Fiscal de Corte quiere verle la cara a las víctimas y que fiscales no se queden en la “soledad de sus despachos”

Fiscal de Corte quiere verle la cara a las víctimas y que fiscales no se queden en la “soledad de sus despachos”
“Fui considerado muy joven con 44 años para asumir como Fiscal de Corte, pero para ser presidente de Estados Unidos con esa misma edad no pasaba nada”, dijo a EL PUEBLO en tono jocoso y en el marco de una visita a la sede departamental del Ministerio Público y Fiscal, el máximo jerarca del país de ese organismo judicial, el Fiscal de Corte, el Dr. Jorge Díaz.
El magistrado llegó ayer a nuestro medio y mantuvo una reunión con los funcionarios y los fiscales de Salto para conocer el estado de situación de la dependencia local, además de reunirse con los delegados de la gremial de abogados de Salto y también con jerarcas policiales. Joven y con un pasado como titular del primer Juzgado Especializado de Crimen Organizado del país, Jorge Díaz no tiene medias tintas y dice lo que piensa. Su intención desde que asumió es limitar la actuación de los fiscales a los juzgados penales y que no estén decidiendo si se otorga un divorcio o se da una pensión alimenticia. El jerarca habló ayer con los medios de comunicación.
CRECER Y NO ENGORDAR
Para Díaz, el hecho de que actualmente en Salto haya un total de nueve fiscales, siendo tres de ellos fiscales letrados departamentales y otros seis, fiscales asistentes, es decir, dos asignados por cada fiscal departamental, es un “incremento sustancial del número, luego de un concurso que se realizó el año pasado y nosotros vinimos a ver cómo está funcionando eso”.
El Fiscal de Corte sostuvo que “nosotros le pedimos al parlamento que creara un número importante de fiscales adscriptos, porque la finalidad era que los fiscales asistieran a las audiencias en las cuales debíamos participar cosa que con la plantilla de funcionarios que teníamos era imposible”.
Luego de sus años como Juez Especializado de Crimen Organizado, cuando fue nombrado como Fiscal de Corte, el máximo cargo dentro del Ministerio Público y que es designado por el Parlamento, Jorge Díaz manifestó que tras asumir, lo primero que hizo fue pedir que lo dotaran de personal para cumplir con los cometidos del fiscal.
“Nosotros creemos que los fiscales deben estar en las audiencias, porque tienen que verle la cara a la gente, no quiero fiscales que no tengan rostro, que no sepamos quiénes son, ni cómo se llaman ni cuál es su cara, queremos que el justiciable (la persona que es parte del proceso) le vea la cara, que sepa quién es. La forma es que el fiscal esté en la audiencia y no en la soledad de su despacho con un expediente frío. Quiero un fiscal que conozca a las víctimas y que no pidan el procesamiento de alguien sin verle la cara, o el archivo del expediente sin escuchar a las víctimas”, dijo el jefe de los fiscales del país.
Por esa razón, dijo que vino a Salto para saber cómo viene funcionando el trabajo en las distintas dependencias del país, teniendo en cuenta el aumento de los funcionarios que se registró a partir del año pasado.
Asimismo, dijo que antes del encuentro con la prensa local mantuvo una reunión con los delegados de la Asociación de Abogados de Salto, Joaquín Silva y Marcela Panizza, quienes a su turno le manifestaron que en líneas generales los procedimientos se cumplen con normalidad, tomando en cuenta los recursos humanos existentes.
“Para nosotros nos da una gran satisfacción porque los recursos que pedimos están funcionando para aquello que lo pedimos, es decir, no engordamos, sino que crecimos. Eso es importante, obviamente que tenemos desafíos planteados y eso quiere decir que en el caso que se apruebe la reforma del proceso penal, tendrá que ir de la mano con la aprobación de una nueva ley orgánica, y de un incremento presupuestal, ya que con la misa deberá aumentar el número de fiscales”, informó el Fiscal de Corte.
Dijo que en dos semanas, una consultora uruguaya contratada por el Ministerio Público y Fiscal le entregará los datos finales sobre las cifras que deberán pedir de incremento presupuestal al parlamento para que se apruebe la ley orgánica de la fiscalía.
ATENDER
DETERMINADAS
REALIDADES
EL Fiscal de Corte, Jorge Díaz, no está de acuerdo con que los fiscales, que son el brazo legal del estado, intervengan en todos los conflictos que se generen entre las partes. Y para esto, sostuvo que la fiscalía debería comenzar a establecer parámetros y atender solamente “determinadas realidades”.
Dijo que actualmente los fiscales intervienen en los casos penales, aduaneros, de adolescentes infractores, pero también los casos de Familia, con divorcios, guardas, tenencias, sucesiones, pensiones alimenticias y “nosotros creemos que hay un montón de esos temas de los cuales la fiscalía se ocupa hoy, que pensamos que no tenemos que intervenir más”.
A modo de ejemplo, Díaz manifestó que “los fiscales intervienen en los divorcios porque entienden que el matrimonio es de orden público y que para disolverse un vínculo matrimonial tiene que escucharse al fiscal primero porque está comprometida la causa pública. Pero la pregunta que yo me hago es que, en un país donde hay más divorcios que matrimonios, donde se reconoce el matrimonio igualitario, donde se reconoce la unión concubinaria, ¿podemos seguir repitiendo como loros lo que nos enseñaron en la Facultad que el matrimonio es de orden público?”, expresó.
Cuestionó que sea necesario que “en los casos de guarda, visita, pensiones, etc. Donde el papá tiene abogado, la mamá tiene abogado y hasta el niño porque así lo disponen las normas, tiene abogado, donde el juez es abogado, ¿tiene que además estar el fiscal? Eso parece más un congreso de abogados que una audiencia”.
Aunque el jerarca manifestó que “no digo que se retire del todo en los casos de la esfera civil, pero debería reencauzar sus cometido y ver dónde participa. Yo digo que por ejemplo en los procesos penales, en los aduaneros y en los de adolescentes infractores, el Ministerio Público es parte y es el representante del Estado en el juicio, y allí debe estar”.

