Funcionarios de Ajupensal no descartan que la institución haya ideado una especie de autoescrache para inculparlos

Los funcionarios de Ajupensal (Asociación Salteña de Jubilados y Pensionistas de Salto) que pertenecen al sindicato, FUNAJU, no descartan que “la propia institución” esté detrás del escrache que un grupo de desconocidos realizó en la madrugada del lunes en contra de directivos y funcionarios de la institución. Por esas horas, llegó hasta los distintos medios de comunicación un folleto con la cara, el nombre y el sector político al que pertenecen varios de los actuales jerarcas de la institución, a los cuales se los tilda de “fascistas, represores y acosadores”.
En dicha jornada pudo observarse una serie de carteles y panfletos con mensajes agraviantes que aludían al directivo Atilio Correa, al director técnico médico Carlos Rattín, al gerente Wilson Mattos, al asesor jurídico Dr. Pablo Perna y a la funcionaria Milagros Rossi, quien es la presidenta del gremio paralelo al de FUNAJU.
Los carteles fueron ubicados frente a la casa de estas personas en cuestión y frente a la propia Asociación de Jubilados y Pensionistas de Salto, al tiempo que los afiches fueron lanzados en varias zonas de la ciudad, principalmente en el Centro.
Las frases agraviantes fueron acompañadas por cruces esvásticas y menciones fascistas.
El hecho fue denunciado por el Dr. Perna, representante legal de la directiva de Ajupensal, por lo que los integrantes del sindicato FUNAJU, fueron citados a declarar hoy en la Seccional Primera de Policía.
“NO ENSUCIAMOS
LA CANCHA”
“Estamos tranquilos, pero dolidos porque se nos involucra en este tema cuando no tenemos nada que ver. Esa no es nuestra manera de trabajar. Nosotros no andamos escondiéndonos detrás de nadie ni de nada. Estamos de acuerdo con el abogado de ellos de que se trata de un acto cobarde, pero nosotros no lo hicimos”, subrayó el vicepresidente de FUNAJU, Jorge Araújo a EL PUEBLO.
El sindicalista dejó en claro por dónde pasan las sospechas del gremio. “No podemos culpar a nadie, pero conociendo el paño, llegamos a pensar que capaz que (los directivos) hayan metido gente para hacernos ver como los culpables de este hecho. Yo no sé si fueron ellos y no los puedo culpar, pero me deja mucho que pensar. Además, nosotros no ensuciamos la cancha ni la embarramos, como le gusta hacer al abogado de ellos”.
Aunque EL PUEBLO intentó insistentemente poder comunicarse con el Dr. Pablo Perna para que diera su versión del tema, no contestó ninguna de las más de siete llamadas que le realizamos.
El propio Dr. Perna declaró en varios medios locales que se sintió “profundamente agraviado” con los mensajes vertidos a través de los carteles y el panfleto.
El abogado confirmó que radicó dos denuncias penales, una a título personal y otra en representación de Ajupensal por “injurias” en contra de los directivos y profesionales aludidos.
Perna valoró que se trata de “un delito penal” cometido en forma “cobarde” por personas anónimas.
VOLVIERON
LOS SUSPENDIDOS
El escrache coincidió con el día en que los funcionarios pertenecientes a FUNAJU retomaban su actividad en Ajupensal tras cumplir una suspensión de 10 días.
Araújo admitió que “volvimos a trabajar preparándonos para lo peor, porque mucha gente cree que ahora van a inventar algo para echarnos. Nos preparamos psicológicamente, pero por suerte nos encontramos con un ambiente tranquilo y no hubo ningún problema. Tuvimos un buen trato con todos, especialmente con los compañeros que no están afiliados e hicieron otra agrupación, que no es un gremio porque no está avalado por el Ministerio de Trabajo. En la cartelera sindical que tenemos en Ajupensal pusimos un documento que está sellado y firmado por el propio director de trabajo, Luis Romero, donde se expresa que el único sindicato que se reconoce en la institución es FUNAJU”.
Araújo añadió que “como todos los cañones apuntan hacia nosotros” en cuanto a las acusaciones del escrache, “hay compañeras que están asustadas y dicen: ‘¿en qué nos metimos?’, porque la mayoría de los integrantes del sindicato son mujeres. Somos sólo tres hombres. Esta es la manera de accionar de ellos: sucia. Nosotros no accionamos de esta manera. Somos gente de bien. Hay gente que ve que el sindicato es algo feo, nos llama de comunistas o tupamaros, pero nosotros no tenemos nada que ver con ningún tipo de política partidaria”.
LOS OBSECUENTES
Araújo califica de “obsecuentes” a los integrantes del otro gremio, que avala el accionar de la patronal en el conflicto con FUNAJU. “Ellos mismos les dan las ideas a los directivos y al abogado y entre todos elaboran las diferentes estrategias para perseguirnos. Nosotros queremos hablar y negociar con la directiva, porque tenemos varias cosas que tratar con ellos, pero se han puesto en la vereda de enfrente y cada vez están más duros”.
El delegado sindical de FUNAJU remarcó que el gremio sigue abierto a todos los compañeros no afiliados que quieran sumarse. “Cuando tuvimos la primera asamblea, que fue dentro de Ajupensal, yo mismo manifesté que éramos un sindicato abierto y que todos los compañeros que quieran informarse y saber cosas con la idea de acercarse a nosotros y afiliarse, tienen las puertas abiertas. Los que empezaron a cerrarse fueron los compañeros que hicieron ese grupo de apoyo a la directiva y amenazaban y decían cosas a través de las redes sociales”.
En esa primera reunión, ocurrió algo extraño. “En pleno diálogo entre compañeros, una compañera (por Milagros Rossi, presidente del otro gremio) salió corriendo y llorando para su puesto de trabajo. Todos la quedamos mirando. Después empezó a manifestar de todo en contra de nosotros. Eso nos sorprendió porque fue una de las abanderadas que quería saber qué era lo que pasaba en Ajupensal y motivó que hiciéramos el sindicato. Cuando no había un sindicato, nuestra idea era hablar con los directivos y que nos dieran su parecer acerca de los problemas que había en la institución, porque del lado de los socios nos llegaba la información de que estaban perdiendo muchos de los servicios de salud, y nosotros no sabíamos nada. Y ella (por Rossi) era una de las abanderadas que estaba en ese tema y decía que teníamos que hablar con los directivos para ver qué podíamos hacer para ayudar. Y una vez que los directivos nos rechazaron y nosotros decidimos hacer un sindicato, ahí se puso en contra de nosotros”, subrayó Araújo.
Para él, FUNAJU está en desventaja en la consideración de muchas personas porque “hay gente mayor e ignorante que no entiende lo que es un sindicato y como ve a un abogado del otro lado, le tienen más respeto. Y no toma en cuenta a lo que dice gente como nosotros, que no tenemos grandes estudios ni un título. Pero luchamos por nuestros derechos, por lo que creemos que es justo”.

