Éxito total este fin de semana del proyecto “Milongas a la calle entre Todos”

Milongas a la Calle” es un proyecto socio cultural gestado en el año 2017 bajo una iniciativa propia, con el afán de sacar el tango a las calles, espacios públicos.
El objetivo principal es el de difundir y descentralizar el baile popular.
En este caso el tango, la milonga, el vals criollo y algunos géneros del folklore. Este proyecto fue apoyado primeramente con la financiación de una pista de material vinílico para bailar.
La misma financiada por el área de Cultura de la Intendencia de Salto.
Por otro lado es un proyecto que aporta al área turística y es un gran atractivo porque el tango hoy en día está llegando a todos lados.
“Las milongas en Salto son una novedad, sobre todo sumando la gente joven que se está vinculando y aprendiendo a bailar tango. Si bien se ha invitado a las instituciones a apoyar y auspiciar esta milonga el proyecto surge en principio de manera auto gestionada” – reveló Angelina Díaz – responsable del proyecto que tuvo un éxito rotundo este fin de semana en nuestra ciudad.milongas a la calle 001
El lema principal es «Las Milongas a la Calle las construimos entre todos» porque justamente la idea es que también la misma comunidad consumidora de tango pueda aportar ideas, estrategias, herramientas y lo que sea necesario para que estas milongas logren una estabilidad y un sostén en el tiempo.
“Este año nos toca celebrar el 3er Ciclo de milongas a la calle y decidimos hacerlo en un espacio céntrico para convocar a la población salteña a que se sume a este encuentro que la idea es que sea cada 15 días.
Dependiendo de las condiciones climáticas que se den, puesto que al ser en espacios al aire libre ante cualquier inclemencia se suspende para la próxima semana.
La respuesta del público salteño para este 3er ciclo creció mucho en comparación con otros años.
Es importante destacar que se unieron e integraron bailarines y milongueros de otros colectivos de tango de la ciudad o gente que ya bailaba hace años y que se sumó a la propuesta.
Por otra parte destacar el rol que cumplió el taller de tango de la Intendencia y las clases gupales de ASDEMYA de los cuales estuve al frente el año pasado y que dieron sus frutos formando un grupo bellísimo de adeptos nuevos, apasionados, con la enseñanza del buen abrazo y buen caminar inculcado desde el inicio”.
¿Cómo respondió el público?
“Las personas que nunca habían bailado tango y que en el 2018 se formaron y hoy están participando de las milongas.
En mis clases siempre he insistido y me parece fundamental que si se baila tango hay que participar de las milongas.
De lo contrario no tiene sentido bailar únicamente en un escenario y no tener experiencias de intercambio en el baile social. Me siento orgullosa de la fraternidad que se consolidó el año pasado y que aún siga latente el espíritu y amor por el tango.
Sin dudas hablamos de un nivel que inicia y es principiante, algunos con un nivel intermedio porque bailan hace más años.
Respecto de la métrica del tango pienso que entramos en un terreno complejo. Si hablamos de métrica como el tiempo rítmico eso sí la gente lo tiene más incorporado naturalmente.
Generalmente situándose en el tiempo a tierra o al doble tiempo.
Sin embargo aún hay todo un largo camino para la gente de encontrar la musicalidad y toda la investigación, exploración que eso conlleva.
Desde conocer las dinámicas, y conocer la música en sí. Y ello lograr llevarlo a nuestro cuerpo.
El bailar más lento y con menos ansiedad. Falta escuchar más.
Educar la percepción auditiva para escuchar más y dar menos pasos.
Acá se piensa que cuanto más pasos más buenos somos. Y desde mi punto de vista es al revés.
Siempre digo que pensar en el futuro implica analizar las cuestiones del presente.
Y si bien quizás mi manera de ver las cosas es un poco post modernista pienso en que vivimos proyectando al futuro.
Pero nunca analizamos lo que hay hoy y lo que no hay. Así se construye el futuro.
La velada de ayer fue exitosa. Sin dudas, y nos sentimos felices por ello.
Sin embargo es necesario reflexionar en primer lugar sobre la relevancia de la enseñanza de las danzas patrimoniales y tradicionales, en segundo lugar sobre la realización de las gestiones, la gran cantidad de trabas y cuestiones burocráticas, en tercer lugar la disponibilidad, accesibilidad de espacios y el apoyo de la gente y por otra parte la fluctuación de los públicos que asisten.
Es decir, por mencionar algunas cosas. Por otra parte, para poder mejorar a futuro las milongas nos gustaría contar con la presencia de dúos, tríos y conjuntos de tango (independientemente de que se los convoque desde otros departamentos de nuestro país o el extranjero…)
Pero me pregunto siempre… ¿Qué opciones no presenta Salto en materia tango? Por ejemplo la música es un territorio de la cual va de la mano el tango danza. A mi forma de ver hay una carencia inmensa de música de tango.
¡La gente no toca tango!
Son contados con los dedos los que se dedican a fomentar la música.
Pienso que en vez de enfatizar tanto en géneros como la música clásica, que la aprecio muchísimo de hecho, se podría fomentar que se estudie más tango o folklore y se promueva y apoye la formación de conjuntos tangueros porque los bailarines -y la cultura en sí- realmente los necesitamos” – enfatizó la docente.
Las milongas se organizan cada quince días los domingos y los espacios se irán gestionando a medida que vayan transcurriendo los días. Está el sitio Oficial en Facebook Milongas a la Calle Salto-Uy donde pueden encontrar toda la info correspondiente a las milongas.