Familiares del detenido que falleció en el Hospital reclaman saber “la verdad” y dijeron que a ellos “nadie los atiende”

Familiares del detenido que falleció en el Hospital reclaman saber “la verdad” y dijeron que  a ellos “nadie los atiende”
Tras la muerte en una sala del Hospital de Pablo Sequeira Silva, un joven de 26 años de edad que fue detenido por la Policía el pasado 6 de enero, cuando caminaba por Brasil y Raffo, y a quien redujeron a viva fuerza entre seis efectivos porque éste se resistía al arresto, al ser “sospechoso”, ya que hacía tres semanas había salido de la cárcel, la familia del sujeto fallecido todavía reclama a las autoridades poder saber qué pasó, cómo ocurrió su muerte y por qué este joven estaba siendo detenido y ese procedimiento terminó con su vida horas después.
Las autoridades del Hospital local, informaron en su momento que la muerte de Sequeira sobrevino por un paro cardiorrespiratorio, presuntamente motivado porque el occiso habría consumido estupefacientes y debido a la sobreexcitación originada cuando intentó resistirse al arresto, luego, al suministrársele un calmante en el Hospital, habría derivado en el paro cardiorrespiratorio que terminó con su vida.
Sin embargo, se siembra un manto de duda sobre la muerte de este sujeto y la familia, que encontró y registró diversos golpes en su cuerpo, pide que se le informe cuál fue el motivo de la detención y porqué su cuerpo presentaba tantos golpes.
Las autoridades policiales iniciaron en su momento una investigación administrativa, con la finalidad de poder saber a ciencia cierta porqué ocurrió la detención de esta persona, cuáles eran los motivos que la originaron y cómo ocurrió dicho procedimiento, que terminó con la muerte del detenido. Aunque ese informe aún no llegó a manos de la Justicia y la familia reclama saber la verdad de lo que pasó.
CARTA
Los familiares enviaron una carta pública a EL PUEBLO sobre lo ocurrido. “Hizo un mes que ya no está con nosotros Pablo Sequeira Silva, para sus familiares y amigos “Paio”. Nos deja a sus 26 años con más preguntas que respuestas. ¿Qué pasó ese 6 de enero? ¿Por qué lo detuvieron? ¿Cómo lo trató la Policía? ¿Lo trató como un delincuente? Porque él ya había pagado sus errores anteriores, estuvo preso 7 meses. ¿La Policía como lo trató? Lo trató como un similar, como un ser humano o como una persona que estaba “fichado” por la Policía. Porque nadie tiene derecho a hacer justicia por mano propia”.
“¿Por qué tenía tantos hematomas en el cuerpo y en el cuero cabelludo (hay fotografías)? ¿A la Policía se le fue la mano? Son todas preguntas sin respuesta, porque hasta ahora con los familiares, con la madre, ningún juez, fiscal, ni policía se comunicó. ¿Hay alguna investigación? Si la hay ¿cómo va su curso? ¿Qué arrojó el resultado de la autopsia?”
“Otras preguntas sin respuesta son: ¿cómo llegó al Hospital? hay testigos que lo vieron esposado pero normal, sin ningún efecto de una sobredosis que se entiende que fue la causa del paro cardiorrespiratorio como se rumorea en fuentes policiales. ¿Qué pasó en el Hospital? ¿Falleció en Psiquiatría o en Emergencias? ¿Qué medicamento le suministraron? ¿Por qué se comentó el día de la autopsia que nadie quería firmar el acta de defunción? ¿Se examinaron las cámaras de vigilancia del circuito cerrado del Hospital? ¿Hay una investigación administrativa?” Queremos saber la verdad”.
“Los familiares y los amigos de Pablo queremos de una vez por todas respuestas justificadas y para que de una vez y para siempre su alma descanse en paz”, firmaron la carta remitida a la Redacción.
INVESTIGAN
Según declararon fuentes policiales ese día ante la justicia, Sequeira caminaba por la calle Artigas y al llegar al cruce con Yatay, es advertido por un policía que se retirara del lugar, aunque presuntamente, en ese momento no estaría cometiendo ningún delito. El sujeto se retiró y el policía lo perdió de vista, pero alertó a sus compañeros de tareas que Sequeira, que para ese momento hacía tres semanas que había salido de la cárcel en la que estuvo preso por robo, andaba por las inmediaciones en “actitud sospechosa”.
Dos policías de Radio Patrulla lo interceptaron cuando estaba llegando al cruce de las calles Brasil y Raffo. El sujeto no habría ofrecido mayores inconvenientes hasta que la Policía lo esposa y él se tira al suelo, esquiva el móvil policial para no ingresar y desafía la fuerza que ambos agentes aplicaban para poder someterlo hacia el interior de la patrulla.
Al cabo de un rato de forcejeos y golpes, unos propinados y otros que se los aplicó él mismo en represalia por la detención que consideraba injusta, arribaron otros dos policías que intentaron sin éxito dominar la situación. Hasta que rato después, arribaron tres efectivos de ATA que lo redujeron y lo llevaron al Hospital como lo indica el procedimiento reglamentario de la policía.
Una vez llegado al nosocomio, fuentes policiales indicaron en esa oportunidad, que el detenido comenzó a desacatarse y que para reducirlo solicitaron apoyo a la guardia de seguridad del Hospital. Según supo EL PUEBLO, la médico tratante ordenó aplicarle una dosis de calmante intravenosa y solicitó su internación en psiquiatría.
Fue allí que comenzó con convulsiones y terminó falleciendo dos horas más tarde. La Policía comenzó una investigación administrativa interna, indagando a los efectivos que lo detuvieron, para determinar eventuales responsabilidades entre los funcionarios públicos que atendieron a Sequeira ese día, tanto los policías, como los funcionarios del Hospital, que actuaron desde su detención hasta el momento de su muerte.