Los funcionarios de Ajupensal (Asociación Salteña de Jubilados y Pensionistas de Salto) que pertenecen al sindicato, FUNAJU, no descartan que “la propia institución” esté detrás del escrache que un grupo de desconocidos realizó en la madrugada del lunes en contra de directivos y funcionarios de la institución. Por esas horas, llegó hasta los distintos medios de comunicación un folleto con la cara, el nombre y el sector político al que pertenecen varios de los actuales jerarcas de la institución, a los cuales se los tilda de “fascistas, represores y acosadores”.

En dicha jornada pudo observarse una serie de carteles y panfletos con mensajes agraviantes que aludían al directivo Atilio Correa, al director técnico médico Carlos Rattín, al gerente Wilson Mattos, al asesor jurídico Dr. Pablo Perna y a la funcionaria Milagros Rossi, quien es la presidenta del gremio paralelo al de FUNAJU.

Los carteles fueron ubicados frente a la casa de estas personas en cuestión y frente a la propia Asociación de Jubilados y Pensionistas de Salto, al tiempo que los afiches fueron lanzados en varias zonas de la ciudad, principalmente en el Centro.

Las frases agraviantes fueron acompañadas por cruces esvásticas y menciones fascistas.

El hecho fue denunciado por el Dr. Perna, representante legal de la directiva de Ajupensal, por lo que los integrantes del sindicato FUNAJU, fueron citados a declarar hoy en la Seccional Primera de Policía.

“NO ENSUCIAMOS LA CANCHA”

“Estamos tranquilos, pero dolidos porque se nos involucra en este tema cuando no tenemos nada que ver. Esa no es nuestra manera de trabajar. Nosotros no andamos escondiéndonos detrás de nadie ni de nada. Estamos de acuerdo con el abogado de ellos de que se trata de un acto cobarde, pero nosotros no lo hicimos”, subrayó el vicepresidente de FUNAJU, Jorge Araújo a EL PUEBLO.

El sindicalista dejó en claro por dónde pasan las sospechas del gremio. “No podemos culpar a nadie, pero conociendo el paño, llegamos a pensar que capaz que (los directivos) hayan metido gente para hacernos ver como los culpables de este hecho. Yo no sé si fueron ellos y no los puedo culpar, pero me deja mucho que pensar. Además, nosotros no ensuciamos la cancha ni la embarramos, como le gusta hacer al abogado de ellos”.

