Iglesia Católica aclara que no acusó a ningún legislador de recibir dinero para votar ley de aborto

Iglesia Católica aclara que no acusó  a ningún legislador de recibir  dinero para votar ley de aborto

El obispo católico de Melo Heriberto Bodeant, Secretario General y Coordinador Pastoral de la Conferencia Episcopal del Uruguay fue claro al decir que la Iglesia Católica no acusó a ningún legislador de recibir dinero para votar la ley de aborto. Igualmente ratificó que en la Carta Pastoral “Nuestra  Patria: gratitud y esperanza”, elaborada por los obispos hace unos días se indica que “hay presiones internacionales al respecto”. El pasado martes 29 de noviembre, Víctor Guerrero y Gabriela López, integrantes de la Comisión Nacional de Pastoral Familiar, concurrieron a la Comisión de Salud de la Cámara de Senadores, y según Bodeant de su intervención no se deduce esa acusación hacia los legisladores.  Los dichos del prelado salen al cruce de la información publicada en un medio capitalino que pone de manifiesto el malestar de varios legisladores con la posición eclesial.

VALORAR LA

DIGNIDAD HUMANA

De la intervención de los representantes de la Iglesia Católica en la comisión parlamentaria, según se puede leer en su versión taquigráfica (Distribuido 1162/2011) EL PUEBLO extrae algunos pasajes que entiende importantes:

La postura de la Iglesia Católica siempre fue valorar la dignidad de la vida humana desde el momento de la concepción y la familia como escuela de humanidad y solidaridad, conceptos que hoy son ratificados por todas las ciencias biológicas y sociales. Hoy es la ciencia la que afirma que existe un nuevo ser humano a partir de la fecundación y, por lo tanto, como todo ser humano miembro de esta sociedad tiene derechos inherentes a su persona que merecen ser respetados y protegidos por las leyes y la sociedad civil;

ESTRATEGIA DESARROLLADA

POR NACIONES UNIDAS

La estrategia de despenalizar el aborto en los nueve meses del embarazo, que se presenta en este proyecto de ley, no es nueva, ya ha sido utilizada en Brasil y en Argentina recientemente, por aquellos que quieren despenalizar el aborto en toda América Latina para controlar la población;

Esta nueva estrategia para legalizar el aborto es desarrollada por los técnicos de las Naciones Unidas desde el inicio de los años 90, y se han involucrado junto con las grandes fundaciones internacionales en la promoción mundial del aborto.

IDEOLOGÍA DE LOS DERECHOS

REPRODUCTIVOS

El trabajo en conjunto de la ONU con el tema partió de la Fundación Ford, que en 1990 desarrolló un amplio y ambicioso proyecto de derechos reproductivos, concepto inventado por la propia Fundación. Este introdujo en el mundo la ideología de los derechos reproductivos como una nueva estrategia para reducir el crecimiento poblacional en los países. Las Naciones Unidas se involucraron con este proyecto en 1994 en la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo de El Cairo, en 1995 en la Conferencia Mundial sobre la Mujer, de Pequín, y principalmente en 1996 en la Conferencia de Glen Cove, una reunión mantenida en secreto en los primeros años, donde un grupo de ONG y las agencias de derechos humanos de la ONU se comprometían a imponer la legalización del aborto a los países que aún no hubiesen adoptado la práctica.

LE TOCÓ EL TURNO A URUGUAY

Ahora le tocó el turno a Uruguay. Lamentablemente este tipo de proyectos no son una iniciativa local de algunos Legisladores sino una de las estrategias internacionalmente promovidas por instituciones que pretenden engañar a los pueblos y a los Legisladores, y hacerlos aprobar una cosa pensando que aprueban otra. El verdadero objetivo de estas estrategias no es la promoción de las mujeres. Adherirnos a estos programas significa someternos a intereses externos que son cada vez más conocidos por todos y que, a mediano plazo, sólo servirán para debilitar la propia base popular sobre la que se asienta el prestigio del partido.

