del año 1934 en nuestro país, como otras leyes de la región tuvo ciertas características propias:

· Fueron leyes eugenésicas, que se basan en la idea del mejoramiento de la raza, de determinados niños

· Tienen influencia del “biologismo evolucionista spenceriano”. El Código fue elaborado por juristas y médicos. Citó el caso del Dr. Luis Morquio.

· Son leyes que quieren instalar un modelo de familia “nuclear”: padre, madre e hijos, constituidos a través de un vínculo legítimo establecido por la ley.

· Lo que ocurra en la familia es pura y exclusivamente responsabilidad de los padres.

· El juez que interviniera en algún conflicto bastaba que fuera “un buen padre de familia”

Este modelo social, anterior al Código de la Niñez y de la Adolescencia (año 2004) sobrevive, dice Pedernera.

LA PROTECCIÓN

INTEGRAL

El “paradigma tutelar” cambia a partir de la aprobación de la “Convención sobre los Derechos del Niño” en 1989, con la que se inaugura un nuevo modelo: el de la “protección integral”. En 2004 con la aprobación del actual “Código de la Niñez y de la Adolescencia” se recoge parte de este nuevo paradigma.

De los derechos de los niños somos corresponsables “el Estado, la familia y la comunidad”. Hay grados: en primer lugar es el Estado el que tiene que crear condiciones de empleo para que los padres puedan acceder a un trabajo bien remunerado, con seguridad social. Y también está el rol social de la sociedad.

LOS PRINCIPIOS

DE LA CONVENCIÓN

El especialista informó sobre algunos principios centrales que recoge la Convención:

– No discriminación: todos los derechos deben ser aplicados a todos los niños sin excepción alguna

– Interés superior: todas las medidas respecto del niño deben estar basadas en la consideración del interés superior del mismo. El Estado debe asegurar una adecuada protección y cuidado, cuando los padres y madres responsables no tienen capacidad de hacerlo

– A expresarse: el niño tiene derecho a expresar su opinión y a que ésta se tenga en cuenta en todos los asuntos que los afectan. Además tiene derecho a buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de todo tipo

– Privación de libertad: todo niño privado de libertad deberá ser tratado con humanidad, estará separado de los adultos, tendrá derecho a mantener contacto con su familia y a tener pronto acceso a la asistencia jurídica

ALGUNAS

CONCLUSIONES

Para Pedernera en Uruguay “aún no salimos de la retórica. Aprendimos a decir los derechos del niño, pero tenemos que superar ciertas visiones: la que establece que el niño es propiedad de los padres, de los adultos o de las instituciones; la de que es el futuro y no el presente; y el tema de la peligrosidad”. En Uruguay “los niños son pocos y los tratamos mal. A pesar de la bonanza económica siguen siendo los más pobres y los más criminalizados. La Policía detiene una media de 20 mil niños anuales. Y no lo hace respetando el artículo 15 de la Constitución que dice que se necesita orden escrita del juez y flagrancia”. Hay que pensar en “términos de cuidado de esa población, porque está en riesgo la seguridad social, todos los sistemas montados de bienestar, por la poca capacidad de crecimiento poblacional”.