Aunque EL PUEBLO intentó insistentemente poder comunicarse con el Dr. Pablo Perna para que diera su versión del tema, no contestó ninguna de las más de siete llamadas que le realizamos.

El propio Dr. Perna declaró en varios medios locales que se sintió “profundamente agraviado” con los mensajes vertidos a través de los carteles y el panfleto.

El abogado confirmó que radicó dos denuncias penales, una a título personal y otra en representación de Ajupensal por “injurias” en contra de los directivos y profesionales aludidos.

Perna valoró que se trata de “un delito penal” cometido en forma “cobarde” por personas anónimas.

VOLVIERON LOS SUSPENDIDOS

El escrache coincidió con el día en que los funcionarios pertenecientes a FUNAJU retomaban su actividad en Ajupensal tras cumplir una suspensión de 10 días.

Araújo admitió que “volvimos a trabajar preparándonos para lo peor, porque mucha gente cree que ahora van a inventar algo para echarnos. Nos preparamos psicológicamente, pero por suerte nos encontramos con un ambiente tranquilo y no hubo ningún problema. Tuvimos un buen trato con todos, especialmente con los compañeros que no están afiliados e hicieron otra agrupación, que no es un gremio porque no está avalado por el Ministerio de Trabajo. En la cartelera sindical que tenemos en Ajupensal pusimos un documento que está sellado y firmado por el propio director de trabajo, Luis Romero, donde se expresa que el único sindicato que se reconoce en la institución es FUNAJU”.

Araújo añadió que “como todos los cañones apuntan hacia nosotros” en cuanto a las acusaciones del escrache, “hay compañeras que están asustadas y dicen: ‘¿en qué nos metimos?’, porque la mayoría de los integrantes del sindicato son mujeres. Somos sólo tres hombres. Esta es la manera de accionar de ellos: sucia. Nosotros no accionamos de esta manera. Somos gente de bien. Hay gente que ve que el sindicato es algo feo, nos llama de comunistas o tupamaros, pero nosotros no tenemos nada que ver con ningún tipo de política partidaria”.

LOS OBSECUENTES

Araújo califica de “obsecuentes” a los integrantes del otro gremio, que avala el accionar de la patronal en el conflicto con FUNAJU. “Ellos mismos les dan las ideas a los directivos y al abogado y entre todos elaboran las diferentes estrategias para perseguirnos. Nosotros queremos hablar y negociar con la directiva, porque tenemos varias cosas que tratar con ellos, pero se han puesto en la vereda de enfrente y cada vez están más duros”.

El delegado sindical de FUNAJU remarcó que el gremio sigue abierto a todos los compañeros no afiliados que quieran sumarse. “Cuando tuvimos la primera asamblea, que fue dentro de Ajupensal, yo mismo manifesté que éramos un sindicato abierto y que todos los compañeros que quieran informarse y saber cosas con la idea de acercarse a nosotros y afiliarse, tienen las puertas abiertas. Los que empezaron a cerrarse fueron los compañeros que hicieron ese grupo de apoyo a la directiva y amenazaban y decían cosas a través de las redes sociales”.

En esa primera reunión, ocurrió algo extraño. “En pleno diálogo entre compañeros, una compañera (por Milagros Rossi, presidente del otro gremio) salió corriendo y llorando para su puesto de trabajo. Todos la quedamos mirando. Después empezó a manifestar de todo en contra de nosotros. Eso nos sorprendió porque fue una de las abanderadas que quería saber qué era lo que pasaba en Ajupensal y motivó que hiciéramos el sindicato. Cuando no había un sindicato, nuestra idea era hablar con los directivos y que nos dieran su parecer acerca de los problemas que había en la institución, porque del lado de los socios nos llegaba la información de que estaban perdiendo muchos de los servicios de salud, y nosotros no sabíamos nada. Y ella (por Rossi) era una de las abanderadas que estaba en ese tema y decía que teníamos que hablar con los directivos para ver qué podíamos hacer para ayudar. Y una vez que los directivos nos rechazaron y nosotros decidimos hacer un sindicato, ahí se puso en contra de nosotros”, subrayó Araújo.

Para él, FUNAJU está en desventaja en la consideración de muchas personas porque “hay gente mayor e ignorante que no entiende lo que es un sindicato y como ve a un abogado del otro lado, le tienen más respeto. Y no toma en cuenta a lo que dice gente como nosotros, que no tenemos grandes estudios ni un título. Pero luchamos por nuestros derechos, por lo que creemos que es justo”.







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