¿DERECHO AL ABORTO?

Otra estrategia adoptada internacionalmente para imponer el aborto a los países que aún no lo legalizaron, consiste en difundir que el derecho al aborto está consagrado en el Derecho Internacional y en los Tratados de Derechos Humanos firmados por los países miembros de las Naciones Unidas. Por lo tanto, países como Uruguay y otros estarían obligados a legalizar el aborto. Esto, simplemente, no es verdad. Se trata de otra trampa. No existe ningún tratado internacional firmado por ningún país del mundo en el cual se consagre el derecho al aborto. La verdad es que, muy por el contrario, existen varios tratados internacionales que se aplican a los países de América Latina que les obligan, en vez de eso, a no legalizar el aborto y a defender el derecho a la vida desde antes del nacimiento.

AUMENTO DE ABORTOS

DESPUÉS DE LA LEGALIZACIÓN

El número de abortos realizados aumenta después de la legalización del aborto. Salvo escasas excepciones, este es un fenómeno que sucede en la gran mayoría de los países del mundo donde el aborto deja de ser delito. El número de abortos creció constantemente después de la legalización en Cuba, Rusia, Japón, EEUU, Francia, España, Australia, Nueva Zelandia, Canadá, India, Portugal, Reino Unido, en el DF de México, entre otros.

En Estados Unidos en 1970 el número de abortos practicados fue cercano a los doscientos mil; en 1976, un millón; en 1979, un millón trescientos mil, existiendo actualmente aproximadamente ochocientos mil. En España el número de abortos creció de cuatrocientos en 1986 a diecisiete mil en 1987, setenta y siete mil en 2002 y continúan en aumento. La BBC de Londres dice claramente: “El número de abortos creció continuamente en el Reino Unido desde que fue legalizado 40 años atrás. Hubo 22.000 abortos legales en 1968 contra 194.000 en 2006, un aumento del 4% con relación a 2005”.

SEGUIR PERDIENDO

URUGUAYOS

No existen motivos de peso para llevar adelante este proyecto, que abre las puertas a seguir perdiendo uruguayos y uruguayas, que nos empobrece como sociedad, que hace insustentable la previsión social y el futuro sistema de jubilaciones de nuestro país, máxime cuando los intereses que se mueven por detrás son el controlar el crecimiento demográfico de los países, principalmente en vías de desarrollo, para que los monopolios puedan conservar el control y el poder monopólico en el mundo, aunque esto signifique la contraconcepción y el aborto. Así no se lograría alcanzar un mercado interno más fuerte y podríamos ser privados por más tiempo del desarrollo tecnológico sin necesidad de redistribuir los factores generadores de riqueza. El problema demográfico representa, en la realidad, una de las más recientes contradicciones del capitalismo moderno.

VIDA DESDE LA CONCEPCIÓN

Debemos velar por los intereses de los uruguayos y del pueblo americano, y no dejarnos conducir por los intereses ajenos a nosotros. Existe vida desde la concepción; el aborto representa una violación de los derechos humanos, discrimina al padre de ese bebé recién gestado porque ni siquiera es mencionado en este proyecto de ley, violando el artículo 41 de nuestra Constitución que habla de los derechos y deberes de los padres. Y peor aún, discrimina y asesina a ese nuevo ser humano, uruguaya o uruguayo que está por nacer, principalmente si tiene alguna malformación.

AMADO Y SOLARI ACLARAN

QUE NO HAY PRESIONES

INTERNACIONALES

Ante la exposición de los representantes católicos el diputado colorado, presente en la sesión de la comisión, dejó en claro que “en este Diputado no hay ninguna presión externa ni internacional de nadie ni de ningún país u ONG alguna, sino que simplemente se trata de la posición política y filosófica de un batllista independiente y librepensador”. El senador y miembro de la comisión Alfredo Solari (colorado) se sumó a la aclaración realizada por Amado, agregando que “mi posición con respecto a este proyecto de ley no tiene nada que ver con presiones de organismos internacionales ni religiosos”.