Hubo 15 liberados tras visita de la Corte, 5 de ellos trabajan en el convenio con la Intendencia para limpiar la ciudad

“Viejo, ¿cómo estás?, ¿que qué hago?, te dije que te iba a llamar cuando estuviera afuera”, le decía uno de los reclusos que fue liberado ayer por la tarde a su padre en el patio que da hacia el frente del denominado Centro de Rehabilitación de Salto, anunciándole a través del teléfono que había sido dejado en libertad tras 1 año y 2 meses de cárcel, al ser procesado por un delito de contrabando.
Se trata de uno de los 13 reclusos que componen la cuadrilla que lleva adelante la limpieza de la ciudad en el marco del convenio entre el Instituto Nacional de rehabilitación y la Intendencia de Salto, de los cuales 5 salieron de los que trabajan en ese proyecto, en libertad.
“Yo había alquilado un camión y lo usaron para traer un contrabando de cigarrillos, yo caí por haber alquilado el vehículo, pero bueno, lo tomo como cosas de la vida, fijate que yo no soy bagayero, estudiaba electricidad, tengo 5 hijos, trabajé siempre en instalaciones eléctricas y ta. Ya pagué, ahora es otro mundo ahí adentro. Aunque hay algo destacable, si vos te querés rehabilitar el director y la gente de acá te dan la chance, te ayudan y tenes cosas para hacer, ahora si no querés, no te rehabilitás. Porque es otro mundo ahí adentro, es como la calle si te dejas ganar, te ganan siempre y sos la cenicienta de los demás”, contaba el hombre de unos 40 años de edad que decía que iba a seguir trabajando en el programa de limpieza de la ciudad y que iba a hablar con sus profesores de electricidad para seguir la carrera que ya hacía en UTU antes de caer preso.
En total fueron 15 las personas que resultaron liberadas por el beneficio de la Gracia de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), al tiempo que a una sola se le otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria. En tanto otros 10 asuntos fueron llevado al Acuerdo de Ministros (donde reúnen los cinco ministros de la máxima corporación de justicia) y deciden en el marco de una semana, el resultado de los casos señalados.
Fueron 93 reclusos los que desfilaron ante los ministros de la SCJ, Jorge Chediak y Felipe Hounié. En relación al año pasado las libertades concedidas en esta instancia fueron menos, ya que en 2015 hubo 16 personas liberadas en 70 reclusos que desfilaron, en tanto que ayer se otorgaron apenas 15 libertades en 93 solicitudes. Actualmente hay 273 presos, 9 están en prisión domiciliaria, 17 en la chacra policial, 22 en la cárcel de mujeres junto a 5 niños.
TEMPRANO
Chediak y Hounié llegaron temprano y saludaron a las autoridades del Centro de Rehabilitación. Ingresaron al salón que está en las postrimerías de la unidad penitenciaria local y allí estaba todo previsto para la maratónica jornada, que comenzó algunos minutos después de la 13 horas y siguió, con un corte de 20 minutos para que uno de los dos representantes de la Corte atendiera a la prensa, hasta luego de las 18 horas. La instancia fue como siempre. Los reclusos aguardan en un patio interno a ser convocados, los ministros están en una mesa junto a los jueces penales de Salto y a los costados se encuentran los fiscales, abogados, de oficio, actuarios, funcionarios administrativos, médico forense y psiquiatra forense. Al fondo están los abogados defensores y los periodistas.
Cuando ingresan los reclusos al lugar, se sientan frente a los altos magistrados junto a su abogado defensor, si no lo tienen le designan uno de oficio que los asiste en esa instancia. El letrado patrocinante les explica a los jueces las cualidades de la personalidad de su defendido y los motivos que ameritarían que el mismo obtenga el perdón judicial.
VARIOS CASOS LLAMATIVOS
El de cinco personas procesadas por un delito de omisión de asistencia, quienes están vinculadas a un hogar de ancianos que tenía a sus internos al parecer en mal estado de atención. A estos se les negó la salida. También el de un sujeto que violó a su pareja y le sacó fotos, a quien tras escucharlo lo enviaron de nuevo a su celda y de un sujeto, que se presentó como abogado y exigía según Tratados internacionales poder defenderse él solo, algo que los magistrados le dijeron que no le hacían lugar y para más garantías pidieron un defensor de oficio. El sujeto explicó que llevaba 11 años de prisión y que estaba allí por un Homicidio Muy Especialmente Agravado, pero les planteó distintas fallas que desde su óptica, había tenido su proceso. Tras esto, los magistrados le explicaron amablemente que mantendrían su situación.
El de familias y parejas que están allí por la venta de estupefacientes es otro de los dramas sociales recurrentes en los últimos tiempos y el de la presencia de niños con sus madres, que conviven en reclusión, muestra la crudeza del sistema. Una mujer que fue procesada por un homicidio, pero de la cual aún no hay pruebas para imputárselo mientras ella sostiene su inocencia, fue uno de los casos de la jornada. Luego que el ministro Jorge Chediak le explicara que llevaría su caso al Acuerdo de Ministros, la mujer salía con lágrimas en los ojos mientras su hija de unos 4 años, regresaba a la celda con ella de la mano y le decía “¿adónde vamos mamá?”, mientras ella le decía “volvemos hija, volvemos”. La niña terminó de impactar la escena con un “no llores”, que generó más conmoción entre los presentes.
“Qué voy a pedir mamá, si solo tengo la mochila que me regaló la nena”, decía uno de los reclusos liberados que hablaba con su madre por teléfono a la salida del recinto. “Cavani” le pusieron en la cárcel por su parecido con el astro del fútbol y por lo bien que juega. “Voy a ver si puedo jugar en Saladero”, contó a EL PUEBLO. Estuvo dos años por vender drogas. “Ahora no quiero más nada con eso, tengo una hija de 2 años y medio y es lo que más me importa. Voy a trabajar de cualquier cosa, pero acá no vuelvo”.