Galimberti le agradeció al Papa por haber recibido a Mujica en el Vaticano y éste le respondió “es una buena persona”

El día domingo antes de despedirse de Río de Janeiro y de la comunidad católica que abarrotó las calles del lugar, el Obispo de la Iglesia Católica de Salto, Pablo Galimberti, pudo hablar con el Papa Francisco, con quien además mantuvo un encuentro entre 40 obispos del continente, que conforman el Consejo Episcopal de América Latina, en la que Galimberti preside la Comisión de Justicia y Solidaridad.
Si bien admitió que no hablaron de la posible visita del Sumo Pontífice al Uruguay, Galimberti dijo que le agradeció al Santo Padre por haber recibido al presidente de la República, José Mujica, en el Vaticano. A lo que Bergoglio le respondió que Mujica “es una buena persona”.
Ayer, durante un receso de la reunión ordinaria de la Conferencia Episcopal del Uruguay, donde entre otros temas abordaron el reciente viaje a Brasil para participar de la Jornada Mundial de la Juventud que recibió el Papa Francisco, el Obispo de Salto dialogó con EL PUEBLO donde comentó los detalles de su encuentro con el máximo líder de la Iglesia Católica.
LA REUNIÓN
“El Papa quiso reunirse con unos 40 obispos que integran el CELAM, que significa Consejo Episcopal Latinoamericano, el cual tiene distintos departamentos y comisiones y yo integro una de ellas, la de Justicia y Solidaridad, en representación del Cono Sur. Y terminado el encuentro lo saludé. Pero al inicio cuando el Papa saludó a cada uno de los que estábamos allí, le agradecí que haya recibido al presidente Mujica, porque sabemos que esos encuentros estaban un poco complicados cuando se estaba armando la agenda presidencial (del viaje a Europa que el mandatario hizo hace dos meses), entonces le dije, te agradezco por ese gesto de haberlo recibido”, comentó a este diario Monseñor Galimberti.
Asimismo dijo que tras decirle esto, el Papa le contestó “sí, como no, es una muy buena persona”, Galimberti consideró que ese se trató de “un gesto de simpatía” y que al terminar la reunión “se sacaron una foto, donde él antes tuvo un discurso para con nosotros, pese a que además nos dirigió unas palabras por casi 40 minutos, sobre lo que él considera que debe ser el perfil del Obispo en América Latina para una Iglesia en esta situación histórica actual”.
Señaló que en ese sentido, el Papa Francisco enfatizó en “la misión de una Iglesia que en estas circunstancias no puede dormirse en los laureles, ya que tiene que vivir ese espíritu misionero, ese ardor, ese empuje de ir a lo que el Papa, ha llamado las periferias, pero tanto las geográficas como las  sociales. De ir hacia el encuentro de gente que no tiene trabajo estable, que tiene problema sociales, que no tiene vínculos sociales que le dan la pertenencia a un hábitat y en ese sentido el Papa insiste mucho en eso, y así lo hacía en Buenos Aires, con el llamado de estar atentos y de caminar hacia las periferias”.
Aunque también en ese sentido, Galimberti indicó que cuando el Papa habla de esto se refiere a las “periferias existenciales” que es cuando “atendemos a un adicto, cuando atendemos a la familia de un enfermo, a la familia de un preso, hablando con la gente cuando hay odios, venganza, abandono y en ese sentido ahí hay también de alguna manera, periferias y el Papa insistió mucho en eso”.
Y dijo que después de esa reunión de unos 40 minutos con los Obispos del Consejo Episcopal Latinoamericano en Río de Janeiro, todos juntos se sacaron una foto y “ahí tuve la chance de saludarlo y de hablar con él”.
NO HABLÓ DE VISITA
Por otro lado, Pablo Galimberti manifestó que durante el corto diálogo que mantuvo con el Papa Francisco, “nunca apareció el tema de su posible visita al Uruguay, más aún, tampoco tocó el tema, y no se lo pregunté y tampoco se lo insistí porque uno no va a insistir con las consabidas preguntas de siempre”.
La máxima autoridad de la Iglesia Católica de Salto dijo a este diario que sobre los viajes del Papa argentino Jorge Bergoglio “ya se ha informado a través de la prensa y de los órganos de comunicación más cercanos que hay otras prioridades, como darle un espacio a aquellos lugares donde no ha ido ningún Papa todavía, como por ejemplo al Asia, Juan Pablo II fue, él recorrió todo el mundo. Pero son lugares donde el Papa y la Iglesia tienen que ir”.
Galimberti señaló que “no se puede estar pensando solamente cuando vendrá el Papa a la Argentina o cuando podrá visitar el Uruguay sino que también debemos pensar cuándo va a los lugares donde nunca ha ido nadie”.
Por otro lado, Galimberti describió lo que fue el encuentro mundial de la juventud católica que se desarrolló en Río de Janeiro, lugar del cual participó junto a más de 2 millones de fieles que participaron de la última Misa en la playa de Copacabana. Señaló que ese día “tuve la suerte de estar a pocos meses del altar que se levantó para recibirlo a Francisco y nos fuimos todos muy emocionados por lo que se vivió allí, donde hubo un gran espíritu de hermandad y de amor hacia Cristo que nos mantuvo unidos”.
No obstante, el Obispo de Salto destacó la organización de la actividad, así como la cercanía que planteó desde siempre el Papa Francisco. “Hubo un momento, en el que no se sino se dio cuenta o si lo hizo adrede, que habló por muchos minutos en español, como si en su idioma originario él pudiera expresarse más espontáneamente y eso fue algo muy lindo. Lo sentimos muy cerca”, dijo.
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El día domingo antes de despedirse de Río de Janeiro y de la comunidad católica que abarrotó las calles del lugar, el Obispo de la Iglesia Católica de Salto, Pablo Galimberti, pudo hablar con el Papa Francisco, con quien además mantuvo un encuentro entre 40 obispos del continente, que conforman el Consejo Episcopal de América Latina, en la que Galimberti preside la Comisión de Justicia y Solidaridad.

