Estuvo en Salto el actor mexicano Lorenzo Mijares: «eso es realmente muy hermoso…y un acto de fe»

El fin de semana que pasó estuvo en nuestra ciudad el actor mexicano, Lorenzo Mijares, traído por Silvio Previale para brindar en la noche del domingo, en el Centro cultural Academias Previale, su obra unipersonal «Contra-Sujeto», escrita por Juan Trigos, en la que él como único actor representa a trece personajes. Mijares ha recorrido en los últimos 17 años, y continúa haciéndolo, con este y con otros espectáculos, gran parte de Latinoamérica así como otros países más lejanos del resto del mundo. Pero además, fue llamativa la modalidad utilizada como pago: fue «a la gorra», es decir que a la salida cada espectador entregaba la suma de dinero que pudiera y quisiera. EL PUEBLO dialogó con el actor durante su breve estadía en nuestra ciudad y lo que sigue es parte de ese diálogo:
-¿Primera vez en Salto?
Sí; en el Uruguay hace un poco más de tiempo que estoy, pero en esta ciudad es la primera vez y estoy muy agradecido por la oportunidad de difundir mi trabajo y en especial esta corriente cultural de hemoficción creada por el genio Juan Trigos. Así que muchas gracias por esta oportunidad magnífica, que además abre las puertas de manera completamente dispuesta, y por eso se planMijarestea como una función de teatro «a la gorra», que es una forma muy bonita de convocar a la gente…
-Al pagar cada uno lo que considere, se hace más accesible, ¿es esa la idea?
Claro, me gusta decirlo y enfatizar en esto, porque se le abre la puerta a todo el mundo, no hay ninguna restricción para asistir a ver el espectáculo, no hay excusas de no poder pagar la entrada. Pero también, evidentemente, se le conmina a las personas a que sensiblemente hagan una colaboración consciente, una aportación no a modo de las monedas que me sobran en el bolsillo, sino realmente que intenten hacer una colaboración que se corresponda con lo que han recibido artísticamente. Pero lo lindo de esto es que no condiciona y eso es realmente muy hermoso…
-Aunque recorrer el mundo como lo hace usted con este sistema «a la gorra» no debe ser nada fácil…
No es fácil porque sobre todo, en mi caso particular, que es de lo único que yo puedo hablar, ha tenido que ver sobre todo con desprenderme de una serie de exigencias interiores que muchas veces uno trae y tienen que ver con exigencias que están más diseñadas en el interior de uno que en la realidad. Yo he podido prescindir de una gran cantidad de cosas. Si se abren las puertas a mi trabajo y tengo la posibilidad de compartir mi actividad artística en determinado espacio y que en ese espacio, como este (Centro Cultural Academias Previale) además me reciban así, donde poder hospedarme y tener algo de alimentación, y por otro lado se abre a la generosidad del pueblo, ya está. Yo comparto mi actividad artística y eso le da continuidad a la movilidad, al recorrido que voy haciendo, y es un acto de fe.
-Háblenos de algunos de los lugares recorridos que más marcados le quedaron…
Recuerdos realmente ha habido en todos los lugares. Pero me marcó mucho Croacia, fue el primer lugar al que fui, y con un proyecto monumental, con una ópera en Teatro Nacional de allá como director. Fue impresionante dirigir la puesta en escena de una ópera maravillosa, una tremenda experiencia, tan fuerte en mi vida que fue como el indicador que me dijo: ábrete al mundo, si ya tu trabajo ha tenido impacto en Croacia, pues entonces esto es una señal para continuar. Después, Rusia también me marcó muchísimo, fue algo increíble verme en San Petersburgo trabajando con una orquesta sinfónica, con un coro, fue como un sueño hecho realidad. Pero en los últimos años, los recuerdos por América Latina también han sido fascinantes. Es realmente inagotable la gratitud que ha colmado mi vida. J.P.