Gustavo Varela asumió secretaría general interina en la Intendencia y confirmó la coalición en el gobierno

La asunción del ex presidente nacionalista, Gustavo Varela, como secretario general interino de la Intendencia de Salto en la pasada jornada, tiene una importante significación política, más allá de los aspectos puntuales que lo llevaron a ocupar el cargo. Ya que con esto, Germán Coutinho tiene a su lado gobernando, a un integrante del Partido Nacional, consolidando en forma más contundente el anhelado “gobierno multipartidario” que viene anunciando desde que inició su gestión.
La jugada de tener en un cargo tan alto y por otro lado tan cerca suyo, a un integrante de otro partido, más allá de los acuerdos que existen con esa colectividad para poder gobernar, son mucho más favorables que peligrosos, pese al celo que esto implica por parte de varios miembros de la colectividad política del Intendente.
Varela asumió en lugar de Cecilia Eguiluz, mano derecha de Coutinho e impulsora de la conformación de Vamos Salto, incluso “cuando en un momento el proyecto se caía, y lo sostuvimos, lo mantuvimos y alcanzamos la victoria”, dijo al ser entrevistada por EL PUEBLO, poco después de haber ganado las elecciones departamentales en el 2010. La número dos de la Intendencia salió de licencia por maternidad y en su asiento, está quien fue uno de los impulsores de la coalición gobernante entre blancos y colorados en el nuevo esquema de gobierno.
Es que tras haber ganado las elecciones, Coutinho había elegido a quienes ocuparían cargos de gobierno, pero que no serían de sus filas partidarias. Varela no estaba en esa lista y la predilección del jefe comunal era por Carlos Albisu, electo edil por su flamante Lista 50. El intendente ya se había asegurado la participación de Eduardo Minutti, quien no integraba las filas nacionalistas pese a ser votante de ese Partido y ahora buscaba contar con la fuerza emergente del nacionalismo.
A esto, Varela frenó el pase de Albisu y puso condiciones al acuerdo. Ejerciendo entonces la presidencia departamental del Partido Nacional y siendo edil electo por la Lista 92, Gustavo Varela pidió que su nombre fuera incluido entre los integrantes del gabinete o Albisu quedaba por su cuenta, sin el respaldo del nacionalismo. Algo que al final, se dilucidó con la aprobación de Coutinho y Varela quedó adentro. Como prosecretario primero, y tras eliminar esa figura con el nuevo presupuesto como director de servicios administrativos.
Luego fue cuestionado por diversos sectores minoritarios del propio Partido Nacional, que le exigieron que decidiera entre seguir siendo presidente del nacionalismo o integrante del gabinete de un gobierno colorado. Ya que a juicio de esos dirigentes ambos cargos eran “al menos éticamente” incompatibles.
Pero Varela no dudó y presentó su renuncia al cargo de presidente de la Comisión Departamental del Partido Nacional la que fue aceptada y por la que se nuclearon un grupo de representantes de listas sin representación en la Junta Departamental, los que conformaron una comisión directiva que funciona hasta hoy.
Luego, Varela presentó renuncia a su cargo en la Intendencia de Salto, el que no fue aceptado y por el cual el propio Germán Coutinho dio la cara, apoyando su gestión y aduciendo públicamente en una conferencia de prensa que no se la aceptaba, lo que fue suficiente para que Gustavo Varela se quedara tranquilo y siguiera en su cargo.
Ayer, asumió la secretaría general de la Intendencia y confirma lo anunciado por Coutinho, en el acto de rendición de cuentas del pasado domingo, que su gobierno abrió un nuevo escenario en la política local y está conformado por todos los partidos políticos, a excepción del Frente Amplio que hasta el momento solo está en pie de guerra contra el gobierno.
SIN CANDIDATOS
Pero los blancos siguen sin levantar cabeza ya que tampoco cuentan con un candidato que ayude a sumar adhesiones y permiten con su pasividad la polarización del espectro político, entre los colorados encabezados por el intendente Germán Coutinho y el Frente Amplio pero visualizado con Andrés Lima quien desplaza paulatinamente a Ramón Fonticiella y sus seguidores que trabajan fuertemente desde un portal en internet y con otras herramientas para no quedar afuera del juego y buscar una revancha.
Aunque los resultados de las últimas elecciones internas dentro de la coalición de izquierdas fueron contundentes y les dejan pocas chances.
Aunque en ese manotón de ahogados los nacionalistas se refugian en nombres y personalidades. Por esa razón, le ofrecieron al actual director de Obras de la Intendencia de Salto, hijo de un extinto ex intendente y sobrino de otro también fallecido ex  gobernante, Eduardo Minutti, preparar su candidatura hacia la Intendencia por el Partido Nacional para las elecciones del 2015.
Pero según pudo saber EL PUEBLO, el arquitecto devenido en jerarca comunal rechazó la oferta de su partido. A esto se le suma el anuncio de Carlos Albisu de que no será candidato a la Intendencia en los próximos comicios y esto dejó en ascuas a un partido que por el momento no tiene mejor opción, que alinearse al gobierno departamental.
n

La asunción del ex presidente nacionalista, Gustavo Varela, como secretario general interino de la Intendencia de Salto en la pasada jornada, tiene una importante significación política, más allá de los aspectos puntuales que lo llevaron a ocupar el cargo. Ya que con esto, Germán Coutinho tiene a su lado gobernando, a un integrante del Partido Nacional, consolidando en forma más contundente el anhelado “gobierno multipartidario” que viene anunciando desde que inició su gestión.