Si bien admitió que no hablaron de la posible visita del Sumo Pontífice al Uruguay, Galimberti dijo que le agradeció al Santo Padre por haber recibido al presidente de la República, José Mujica, en el Vaticano. A lo que Bergoglio le respondió que Mujica “es una buena persona”.

Ayer, durante un receso de la reunión ordinaria de la Conferencia Episcopal del Uruguay, donde entre otros temas abordaron elgalimbaFranciscoreciente viaje a Brasil para participar de la Jornada Mundial de la Juventud que recibió el Papa Francisco, el Obispo de Salto dialogó con EL PUEBLO donde comentó los detalles de su encuentro con el máximo líder de la Iglesia Católica.

LA REUNIÓN

“El Papa quiso reunirse con unos 40 obispos que integran el CELAM, que significa Consejo Episcopal Latinoamericano, el cual tiene distintos departamentos y comisiones y yo integro una de ellas, la de Justicia y Solidaridad, en representación del Cono Sur. Y terminado el encuentro lo saludé. Pero al inicio cuando el Papa saludó a cada uno de los que estábamos allí, le agradecí que haya recibido al presidente Mujica, porque sabemos que esos encuentros estaban un poco complicados cuando se estaba armando la agenda presidencial (del viaje a Europa que el mandatario hizo hace dos meses), entonces le dije, te agradezco por ese gesto de haberlo recibido”, comentó a este diario Monseñor Galimberti.

Asimismo dijo que tras decirle esto, el Papa le contestó “sí, como no, es una muy buena persona”, Galimberti consideró que ese se trató de “un gesto de simpatía” y que al terminar la reunión “se sacaron una foto, donde él antes tuvo un discurso para con nosotros, pese a que además nos dirigió unas palabras por casi 40 minutos, sobre lo que él considera que debe ser el perfil del Obispo en América Latina para una Iglesia en esta situación histórica actual”.

Señaló que en ese sentido, el Papa Francisco enfatizó en “la misión de una Iglesia que en estas circunstancias no puede dormirse en los laureles, ya que tiene que vivir ese espíritu misionero, ese ardor, ese empuje de ir a lo que el Papa, ha llamado las periferias, pero tanto las geográficas como las  sociales. De ir hacia el encuentro de gente que no tiene trabajo estable, que tiene problema sociales, que no tiene vínculos sociales que le dan la pertenencia a un hábitat y en ese sentido el Papa insiste mucho en eso, y así lo hacía en Buenos Aires, con el llamado de estar atentos y de caminar hacia las periferias”.

Aunque también en ese sentido, Galimberti indicó que cuando el Papa habla de esto se refiere a las “periferias existenciales” que es cuando “atendemos a un adicto, cuando atendemos a la familia de un enfermo, a la familia de un preso, hablando con la gente cuando hay odios, venganza, abandono y en ese sentido ahí hay también de alguna manera, periferias y el Papa insistió mucho en eso”.

Y dijo que después de esa reunión de unos 40 minutos con los Obispos del Consejo Episcopal Latinoamericano en Río de Janeiro, todos juntos se sacaron una foto y “ahí tuve la chance de saludarlo y de hablar con él”.

NO HABLÓ DE VISITA

Por otro lado, Pablo Galimberti manifestó que durante el corto diálogo que mantuvo con el Papa Francisco, “nunca apareció el tema de su posible visita al Uruguay, más aún, tampoco tocó el tema, y no se lo pregunté y tampoco se lo insistí porque uno no va a insistir con las consabidas preguntas de siempre”.

La máxima autoridad de la Iglesia Católica de Salto dijo a este diario que sobre los viajes del Papa argentino Jorge Bergoglio “ya se ha informado a través de la prensa y de los órganos de comunicación más cercanos que hay otras prioridades, como darle un espacio a aquellos lugares donde no ha ido ningún Papa todavía, como por ejemplo al Asia, Juan Pablo II fue, él recorrió todo el mundo. Pero son lugares donde el Papa y la Iglesia tienen que ir”.

Galimberti señaló que “no se puede estar pensando solamente cuando vendrá el Papa a la Argentina o cuando podrá visitar el Uruguay sino que también debemos pensar cuándo va a los lugares donde nunca ha ido nadie”.

Por otro lado, Galimberti describió lo que fue el encuentro mundial de la juventud católica que se desarrolló en Río de Janeiro, lugar del cual participó junto a más de 2 millones de fieles que participaron de la última Misa en la playa de Copacabana. Señaló que ese día “tuve la suerte de estar a pocos meses del altar que se levantó para recibirlo a Francisco y nos fuimos todos muy emocionados por lo que se vivió allí, donde hubo un gran espíritu de hermandad y de amor hacia Cristo que nos mantuvo unidos”.

No obstante, el Obispo de Salto destacó la organización de la actividad, así como la cercanía que planteó desde siempre el Papa Francisco. “Hubo un momento, en el que no se sino se dio cuenta o si lo hizo adrede, que habló por muchos minutos en español, como si en su idioma originario él pudiera expresarse más espontáneamente y eso fue algo muy lindo. Lo sentimos muy cerca”, dijo.