“Fui considerado muy joven con 44 años para asumir como Fiscal de Corte, pero para ser presidente de Estados Unidos con esa misma edad no pasaba nada”, dijo a EL PUEBLO en tono jocoso y en el marco de una visita a la sede departamental del Ministerio Público y Fiscal, el máximo jerarca del país de ese organismo judicial, el Fiscal de Corte, el Dr. Jorge Díaz.

El magistrado llegó ayer a nuestro medio y mantuvo una reunión con los funcionarios y los fiscales de Salto para conocer el estado de situación de la dependencia local, además de reunirse con los delegados de la gremial de abogados de Salto y también con jerarcas policiales. Joven y con un pasado como titular del primer Juzgado Especializado de Crimen Organizado del país, Jorge Díaz no tiene medias tintas y dice lo que piensa. Su intención desde que asumió es limitar la actuación de los fiscales a los juzgados penales y que no estén decidiendo si se otorga un divorcio o se da una pensión alimenticia. El jerarca habló ayer con los medios de comunicación.

CRECER Y NO ENGORDAR

Para Díaz, el hecho de que actualmente en Salto haya un total de nueve fiscales, siendo tres de ellos fiscales letrados departamentales y otros seis, fiscales asistentes, es decir, dos asignados por cada fiscal departamental, es un “incremento sustancial del número, luego de un concurso que se realizó el año pasado y nosotros vinimos a ver cómo está funcionando eso”.

El Fiscal de Corte sostuvo que “nosotros le pedimos al parlamento que creara un número importante de fiscales adscriptos, porque la finalidad era que los fiscales asistieran a las audiencias en las cuales debíamos participar cosa que con la plantilla de funcionarios que teníamos era imposible”.

