Funcionario cuestiona su expulsión de ADEOMS por no haberse plegado al paro

«El avasallamiento ideológico de la gremial municipal”, es la carta remitida por el funcionario municipal José Luis Mendietta, donde expresa su malestar por la decisión del gremio. “Me propongo hacer saber a la población, mi notorio rechazo al avasallamiento sindical por el que atravesé y que me costó mi destitución como socio de ADEOMS.
La ciudadanía está tomando conocimiento del actuar del sindicato municipal, que en una actitud ilegal, casi que patoteril, la primer resolución que adopta, es prescindir de las opiniones o conductas que no guardan paralelismo con el pensamiento-ideológico de una parte de la comisión directiva y declarar personas no gratas o, lisa y llanamente, expulsarlos a los que tenemos algún vínculo con ellos.
Tan es así (y esto es púbico y notorio), que declaran persona no grata a un periodista que en el ejercicio de la libertad de expresión, no comparte la manera de actuar de la gremial y así lo manifiesta. No obstante ello y también dentro de la misma línea atropelladora, prescinden de los servicios del asesor legal, quien realiza un dictamen jurídico, dejando de lado, como debe ser, lo político- por el que entiende que la actuación de la Intendencia de Salto está dentro de la absoluta legalidad.
Bien, como no podía ser de otra manera, en la Asamblea llevada a cabo en el Club Círculo Sportivo, se decide, de manera ilegal, la destitución como socio de quien esta nota escribe, por lo que en definitiva, también fue arrastrado por el huracán de la intolerancia.
La razón de mi destitución no fue otra cosa que por no compartir el paro que se dispuso el día miércoles pasado y realizar mi trabajo dentro de la Unidad de Apoyo. Los jerarcas de la administración dispusieron mi actuación en la unidad indicada a los efectos de recoger la basura de una zona de la ciudad teniendo en cuenta la inactividad del sector de recolección y barrido por haberse adherido al paro.
Cumpliendo con la obligación de los jerarcas, y velando por los intereses de todos los salteños, conformamos un equipo de trabajo -integrado por 12 personas- e hicimos la recolección de la basura en la zona del microcentro de la ciudad (calle Rivera, calle Artigas, calle Uruguay, calle Brasil y calle 19 de Abril).
En definitiva, no hice otra cosa que cumplir una obligación, pues bien, ese hecho bastó para que la Asamblea disponga mi destitución y aún así, de manera absolutamente ilegal.
La ilegalidad viene dada porque en el orden del día de la Asamblea, no estaba dispuesto el análisis de mi destitución, igualmente así, como no podía ser de otra manera, la asamblea continúa la actitud desleal y decide la lacónica resolución, dejándome en absoluto estado de indefensión y quedando al descubierto el móvil de la misma.
Pero lo que es peor aún, la misma actitud tuvo el gremio con un socio en anterior oportunidad -en una situación casi que idéntica a la mía-, y la Justicia, como no debía ser de otra forma, condenó a la gremial al resarcimiento del daño sufrido y a la restitución del mismo al gremio.
En definitiva, y para ir concluyendo, el avasallamiento ideológico de la gremial, no solo que no respeta los derechos de los socios, sino que, de manera irresponsable, no respeta las resoluciones judiciales, ya que, conocedores de que el acto de destitución de la manera que lo hicieron ya fue reprochado por el Poder Judicial, igualmente continúa la conducta arrasadora y adopta resoluciones maquiavélicas sin ningún tipo de problema.
En conclusión, queda al descubierto que el gremio de municipales, no vela por los derechos de los trabajadores, no vela por los derechos de la ciudadanía y solo alienta el enfrentamiento, protegiendo a todo aquel que responde a un concepto político con fuerte apego a corrientes de izquierda y ello es absolutamente desarreglado a la filosofía sindical. Sin más, y a los efectos de que se haga saber mi parecer, dejo esta nota para que el lector reflexione al respecto, dejando en claro que ante todo está la población salteña.
José Luis Mendietta.

