Especialistas advierten que para el manejo racional de los plaguicidas es fundamental la información y la protección

La etiqueta es el producto, la ducha y el lavado de la ropa son la clave

La Dra. Amalia Laborde y el Dr. Javier Mallet son integrantes del Centro de Información y Asesoramiento Toxicológico (CIAT) de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República. El pasado jueves 22 estuvieron presentes en el local de la Sociedad Fomento Rural de Salto cuando se presentaron las conclusiones del proyecto “Sensibilización y detección de factores de riesgo en trabajadores hortícolas de Salto”. Del intercambio se concluye en la importancia de la etiqueta como documento que determina que plaguicida se utiliza, que es un derecho de todos los trabajadores. Además otro punto clave de la cuestión es la utilización de vestimenta y otros elementos de protección que deben favorecer al manejo adecuado de estos productos tóxicos.

 G3

La vestimenta es fundamental a la hora de proteger a los trabajadores que aplican plaguicidas

 

MANEJO RACIONAL DE PLAGUICIDAS

Laborde, luego de escuchar y tomar nota de los datos brindados por los funcionarios del IPRU y de la Dirección General de Salud, intercambió ideas con los presentes, cuya mayoría eran trabajadores rurales.  Expresó que los resultados son los comunes en el resto del país, y que el uso de plaguicidas es de suma importancia en función de que la producción hortícola constituye una línea de exportación bien relevante. Indicó que la idea general es tener un manejo racional de los plaguicidas y para ello los trabajadores tienen que “conocer, saber y obtener información”. Puso especial énfasis en que “trabajar con plaguicidas siempre es peligroso dado que los productos son tóxicos. Por eso deben respetarse todas las recomendaciones y las leyes que protegen a quienes están expuestos, que los empleadores están obligados a cumplir”.

LA ETIQUETA ES LA CLAVE

Para Laborde la clave en el manejo es la etiqueta que obligatoriamente deben tener los productos. En la misma se indica como se prepara y como se aplica. Están hechas para mirar y leer. Es un documento que costó obtener y que se transforma en fundamental a la hora del manejo. Allí se tiene la información sobre la toxicidad a través de una franja de color que indica la categoría y la peligrosidad de la sustancia. Así hay cuatro categorías (del 1 al 4), cuatro colores (rojo, amarillo, azul y verde), que califican la alta, moderada o poca peligrosidad. También la etiqueta debe contener alguna medida de prevención y los primeros auxilios.

DERECHO A SABER QUE PLAGUICIDA SE USA

Por otro lado la profesional dejó en claro a los trabajadores presentes que tienen “el derecho de saber que plaguicida están usando, y tener la posibilidad de ver la etiqueta original, porque muchas veces los envases son de segunda mano y han sido llenados de otro que no se ve. La seguridad se da cuando se tiene claro cual es el producto que se está usando. En este aspecto detalló que el 40 % de las consultas que recibe el CIAT son de trabajadores que no saben que producto se estuvo aplicando.

LA VESTIMENTA COMO PROTECCIÓN

Respecto de la protección personal se produjo un intercambio con los presentes que manifestaron que realmente se vuelve insoportable en el verano la utilización de la capa impermeable, que muchas veces se realiza la aplicación sin el equipo, que no se lo lava con frecuencia, que se lo deja en el mismo espacio que los productos. Laborde recomendó y puntualizó que las barreras contra los riegos en el manejo de los plaguicidas no solo se resumen a la vestimenta, sino que hay que buscar alternativas. Ejemplificó citando casos en donde en vez de usar un solo equipo todos los días por varias horas, se podría utilizar en un ciclo de tres días y cambiarse de ropa cada día. También agregó que muchas veces hay que aplicar menos horas por día, poner especial atención a la mochila que se carga en la espalda, que no tiene que perder ni gotear. Lo correcto es usar ropa de mangas largas (fresca en verano), zapatos cerrados o botas de trabajo, gorro, guantes y máscara respiratoria adecuada.

LA DUCHA Y LAS MÁSCARAS

Otro aspecto que resaltó fue el de la ducha personal: “el baño es un elemento clave. Hay que salir del invernáculo limpio como se entró. Cuando se termina la aplicación hay que lavar la ropa y ducharse, aunque no sea el fin de la jornada laboral.  En referencia  a las máscaras que se utilizan es imprescindible cambiarlas o por lo menos los filtros de manera periódica. Es muy importante que sean mascarillas para plaguicidas y tienen que tener un buen filtro, incluso hay catálogos que ayudan a comprar bien.