Inadecuado uso de equipos de protección en el manejo de pesticidas pone en riesgo salud de trabajadores hortícolas

Inadecuado uso de equipos de protección en el manejo de pesticidas pone en riesgo salud de trabajadores hortícolas

Se presentaron ayer conclusiones de proyecto interinstitucional

En la tardecita de ayer en el local de la Sociedad de Fomento Rural de Salto, en la avenida José Batlle y Ordóñez 2656 se presentaron las conclusiones del proyecto “Sensibilización y detección de factores de riesgo en los trabajadores hortícolas de Salto”. En la ocasión estuvieron presentes las organizaciones responsables del proyecto: el Instituto de Promoción Económico y Social del Uruguay (IPRU), la Dirección General de la Salud (DIGESA), el Ministerio de Salud Pública y el la Intendencia de Salto. Además participaron unos  20 productores y trabajadores rurales del interior y representantes de algunas organizaciones, que  escucharon y formularon varias preguntas luego de cada exposición. También estuvieron presentes autoridades del CIAT (Centro de Información y Asesoramiento Toxicológico).

MANEJO DE PESTICIDAS

Ana María Arambarri, directora de la Regional Litoral Norte del IPRU, explicó que en el marco del proyecto se realizaron reuniones con los productores, se analizó el trabajo que se desarrolla en el manejo de pesticidas en varios predios, se hicieron entrevistas a los trabajadores e incluso exámenes médicos.  La primera parte de la jornada estuvo a cargo de María Monetta y Jorge Volpi, del IPRU, quienes presentaron las conclusiones respecto de la caracterización de los productores y trabajadores involucrados. A cuenta de un más extenso desarrollo en posteriores ediciones, los datos recabados en 89 entrevistas marcaron que se visitaron 38 predios, consultando a personas de una edad promedio de 40 años, con una carga de trabajo semanal de 48 horas, de los cuales el 72 % son aplicadores de pesticidas, y en donde el 42 % tiene carné de salud.

¿SE UTILIZAN MEDIOS

DE PROTECCIÓN?

El 89 % utiliza algún medio de protección y el 22 % cuenta con algún curso de aplicador. Dentro de los trabajadores que utilizan protección el 37 % lo usa al aplicar los pesticidas y el 63 % lo usa en el momento de la preparación.

De los datos también resulta que el 81 % usa botas, el 30 % guantes, el 67 % mascarilla, el 26 % antiparras y el 56 % impermeable. Ante la pregunta de una de las personas presentes se expresó que son muy pocos los trabajadores que utilizan el equipo completo. El número de aplicaciones promedios mensuales fluctúa entre 2,9 en los meses de otoño e invierno, hasta 3,7 en primavera.

MANEJO PREVIO

Y POSTERIOR

DE LOS PESTICIDAS

Respecto del lugar en donde suele depositarse los pesticidas el 48,4 % utiliza una pieza exclusiva para ello, el 46,9 % lo hace en un galpón compartido con otros materiales y el 4,7 % en otro lugar.  El 53,1 % de los involucrados arroja a la basura los envases con posterioridad al uso, el 25 % los guarda, el 20,3 % los quema, y el 1,6 % los entierra. En este aspecto uno de los trabajadores presentes consultó si había en Salto un lugar donde depositar los envases guardados. La respuesta, brindada tanto por la directora departamental de salud (Cristina González)  y por el director municipal del Departamento de Salud e Higiene (Carlos Albisu) fue que aún no se cuenta con un centro de acopio.

TEMPERATURAS,

VENTILACIÓN,

RIESGO QUÍMICO

Ana Inés Moriondo de la Dirección General de Salud se encargó de comentar los principales factores de riesgo en los trabajadores hortícolas, a partir de la visita a los lugares de trabajo. Los mismos son: “las temperaturas extremas (tanto en verano como en invierno), la falta de ventilación cuando la aplicación de plaguicidas se da en invernáculos cerrados, la radiación de los rayos de sol y el riesgo biológico por la presencia de insectos y roedores”. También se indicó que existe el riesgo químico por el “manejo inseguro de los plaguicidas y por la utilización inadecuada o insuficiente de equipos de protección personal”.  Las posturas incómodas, los movimientos repetitivos y los traslados de peso, junto con la inexistencia de capacitación y que muchos trabajadores no cuenta con carné de salud laboral, completan el elenco de factores de riesgo.