Flavia Corbo músico terapeuta dedicada a los niños con capacidades diferentes

La profesora Flavia Corbo es una músico terapeuta que se ha dedicado con especial predilección a los niños con capacidad diferente. Con ella mantuvimos el diálogo que reproducimos seguidamente.
¿Cuándo decide incursionar en la docencia dirigida a niños con capacidades diferentes?
Yo creo que en realidad, la vida, mi profesión; porque desde que empecé como profesora de Educación Musical en 1982, hace ya unos cuantos años, cuando de forma oficial Primaria me designó como Profesora de Capacidades FOTO PROF CORBODiferentes, me fui perfeccionando cada vez más, estudié, lo que me llevó a realizarme en el día de hoy, como Músico Terapeuta. Comencé a trabajar en escuelas comunes, en jardines de infantes, en escuelas de música, y también me tocó trabajar al ser designada, en escuelas de discapacitados como se llamaban en aquella época, lo que hoy conocemos como Escuela para niños con Capacidades Diferentes.
Eso hizo que comenzara a especializarme, investigara y a interesarme mucho sobre el tema, y de ahí en más, seguí trabajando en la famosa inclusión.
En el tema hago todo lo que puedo, lo que está a mi alcance; en todas las áreas donde me desempeño y en que me encuentro a estos niños, me encanta trabajar con ellos, lo que sumado a mi calidad de Músico Terapeuta, más aún.
¿Cuál es el fin específico de la música terapéutica?
No solamente sirve para personas que presenten capacidades diferentes, sirve para todos; de ahí que cada uno de nosotros nos identificamos con un estilo de música, por ejemplo, a mí me encanta la música de mi época, los oldies, los que generan en mis emociones, efectos diferentes que los que provoca otro tipo de música; entonces, la terapia a través de la música, mueve nuestras emociones, por eso es válida para todos, niños con o sin capacidades diferentes. Incluso se está aplicando hoy en día a la gente mayor, a través de auriculares, colocándoles las músicas de su tiempo, dependiendo la edad que tengan, siendo increíble los efectos que tiene sobre ellos, los que balbucean, tararean, cantan a su manera, dependiendo del mal que padezcan, o moviendo el cuerpo al ritmo de esa música que en su época les generó algo.
¿Por lo tanto las emociones van más allá de la diversidad de capacidades, curando, sanando por igual?
Sí, sí; la música va directamente hacia las emociones, al hemisferio derecho de nuestro cerebro; a nosotros desde niños nos cultivan, nos trabajan y nos estimulan el hemisferio izquierdo, el hemisferio racional, siendo el derecho, el que cultiva las emociones, la creatividad, donde ingresa la música, lo que gracias a Dios de un tiempo a esta parte, se está trabajando tanto, se le da tanta importancia a todo lo que es el arte en la educación, no es que lo esté diciendo yo, sino que se está apostando a esta manera que no incluye solamente a la música, sino que también está la pintura, la escultura, teatro y todo lo que nos ayude a manifestar nuestras emociones, parte que antes no se cultivaba.
En cuanto a las capacidades diferentes, sucede que ese niño que las tiene, como no se puede manifestar, por ejemplo en el habla, o aquellos niños con baja visión, con los que por una inquietud personal comenzaré a trabajar, con la percusión, con lo corporal, se los ayuda a estimular el lenguaje por medio de la canción, lo que no deja de ser también una ayuda al otorrino, al foneatra, en el inventar un texto, también se estimula a niños con tartamudez, pues al momento en que se está cantando, la misma desaparece; la timidez, al niño le aflora su espontaneidad y sale o percutiendo, o sacudiéndose, por eso utilizo mucho instrumentos de percusión.
Hace un año desarrolló una importante actividad en la que niños con Síndrome de Down cantaron en el Teatro Larrañaga haciendo gala de una emocionante demostración de talento, ¿qué nos puede contar de dicha experiencia?
Fue una experiencia hermosa. El año pasado trabajé para la Asociación Down de Salto, y como trabajaba también y trabajo, en el Colegio Inmaculada Concepción y en el María Auxiliadora, hice distintos acercamientos entre las Instituciones, llevando a los niños a cantar en intercambio con los Colegios, plasmándose en la fiesta que realizó el suplemento Faz de diario El Pueblo en el Teatro Larrañaga. Repito, fue una experiencia hermosa y enriquecedora para todos.
El fin de semana pasado dio un pasó más en la inclusión de los pequeños en la ciudad de Montevideo, junto a niños que integran la Teletón, ¿otra linda experiencia?
Todo comenzó por una fiesta de instrumentos reciclados de Categué Paraguay que venía a Montevideo, es una obra impresionante donde reciclan de la basura y forman una orquesta, cuyo eslogan es: “El mundo nos envía basura, nosotros te devolvemos música”; entonces a esta orquesta la traen a Montevideo y veo en las redes sociales la publicación de ANEP, por lo que me contacté y les escribí preguntando en qué consistía y qué pasos debería dar para traerlos hasta Salto; me conectaron directamente con los responsables en traerlos, quienes me manifestaron que hasta Salto no podían venir, pero que me enviarían de obsequio 30 entradas para que pudiera llevar a los chicos a verlos. Y bueno, con una gran alegría me puse en campaña en encontrar a 30 chiquilines y gracias a la atención de la Empresa Núñez, la que nos hizo una importante rebaja en los pasajes (único costo del viaje que se debía afrontar, a parte de llevar la comida), que nos cuidaron y colaboraron con el apoyo logístico, pude llevar mayormente a niños del Colegio María Auxiliadora, del Inmaculada Concepción, y a dos alumnos que integran la Teletón; allá nos organizaron un recorrido por la ciudad, contratándonos el ómnibus turístico y realizando una visita guiada al Teatro Solís.
El evento tuvo lugar en el Movie del Montevideo Shopping, cuya actividad además de promover el cuidado del medio ambiente, es una obra social, es impresionante lo que hacen y sin fines de lucro, con el dinero que juntan sustentan una escuela de música para esos niños, a quienes les pagan los estudios hasta que terminan formando parte de las orquestas oficiales tocando instrumentos verdaderos.
Tuvimos un lindo recibimiento, hasta nos aplaudieron por haber llegado hasta allí, con una atención excelente hacia los niños, colocándolos en buenos lugares, me sentía una Reina con sus Príncipes.
Quiero agradecer especialmente a los padres que en tan poco tiempo pusieron ganas y permitieron que esa hermosa experiencia fuera vivida.
Pasos a seguir en el futuro
Ahora estoy trabajando en un taller de inclusión en la Intendencia, pero siempre trabajando de a poco, un trabajo hormiga, cuyo perfil creo que sirve para generar inclusión, que es lo que trato de hacer en cada lugar de trabajo en el que estoy. Por ahora estamos en esto, pero siempre dispuestos a hacer más.
¿Existen barreras todavía por derribar en cuanto a los perjuicios respecto a las personas con capacidades diferentes?
Muchas, y la social ni le cuento. Pero hay que trabajar y llegar a la meta como lo hemos venido haciendo y continuaremos haciéndolo.