Fundación Gastesi – Martinicorena trabaja en proyectos que procuran mejor calidad de vida de familias rurales

Iniciativas procuran desarrollar habilidades sociales y comunitarias

La asistente social Rosario Bisio es salteña, y preside el Consejo Directivo de la Fundación Gastesi Martinicorena. EL PUEBLO tuvo la oportunidad de consultarla en ocasión de la entrega del consultorio odontológico móvil por parte de la embajada de Japón, para el desarrollo del Proyecto “Horizontes Lejanos” que atiende a 1300 niños de 15 escuelas rurales de Salto y 10 escuelas rurales de Artigas.

PRGRAMA

HORIZONTES LEJANOS

Bisio indicó que “este programa Horizontes Lejanos comenzó a funcionar en el año 2004 y fue creciendo de a poco, a medida que las escuelas fueron planteándole a la Fundación sus necesidades. Va creciendo en la medida que la propia población lo va demandando”. La Fundación “hace la donación a la Comisión Fomento de cada escuela, que nos solicita el programa. Según la cantidad de niños a atender se genera una cierta cantidad de horas odontólogo. La Fundación dona el dinero necesario y la Fomento contrata el profesional. Asimismo la Fundación invierte en todo el material de trabajo necesario para la atención, y en este caso también el mantenimiento del móvil odontológico (cubiertas, nafta, etc)”. El móvil irá  “a todas las escuelas del programa, y estará la cantidad de días necesarios para la correcta atención, y se moverá en función del cuidado del vehículo en virtud de la caminería. Son 2 odontólogas y el trabajo es en equipo. Antes del móvil trabajaba un solo odontólogo, pero con el mismo mientras uno está haciendo la atención en boca, el otro le está haciendo el preparado de los materiales, y está preparando al otro niño que está por subir al móvil para ser atendido”.

OTROS PROYECTOS

DE LA FUNDACIÓN

La Fundación tuvo un período que “trabajó con la mujer y el hombre rural en distintas capacitaciones, como cursos de carpintería y herrería. Siempre atendiendo esas poblaciones donde no llega la educación formal”. En el caso de Artigas hay un Centro de Capacitación llamado “Martín Fernando Martinicorena”, ubicado en Paso Farías, que es en donde “se hacen los cursos permanentes de encargados rurales, inseminación en vacunos y ovinos, doma racional, maquinaria agrícola, entre otros  en conjunto con el SUL (Sindicato Uruguayo de la Lana), la Fundación La Magdalena y el IPA (Instituto Plan Agropecuario)”. También la Fundación esta “gestionando un CAIF rural en el pueblo Topador (Artigas), en donde se trabaja con un equipo técnico que funciona en un salón comunal que construyó la Intendencia de Artigas”. Se han logrado muchas cosas “para la familia rural y para la integración que se ha dado en el pueblo en torno al centro educativo tanto en los pueblos de Topador como en Yacaré. También se apoya a estudiantes del área rural que tienen buena escolaridad y que no podrían continuar sus estudios a nivel terciario o universitario”. Los estatutos de la Fundación marcan como misión y visión “mejorar la calidad de vida del medio Rural de Artigas y Salto, mediante la realización, fomento y apoyo de obras de carácter social en el área de la vivienda, salud, educación y ancianidad”. También se busca “potenciar al máximo los programas para poder cubrir todas las localidades rurales de Salto y Artigas, a través de una gestión eficiente y transparente”. Los recursos de la Fundación son destinados siempre a la familia rural, y proceden de un establecimiento agropecuario que está situado en el departamento de Artigas (sobre la ruta 3). Se hacen muchas donaciones a las escuelas y hogares estudiantiles, por ejemplo de heladeras, freezer, cocina, acolchados, televisores, videos, etc. Hay donaciones de cosas, pero la Fundación “está apuntando más a los programas tipo CAIF, con trabajo con la comunidad que se vincula con la educación y permite desarrollar habilidades sociales y capacidades, para que se produzca la gestación de otros proyectos”.