La jugada de tener en un cargo tan alto y por otro lado tan cerca suyo, a un integrante de otro partido, más allá de los acuerdos que existen con esa colectividad para poder gobernar, son mucho más favorables que peligrosos, pese al celo que esto implica por parte de varios miembros de la colectividad política del Intendente.

Varela asumió en lugar de Cecilia Eguiluz, mano derecha de Coutinho e impulsora de la conformación de Vamos Salto, incluso “cuando en un momento el proyecto se caía, y lo sostuvimos, lo mantuvimos y alcanzamos la victoria”, dijo al ser entrevistada por EL PUEBLO, poco después de haber ganado las elecciones departamentales en el 2010. La número dos de la Intendencia salió de licencia por maternidad y en su asiento, está quien fue uno de los impulsores de la coalición gobernante entre blancos y colorados en el nuevo esquema de gobierno.

Es que tras haber ganado las elecciones, Coutinho había elegido a quienes ocuparían cargos de gobierno, pero que no serían de sus filas partidarias. Varela no estaba en esa lista y la predilección del jefe comunal era por Carlos Albisu, electo edil por su flamante Lista 50. El intendente ya se había asegurado la participación de Eduardo Minutti, quien no integraba las filas nacionalistas pese a ser votante de ese Partido y ahora buscaba contar con la fuerza emergente del nacionalismo.

A esto, Varela frenó el pase de Albisu y puso condiciones al acuerdo. Ejerciendo entonces la presidencia departamental del Partido Nacional y siendo edil electo por la Lista 92, Gustavo Varela pidió que su nombre fuera incluido entre los integrantes del gabinete o Albisu quedaba por su cuenta, sin el respaldo del nacionalismo. Algo que al final, se dilucidó con la aprobación de Coutinho y Varela quedó adentro. Como prosecretario primero, y tras eliminar esa figura con el nuevo presupuesto como director de servicios administrativos.

Luego fue cuestionado por diversos sectores minoritarios del propio Partido Nacional, que le exigieron que decidiera entre seguir siendo presidente del nacionalismo o integrante del gabinete de un gobierno colorado. Ya que a juicio de esos dirigentes ambos cargos eran “al menos éticamente” incompatibles.

Pero Varela no dudó y presentó su renuncia al cargo de presidente de la Comisión Departamental del Partido Nacional la que fue aceptada y por la que se nuclearon un grupo de representantes de listas sin representación en la Junta Departamental, los que conformaron una comisión directiva que funciona hasta hoy.

Luego, Varela presentó renuncia a su cargo en la Intendencia de Salto, el que no fue aceptado y por el cual el propio Germán Coutinho dio la cara, apoyando su gestión y aduciendo públicamente en una conferencia de prensa que no se la aceptaba, lo que fue suficiente para que Gustavo Varela se quedara tranquilo y siguiera en su cargo.

Ayer, asumió la secretaría general de la Intendencia y confirma lo anunciado por Coutinho, en el acto de rendición de cuentas del pasado domingo, que su gobierno abrió un nuevo escenario en la política local y está conformado por todos los partidos políticos, a excepción del Frente Amplio que hasta el momento solo está en pie de guerra contra el gobierno.

SIN CANDIDATOS

Pero los blancos siguen sin levantar cabeza ya que tampoco cuentan con un candidato que ayude a sumar adhesiones y permiten con su pasividad la polarización del espectro político, entre los colorados encabezados por el intendente Germán Coutinho y el Frente Amplio pero visualizado con Andrés Lima quien desplaza paulatinamente a Ramón Fonticiella y sus seguidores que trabajan fuertemente desde un portal en internet y con otras herramientas para no quedar afuera del juego y buscar una revancha.

Aunque los resultados de las últimas elecciones internas dentro de la coalición de izquierdas fueron contundentes y les dejan pocas chances.

Aunque en ese manotón de ahogados los nacionalistas se refugian en nombres y personalidades. Por esa razón, le ofrecieron al actual director de Obras de la Intendencia de Salto, hijo de un extinto ex intendente y sobrino de otro también fallecido ex  gobernante, Eduardo Minutti, preparar su candidatura hacia la Intendencia por el Partido Nacional para las elecciones del 2015.

Pero según pudo saber EL PUEBLO, el arquitecto devenido en jerarca comunal rechazó la oferta de su partido. A esto se le suma el anuncio de Carlos Albisu de que no será candidato a la Intendencia en los próximos comicios y esto dejó en ascuas a un partido que por el momento no tiene mejor opción, que alinearse al gobierno departamental.