Luego de sus años como Juez Especializado de Crimen Organizado, cuando fue nombrado como Fiscal de Corte, el máximo cargo dentro del Ministerio Público y que es designado por el Parlamento, Jorge Díaz manifestó que tras asumir, lo primero que hizo fue pedir que lo dotaran de personal para cumplir con los cometidos del fiscal.

“Nosotros creemos que los fiscales deben estar en las audiencias, porque tienen que verle la cara a la gente, no quiero fiscales que no tengan rostro, que no sepamos quiénes son, ni cómo se llaman ni cuál es su cara, queremos que el justiciable (la persona que es parte del proceso) le vea la cara, que sepa quién es. La forma es que el fiscal esté en la audiencia y no en la soledad de su despacho con un expediente frío. Quiero un fiscal que conozca a las víctimas y que no pidan el procesamiento de alguien sin verle la cara, o el archivo del expediente sin escuchar a las víctimas”, dijo el jefe de los fiscales del país.

Por esa razón, dijo que vino a Salto para saber cómo viene funcionando el trabajo en las distintas dependencias del país, teniendo en cuenta el aumento de los funcionarios que se registró a partir del año pasado.

Asimismo, dijo que antes del encuentro con la prensa local mantuvo una reunión con los delegados de la Asociación de Abogados de Salto, Joaquín Silva y Marcela Panizza, quienes a su turno le manifestaron que en líneas generales los procedimientos se cumplen con normalidad, tomando en cuenta los recursos humanos existentes.

“Para nosotros nos da una gran satisfacción porque los recursos que pedimos están funcionando para aquello que lo pedimos, es decir, no engordamos, sino que crecimos. Eso es importante, obviamente que tenemos desafíos planteados y eso quiere decir que en el caso que se apruebe la reforma del proceso penal, tendrá que ir de la mano con la aprobación de una nueva ley orgánica, y de un incremento presupuestal, ya que con la misa deberá aumentar el número de fiscales”, informó el Fiscal de Corte.

Dijo que en dos semanas, una consultora uruguaya contratada por el Ministerio Público y Fiscal le entregará los datos finales sobre las cifras que deberán pedir de incremento presupuestal al parlamento para que se apruebe la ley orgánica de la fiscalía.

ATENDER DETERMINADAS REALIDADES

EL Fiscal de Corte, Jorge Díaz, no está de acuerdo con que los fiscales, que son el brazo legal del estado, intervengan en todos los conflictos que se generen entre las partes. Y para esto, sostuvo que la fiscalía debería comenzar a establecer parámetros y atender solamente “determinadas realidades”.

Dijo que actualmente los fiscales intervienen en los casos penales, aduaneros, de adolescentes infractores, pero también los casos de Familia, con divorcios, guardas, tenencias, sucesiones, pensiones alimenticias y “nosotros creemos que hay un montón de esos temas de los cuales la fiscalía se ocupa hoy, que pensamos que no tenemos que intervenir más”.

A modo de ejemplo, Díaz manifestó que “los fiscales intervienen en los divorcios porque entienden que el matrimonio es de orden público y que para disolverse un vínculo matrimonial tiene que escucharse al fiscal primero porque está comprometida la causa pública. Pero la pregunta que yo me hago es que, en un país donde hay más divorcios que matrimonios, donde se reconoce el matrimonio igualitario, donde se reconoce la unión concubinaria, ¿podemos seguir repitiendo como loros lo que nos enseñaron en la Facultad que el matrimonio es de orden público?”, expresó.

Cuestionó que sea necesario que “en los casos de guarda, visita, pensiones, etc. Donde el papá tiene abogado, la mamá tiene abogado y hasta el niño porque así lo disponen las normas, tiene abogado, donde el juez es abogado, ¿tiene que además estar el fiscal? Eso parece más un congreso de abogados que una audiencia”.

Aunque el jerarca manifestó que “no digo que se retire del todo en los casos de la esfera civil, pero debería reencauzar sus cometido y ver dónde participa. Yo digo que por ejemplo en los procesos penales, en los aduaneros y en los de adolescentes infractores, el Ministerio Público es parte y es el representante del Estado en el juicio, y allí debe estar”.