Estado de superpoblación en que se encuentra la cárcel de Salto puede ser tenida en cuenta al dictar un procesamiento

«Hasta ahora solamente hemos tenido una reunión con el Dr. Tabaré Vázquez, el señor presidente de la República, donde planteamos las necesidades presupuestales que tenemos y que le planteamos a los candidatos a la presidencia en reuniones que tuvimos con ellos, reiteramos que nuestra voluntad es aplicar ese plan en el quinquenio y tenemos que tener los medios para poner en funcionamiento a partir del 1º de enero del 2017 el Código del Procedimiento Penal y además tenemos un conflicto salarial con una deuda importante de dinero que no está en nuestras manos solucionar», manifestó el ministro de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), el Dr. Ricardo Pérez Manrique a EL PUEBLO al ser consultado sobre si habrá reclamos desde el Poder Judicial al Poder Ejecutivo ante el advenimiento de un nuevo presupuesto quinquenal.
En ese sentido, el ministro de la máxima corporación de justicia señaló que “el señor presidente de la República quedó de estudiar nuestro planteo y de llamarnos para una reunión posterior a los efectos de hacer una oferta por lo que allí se dijo, pero esta reunión fue a mediados de marzo y todavía no se ha comunicado con nosotros”.
SUPERPOBLACIÓN
Consultado sobre si a la hora de juzgar y de tener que tomar una resolución un juez toma en cuenta el hecho de que la cárcel atraviesa por una situación de superpoblación, tal como se encuentra actualmente la unidad penitenciaria local, el magistrado sostuvo que, “me decía el director del establecimiento penitenciario (el oficial principal Miguel Catelotti) que están muy hacinados aquí, muy pasados del nivel ideal e indudablemente los jueces toman en consideración una cantidad de elementos a los efectos de determinar un procesamiento o no”. Lo que quiero decir es que con el advenimiento del nuevo Código del Proceso Penal, esperemos que las prisiones preventivas se reduzcan sustancialmente y también lo hagan la cantidad de presos que no tienen condena”.
En ese aspecto, Pérez Manrique señaló que “una de las características de este sistema es justamente que los procesos van a actuar rápidamente y la gente generalmente va a ser privada de libertad en el momento que empieza a cumplir la condena, salvo en el caso de delitos inexcarcelables o delitos de extrema gravedad”.