Galimberti criticó “falta de hábito de trabajo que hay en la sociedad por la presencia de un Estado muy proteccionista”

No abundan los hábitos de trabajo, donde la figura del buscavidas se encuentra cada vez menos y ese espíritu de trabajo es algo que también está faltando, hay una cultura que abunda en este caso y por otro lado hay un Estado demasiado proteccionista”, dijo a EL PUEBLO el Obispo de la Iglesia Católica de Salto, Pablo Galimberti, al ser consultado por el incremento de situaciones de complejidad social que se están viendo en los últimos tiempos en galimbertinuestro medio. Sobre este punto, Galimberti opinó además que “el Estado tendría que repensar sus políticas en ese sentido”, ya que entiende que hay una cultura del asistencialismo, que le hace mal a la población porque no le pide un esfuerzo a las personas. Por otro lado, el Obispo de Salto también opinó sobre la situación de la búsqueda de detenidos desaparecidos de la última dictadura militar. Dijo que hay “cuellos de botella” en las investigaciones y que eso obstaculiza que haya gente que pueda “encontrar la verdad”. Galimbeti integró la Comisión para Paz, luego de la trágica muerte del sacerdote Luis Pérez Aguirre, un adalid de los derechos humanos en Uruguay.
Fue quien le informó sobre su verdadera identidad a Macarena Gelman por recomendación del entonces presidente Jorge Batlle y ha sido promotor de la unión judeocristiana para encontrar respuestas a los desaparecidos a mediados de los años 90, cuando Sanguinetti era presidente por segunda vez, generando uno de los hechos políticos más polémicos de esa década. Al ser consultado sobre estos temas, el Obispo Pablo Galimberti habló con EL PUEBLO.
ASISTENCIALISMO
“Yo veo que la gente golpea más la puerta del lugar donde vivo (en una relación general a las casas de la gente) que antes. De alguna manera se multiplican también las solidaridades. Pero están faltando lugares de atención para las personas que están en situación de calle y también para atender los casos dramáticos cuando hay gente que ni siquiera tiene alimentos, faltan refugios y lugares donde atender a quienes más lo necesitan”, criticó Pablo Galimberti.
Señaló que “todo esto está conectado al trabajo que hoy no abunda. Pero tampoco abundan los hábitos de trabajo y eso lo estamos viendo con preocupación, porque no vemos que se busque tener habilidades, que la gente busque alternativas, donde si no le sale una cosa busca otra, donde pueda rebuscarse, donde la figura del buscavidas se encuentra cada vez menos, ese espíritu de trabajo es algo que también nos está faltando y hay una cultura que abunda en este caso y por otro lado hay un Estado demasiado proteccionista”.
Asimismo, el jerarca de la Iglesia Católica manifestó que a su juicio “el Estado tendría que repensar sus políticas en ese sentido, sé que no es fácil, uno tiende a darle una moneda a alguien que golpea a su puerta, pero no nos preocupamos por preguntarle qué habilidades tiene, o qué tipo de cosas son las que sabe hacer. Ese tipo de cosas son las que saco de lo que hemos visto en los últimos días”.
No obstante, admitió que en el caso de la Heladera Solidaria, un programa de ayuda que funciona en la Casa Diocesana, que impulsó la Iglesia Católica, se trata de “solamente gestos, uno entre tantos, porque uno se encuentra con gente, cuando la gente viene a pedir es una ocasión de tener un intercambio, un diálogo, pero a veces hay personas que no precisan tanto e igualmente vienen a pedir. Pero ahí son fotos de la realidad social y familiar que estamos viviendo, así que esto al mismo tiempo lo miramos desde el lado positivo y también vemos que hay solidaridades que se van generando”.
DDHH
Con respecto a las políticas de Derechos Humanos del gobierno y el avance en la búsqueda de desaparecidos, donde se han detenido en alguna medida los trabajos en esa materia, el Obispo de Salto, Pablo Galimberti, dijo que “en este caso han habido cuellos de botella, pero también hay investigaciones que por un lado se han perfeccionado, porque hay sistemas de búsqueda donde Uruguay ha recibido desde Argentina un equipamiento más sofisticado, que lo puede ayudar a localizar lugares donde se produjeron enterramientos”.
Aunque dijo que aún en ese sentido y con toda la colaboración recibida “no han habido significativos hallazgos de la lista de personas desaparecidas, o sea que en ese sentido de efectividad no hemos tenido nuevos hallazgos. Pero la memoria sigue haciendo fuerza, las personas que están en esa búsqueda constante están atados a la memoria de ese familiar que desapareció y es lo que sigue empujando todo esto. Pero falta un buen tramo para que se sigan encontrando respuestas de lo que no sabe absolutamente nada”.
Con respecto a las ideas que pudo haber promovido la Iglesia Católica en todo este tiempo para formular aportes en materia de búsqueda de desaparecidos por la última dictadura militar, Galimberti dijo que “el Cardenal (Daniel) Sturla, solicitó a las parroquias que allí se puedan recibir informaciones sobre este tipo de temas, aunque es algo que ya lo habíamos hecho personalmente hace mucho tiempo atrás”.
“Aunque por otra parte, registro el hecho extraño y curioso del robo de informaciones donde está la comisión que está investigando esto y que dirige las investigaciones, porque aquel robo (el de la Facultad de Humanidades donde se llevaron una serie de documentos que están relacionados a la búsqueda de desaparecidos) resultó significativo y demuestra como que hay cierto temor y resistencia a la búsqueda de la verdad, pero felizmente había copias de esas informaciones que habían sido sustraídas”.
Consultado acerca de si el hecho de hallar restos de detenidos desaparecidos durante la última dictadura militar fragmentaría más a la sociedad o mejoraría la cohesión de la sociedad, Galimberti dijo que a su juicio “creo que están las dos caras, pero está quien encuentra los restos de un familiar para ponerle una flor, y darle fin a ese doloroso calvario, yo creo que es importante la búsqueda de la verdad, la verdad clama, exige salir a luz, y en caso de que genere dolor, bueno, en definitiva es el dolor de la verdad”.