Tras la muerte en una sala del Hospital de Pablo Sequeira Silva, un joven de 26 años de edad que fue detenido por la Policía el pasado 6 de enero, cuando caminaba por Brasil y Raffo, y a quien redujeron a viva fuerza entre seis efectivos porque éste se resistía al arresto, al ser “sospechoso”, ya que hacía tres semanas había salido de la cárcel, la familia del sujeto fallecido todavía reclama a las autoridades poder saber qué pasó, cómo ocurrió su muerte y por qué este joven estaba siendo detenido y ese procedimiento terminó con su vida horas después.

Las autoridades del Hospital local, informaron en su momento que la muerte de Sequeira sobrevino por un paro cardiorrespiratorio, presuntamente motivado porque el occiso habría consumido estupefacientes y debido a la sobreexcitación originada cuando intentó resistirse al arresto, luego, al suministrársele un calmante en el Hospital, habría derivado en el paro cardiorrespiratorio que terminó con su vida.

Sin embargo, se siembra un manto de duda sobre la muerte de este sujeto y la familia, que encontró y registró diversos golpes en su cuerpo, pide que se le informe cuál fue el motivo de la detención y porqué su cuerpo presentaba tantos golpes.

Las autoridades policiales iniciaron en su momento una investigación administrativa, con la finalidad de poder saber a ciencia cierta porqué ocurrió la detención de esta persona, cuáles eran los motivos que la originaron y cómo ocurrió dicho procedimiento, que terminó con la muerte del detenido. Aunque ese informe aún no llegó a manos de la Justicia y la familia reclama saber la verdad de lo que pasó.

CARTA

Los familiares enviaron una carta pública a EL PUEBLO sobre lo ocurrido. “Hizo un mes que ya no está con nosotros Pablo Sequeira Silva, para sus familiares y amigos “Paio”. Nos deja a sus 26 años con más preguntas que respuestas. ¿Qué pasó ese 6 de enero? ¿Por qué lo detuvieron? ¿Cómo lo trató la Policía? ¿Lo trató como un delincuente? Porque él ya había pagado sus errores anteriores, estuvo preso 7 meses. ¿La Policía como lo trató? Lo trató como un similar, como un ser humano o como una persona que estaba “fichado” por la Policía. Porque nadie tiene derecho a hacer justicia por mano propia”.

“¿Por qué tenía tantos hematomas en el cuerpo y en el cuero cabelludo (hay fotografías)? ¿A la Policía se le fue la mano? Son todas preguntas sin respuesta, porque hasta ahora con los familiares, con la madre, ningún juez, fiscal, ni policía se comunicó. ¿Hay alguna investigación? Si la hay ¿cómo va su curso? ¿Qué arrojó el resultado de la autopsia?”

“Otras preguntas sin respuesta son: ¿cómo llegó al Hospital? hay testigos que lo vieron esposado pero normal, sin ningún efecto de una sobredosis que se entiende que fue la causa del paro cardiorrespiratorio como se rumorea en fuentes policiales. ¿Qué pasó en el Hospital? ¿Falleció en Psiquiatría o en Emergencias? ¿Qué medicamento le suministraron? ¿Por qué se comentó el día de la autopsia que nadie quería firmar el acta de defunción? ¿Se examinaron las cámaras de vigilancia del circuito cerrado del Hospital? ¿Hay una investigación administrativa?” Queremos saber la verdad”.

“Los familiares y los amigos de Pablo queremos de una vez por todas respuestas justificadas y para que de una vez y para siempre su alma descanse en paz”, firmaron la carta remitida a la Redacción.

INVESTIGAN

Según declararon fuentes policiales ese día ante la justicia, Sequeira caminaba por la calle Artigas y al llegar al cruce con Yatay, es advertido por un policía que se retirara del lugar, aunque presuntamente, en ese momento no estaría cometiendo ningún delito. El sujeto se retiró y el policía lo perdió de vista, pero alertó a sus compañeros de tareas que Sequeira, que para ese momento hacía tres semanas que había salido de la cárcel en la que estuvo preso por robo, andaba por las inmediaciones en “actitud sospechosa”.

Dos policías de Radio Patrulla lo interceptaron cuando estaba llegando al cruce de las calles Brasil y Raffo. El sujeto no habría ofrecido mayores inconvenientes hasta que la Policía lo esposa y él se tira al suelo, esquiva el móvil policial para no ingresar y desafía la fuerza que ambos agentes aplicaban para poder someterlo hacia el interior de la patrulla.

Al cabo de un rato de forcejeos y golpes, unos propinados y otros que se los aplicó él mismo en represalia por la detención que consideraba injusta, arribaron otros dos policías que intentaron sin éxito dominar la situación. Hasta que rato después, arribaron tres efectivos de ATA que lo redujeron y lo llevaron al Hospital como lo indica el procedimiento reglamentario de la policía.

Una vez llegado al nosocomio, fuentes policiales indicaron en esa oportunidad, que el detenido comenzó a desacatarse y que para reducirlo solicitaron apoyo a la guardia de seguridad del Hospital. Según supo EL PUEBLO, la médico tratante ordenó aplicarle una dosis de calmante intravenosa y solicitó su internación en psiquiatría.

Fue allí que comenzó con convulsiones y terminó falleciendo dos horas más tarde. La Policía comenzó una investigación administrativa interna, indagando a los efectivos que lo detuvieron, para determinar eventuales responsabilidades entre los funcionarios públicos que atendieron a Sequeira ese día, tanto los policías, como los funcionarios del Hospital, que actuaron desde su detención hasta el momento de su muerte.