Exhortan a conducir con atención en rutas ante el riesgo al deslizarse en el pavimento mojado por pronósticos de lluvia

Las distracciones al volante son la causa de más del 30% de los siniestros

En un momento donde muchos salteños optan por salir de vacaciones y conducir rumbo a otros departamentos del país, sobre todo a la zona sur y este del Uruguay, se recuerda la importancia de tomar todas las precauciones antes de salir a las rutas nacionales.
Desde UNASEV (Unidad Nacional de Seguridad Vial), se informa que si toca hacerrutas 3 y 1 ruta en estos días, las distracciones suponen potenciar los riesgos de generar un siniestro de tránsito y por ese motivo exhortan a conducir con atención, sobre todo ante los pronósticos de lluvia donde deslizarse sobre pavimento mojado supone potenciar los riesgos, lo que combinado con el factor “velocidad” multiplica la probabilidad de siniestros viales.
El respeto a los límites de velocidad, la cartelería al borde de la ruta anunciando eventos como “curvas” o “prohibición de adelantamiento”, y la señalización horizontal del pavimento estableciendo los lugares habilitados para rebasar, son un clásico a tener siempre presente.
LAS DISTRACCIONES AL VOLANTE SON LA CAUSA DEL 30% DE LOS SINIESTROS
Las distracciones propias al momento de conducir son un factor al que no hay que darle cabida y estas pueden ser de cuatro tipo: visuales, cognitivas, físicas y auditivas. Todas ellas se alimentan de estímulos externos e internos al individuo que está a cargo del volante. De allí también, surge la incidencia del “factor humano” en la prevención o responsabilidad en el acaecimiento de siniestros viales.
Por eso, si toca hacer ruta hay que asumir que desviar la vista del frente del vehículo por 5 segundos a 60km/h, equivale a recorrer más de 80 metros (casi una cuadra) a ciegas. Las distracciones al volante son la causa de más del 30% de los siniestros.
ALERTA AMARILLA Y LOS RIESGOS DE DESLIZARSE EN PAVIMENTO MOJADO
Uno de los factores que alimenta los factores de riesgo a la hora de conducir es la intensa movilidad de vehículos en las rutas nacionales en esta época del año, por los tradicionales viajes de vacaciones. De esta manera se potencian los factores de riesgo sobre los que siempre hay que insistir en su prevención, sobre todo ante los pronósticos de lluvias que llevan a deslizarse sobre pavimento mojado lo que supone potenciar los riesgos.
El pavimento mojado sumado al factor “velocidad” multiplica la probabilidad de que un peatón sobreviva a un atropello; mientras que el riesgo de sufrir una salida de la vía también se multiplica hasta por tres, si se circula a velocidad excesiva en curvas.
El frenado de un vehículo se compone de la distancia entre que se decide frenar y se logra hacerlo: el tiempo entre que el conductor se da cuenta que debe frenar y efectivamente reacciona, donde incide su estado psicofísico y su experiencia y la distancia que recorre el vehículo mientras el conductor reacciona pisando el pedal de freno. Mientras el vehículo recorre esta distancia, el vehículo mantiene la velocidad.
A una velocidad de 90 km/h, sobre suelo seco, se necesitan 25 metros para reaccionar y 32 metros para lograr frenar efectivamente (total 57m); mientras que en pavimento húmedo la distancia de frenado se duplica (64m), por lo que la detención total se logra a los 89 metros.
A mayor velocidad, mayores riesgos y con piso húmedo, muchos más.
LA IMPORTANCIA DEL DIBUJO DE LAS CUBIERTAS
Desde UNASEV, se informa de la importancia del dibujo de las cubiertas y la trampa de la combinación entre velocidad y pavimento mojado.
Los neumáticos son el único punto de contacto de los vehículos con el pavimento de la vía. Sus dibujos responden a los modelos de dichos vehículos (porte, carrocería, utilidad, etc.) y al tipo de terreno más frecuente por el que circulemos; de tal modo que es importante monitorear periódicamente su estado para garantizar un alto nivel de adherencia, una óptima capacidad de frenada y garantizar nuestra seguridad al volante.
La función de ese dibujo, es justamente recoger el agua y desplazarla de la zona de contacto cuando el pavimento se encuentra mojado; y favorecer así el control y los cambios en la conducción, cuando conducimos sobre suelo seco.
Al desgastarse los neumáticos –por exceso de uso o sometimiento agresivo- su profundidad es menor, lo que disminuye considerablemente su óptima función. Por debajo de una profundidad inferior a 1,6 mm ya puede resultar muy peligroso.