«El avasallamiento ideológico de la gremial municipal”, es la carta remitida por el funcionario municipal José Luis Mendietta, donde expresa su malestar por la decisión del gremio. “Me propongo hacer saber a la población, mi notorio rechazo al avasallamiento sindical por el que atravesé y que me costó mi destitución como socio de ADEOMS.

La ciudadanía está tomando conocimiento del actuar del sindicato municipal, que en una actitud ilegal, casi que patoteril, la primer resolución que adopta, es prescindir de las opiniones o conductas que no guardan paralelismo con el pensamiento-ideológico de una parte de la comisión directiva y declarar personas no gratas o, lisa y llanamente, expulsarlos a los que tenemos algún vínculo con ellos.

Tan es así (y esto es púbico y notorio), que declaran persona no grata a un periodista que en el ejercicio de la libertad de expresión, no comparte la manera de actuar de la gremial y así lo manifiesta. No obstante ello y también dentro de la misma línea atropelladora, prescinden de los servicios del asesor legal, quien realiza un dictamen jurídico, dejando de lado, como debe ser, lo político- por el que entiende que la actuación de la Intendencia de Salto está dentro de la absoluta legalidad.

Bien, como no podía ser de otra manera, en la Asamblea llevada a cabo en el Club Círculo Sportivo, se decide, de manera ilegal, la destitución como socio de quien esta nota escribe, por lo que en definitiva, también fue arrastrado por el huracán de la intolerancia.

La razón de mi destitución no fue otra cosa que por no compartir el paro que se dispuso el día miércoles pasado y realizar mi trabajo dentro de la Unidad de Apoyo. Los jerarcas de la administración dispusieron mi actuación en la unidad indicada a los efectos de recoger la basura de una zona de la ciudad teniendo en cuenta la inactividad del sector de recolección y barrido por haberse adherido al paro.

Cumpliendo con la obligación de los jerarcas, y velando por los intereses de todos los salteños, conformamos un equipo de trabajo -integrado por 12 personas- e hicimos la recolección de la basura en la zona del microcentro de la ciudad (calle Rivera, calle Artigas, calle Uruguay, calle Brasil y calle 19 de Abril).

En definitiva, no hice otra cosa que cumplir una obligación, pues bien, ese hecho bastó para que la Asamblea disponga mi destitución y aún así, de manera absolutamente ilegal.

La ilegalidad viene dada porque en el orden del día de la Asamblea, no estaba dispuesto el análisis de mi destitución, igualmente así, como no podía ser de otra manera, la asamblea continúa la actitud desleal y decide la lacónica resolución, dejándome en absoluto estado de indefensión y quedando al descubierto el móvil de la misma.

Pero lo que es peor aún, la misma actitud tuvo el gremio con un socio en anterior oportunidad -en una situación casi que idéntica a la mía-, y la Justicia, como no debía ser de otra forma, condenó a la gremial al resarcimiento del daño sufrido y a la restitución del mismo al gremio.

En definitiva, y para ir concluyendo, el avasallamiento ideológico de la gremial, no solo que no respeta los derechos de los socios, sino que, de manera irresponsable, no respeta las resoluciones judiciales, ya que, conocedores de que el acto de destitución de la manera que lo hicieron ya fue reprochado por el Poder Judicial, igualmente continúa la conducta arrasadora y adopta resoluciones maquiavélicas sin ningún tipo de problema.

En conclusión, queda al descubierto que el gremio de municipales, no vela por los derechos de los trabajadores, no vela por los derechos de la ciudadanía y solo alienta el enfrentamiento, protegiendo a todo aquel que responde a un concepto político con fuerte apego a corrientes de izquierda y ello es absolutamente desarreglado a la filosofía sindical. Sin más, y a los efectos de que se haga saber mi parecer, dejo esta nota para que el lector reflexione al respecto, dejando en claro que ante todo está la población salteña.

José Luis Mendietta.