Familiares de Marcos reclaman justicia: “quien lo chocó desde el primer momento debería estar preso”

A más de dos semanas del accidente ocurrido en horas de la mañana del lunes 12, cuando iba al liceo un lunes junto a su padre como acompañante en una moto y en la esquina de Uruguay y Juncal fue chocado por un adolescente que no respetó un semáforo en rojo y que ya fue procesado por este hecho, el joven Marcos de trece años de edad, sigue debatiéndose entre la vida y la muerte y su familia, entristecida por el dolor, continúa reclamando que la Justicia sea más severa con el conductor de la moto, puesto que el conductor del birrodado que lo embistió, fue castigado con arresto domiciliario por tres meses, durante tres días a la semana.

El siniestro ocurrió en la esquina de Uruguay y Juncal, cuando Marcos y su padre circulaban en moto rumbo al Liceo No. 5, y luego su progenitor seguiría viaje hacia su trabajo.

Cecilia Rodríguez (17), hermana de Marcos, y su tía, Andrea Suárez, visitaron ayer la Redacción de EL PUEBLO manifestando su congoja e indignación por lo que consideran que el arresto domiciliario “es una medida muy leve” que le fue aplicada por la Justicia, teniendo en cuenta la gravedad por la que atraviesa el adolescente accidentado, que aún continúa en estado de coma, e internado en el Hospital de Tacuarembó.

“Hay personas que por causas menores estarían presas…”, dijeron ambas personas. Añadieron que en esta situación en la “que nos encontramos como familia, esperando por momentos un milagro de Dios, entendemos que no se ha hecho justicia aún”, apuntó Suárez.

Marcos y Jacqueline, padres del adolescente, siguen cuidándolo en el nosocomio tacuaremboense, mientras que las hermanas mayores se encargan del resto de los hermanitos más pequeños.

La tía y hermana del joven accidentado, respectivamente, hicieron público el agradecimiento a la comunidad salteña, por las respuestas de solidaridad, materializadas en comestibles y dinero para cubrir los gastos. También la colaboración de Liceo No.5 que realizó una colecta a favor de Marcos.

Son seis hermanos en total y el más chiquito tiene tres años, que de a ratos llora porque extraña a su madre.

“Somos una familia muy unida, de condición humilde… estamos en una condición económica que no es muy buena, por eso apreciamos todo el apoyo que hemos recibido”, indicaron los familiares.

TAMBIÉN

LESIONADO

Vale aclarar que el padre de Marcos (que también tiene el mismo nombre), resultó seriamente lesionado en el accidente, y se le tuvo que practicar puntos en una parte de su cabeza.

Aún tiene mareos, como secuelas de los golpes, y de a ratos se le duermen las extremidades inferiores. Es asistido también periódicamente en el hospital de aquel departamento, pues debe realizarse una serie de estudios y tratamiento.

“Los padres de Marcos debieron abandonar por el momento sus respectivos  trabajos y los patrones han sido considerados con ellos”, agregó la tía.

AUN EN COMA

Hoy por hoy la situación del chico es extremadamente comprometida; está conectado a respirador artificial y los médicos de a poco probarán bajarle la dosis de fármacos para ver cómo reacciona.

“El doctor ya le explicó a mi hermana que debe hacerle la idea de que si se salva, no va a ser el mismo de antes, pues se ha afectado gravemente su cerebro”, expresó Andrea.

Haciendo referencia a la personalidad de Marcos, los familiares hablan de un joven muy activo, alegre y cariñoso.

Refugiándose en sus creencias religiosas, reconocen “que Dios ha hecho un milagro de mantenerlo con vida… hay que agradecer… esperar y ser pacientes”.

Seguramente que a posteriori de su recuperación deberá tener cuidados especiales y todo el núcleo familiar deberá acompañar su tal vez largo restablecimiento. Ayer por la mañana, se manifestaron en las inmediaciones del juzgado penal de la calle Artigas 1080, donde exigen a la Justicia mayor severidad ante casos como estos.

Para quienes deseen contribuir con una colaboración con la familia, pueden comunicarse por los teléfonos 096849266  – 096963588.