Instalación de un molino de viento cada 2 días a un valor de US$ 3 millones produce stress logístico en el puerto

Desde Montevideo, por Wenceslao Landarín

El director nacional de Energía, Ramón Méndez,  destacó el avance de las energías renovables en nuestro país, particularmente la eólica, la solar y la generada por la transformación de residuos (biomasa). Compartió información con un numeroso grupo de exportadores sobre “los planes y acuerdos a concretar en los próximos 20 años” y presentó un paquete de medidas e instrumentos específicos que pretenden apuntar a los industriales. EL PUEBLO participó de la actividad organizada por la Unión de Exportadores del Uruguay enmarcada en un ciclo de talleres sobre medio ambiente desarrollado en sede “Empresas” del Banco de la República, ubicada en plena Ciudad Vieja de Montevideo.
SIN RESERVAS
Comentando la situación energética del país, Méndez explicó que “Uruguay no tiene reservas probada de petróleo, gas natural y carbón, cuando estas fuentes representan el 85% de la energía que se consume”. En paralelo “el país ha aprovechado casi en su totalidad el potencial existente para represas hidroeléctricas de gran porte”. La alta variabilidad climática, que tiene un gran impacto en el sector eléctrico, y la ausencia de una cultura de Eficiencia Energética, son otras de las características del país. Criticó a anteriores directores de energía que consideraron como muestra de “subdesarrollo  que se consumiera poca energía, cuando es exactamente al revés, ya que un país desarrollado es el que consume la menor cantidad de energía posible para generar riquezas y confort para su gente”.
POLÍTICA
En 2008 se construyó la denominada “política energética 2030”, sellada con un acuerdo multipartidario en 2010, con 4 ejes estratégicos, metas a corto, mediano y largo plazo y más de 40 líneas de acción. Los ejes son: 1) El institucional: donde el Estado juega un rol importante en la definición de las políticas; 2) La oferta energética: es necesaria la diversificación de la matriz para reducir la participación del petróleo e incrementar el de energías autóctonas y renovables; 3) La demanda: la eficiencia energética es un pilar pero es un debe, ya que aún no hay un cambio cultural; 4) Social: busca llegar a todos los uruguayos, con seguridad  y precios adecuados.
15 % PBI
El sector energético mueve en Uruguay más de 6 mil millones de dólares al año, el 15% del producto bruto, y es un potente generador de mano de obra nacional, transferencia tecnológica, entre otros aspectos, dijo Méndez.
METAS
Cuando en el mundo solo el 13% de la energía que se consume es renovable, y en Europa se piensa llegar al 20% en 2020, Uruguay se propuso obtener para el 2015 el 50%.
¿Dónde estamos hoy? se preguntó el director ante los exportadores. Consideró que “se está transformando la estructura del sector eléctrico, se apuesta a la instalación de una planta regasificadora de GNL (Gas Natural Licuado), se está buscando petróleo y hay una fuerte promoción de la eficiencia energética”.
CADA DOS DÍAS
SE INSTALA UN
MOLINO DE VIENTO
Uno de los aspectos importantes es la “fuerte presencia de energías renovables no tradicionales”. A nivel de energía eólica ya están funcionando “las primeras granjas y tenemos contratos firmados por generadores privados. Hoy en día están llegando al puerto de Montevideo en algunas semanas más molinos de viento que todos los instalados, lo que produce un stress logístico. En promedio se está instalando un molino de viento cada dos días, que cuestan 3 millones de dólares”. Se plantea la meta de llegar a los “1300 megavatios instalados en el año 2015, cuando en el 2007 era cero”. Méndez explicó que se llegará al “120 % de la demanda media por lo que en algunos momentos del día (en el año 2015) en los que haya viento en todo el territorio toda la energía eléctrica del país será eólica”.
SOL: APRENDIZAJE
En materia de energía solar “recién estamos iniciando una curva de aprendizaje. Se han instalado plantas pilotos, la primera en Salto y otra en Minas. Se han iniciado subastas internacionales”. Lo que está maduro es la transformación de la demanda: “sustituir los calefones térmicos por el calentamiento solar del agua con colectores. Es una inversión rentable, con subsidios, pero aun así no se ha producido un cambio cultural”.
RESIDUOS CON
CONTENIDO ENERGÉTICO
En materia de biomasa “hoy hay 8 plantas instaladas, que representa el 16 % de la potencia media demandada. El 70% de la cáscara de arroz (que siempre era residuo) hoy se transforma en energía, los residuos de la cadena forestal, el bagazo de la caña de azúcar, entre otras”. Actualmente hay un programa que está identificado en todas las cadenas agroindustriales del país (leche, carne, biocombustibles, lana, alimentos, etc) para identificar los tipos de residuos que se producen con contenido energético y financiar proyectos para luego definir una hoja de ruta”.
90% RENOVABLES
Con todo ello lo que se espera en el 2015 el 55% de la generación de electricidad sea de fuente hidroeléctrica, el 28% eólica, el 10% de residuos de biomasa y el 7% de Gas Natural Licuado. Eso permite que el 90% de la energía sea renovable, lo que importa “un incremento de la soberanía  energética”.
Respecto de la exploración de gas y petróleo desde el 2006 se ha explorado mucho. “El 70% de la plataforma marítima está en proceso de exploración con una inversión de 1960 millones de dólares”.

El director nacional de Energía, Ramón Méndez,  destacó el avance de las energías renovables en nuestro país, particularmente la eólica, la solar y la generada por la transformación de residuos (biomasa). Compartió información con un numeroso grupo de exportadores sobre “los planes y acuerdos a concretar en los próximos 20 años” y presentó un paquete de medidas e instrumentos específicos que pretenden apuntar a los industriales. EL PUEBLO participó de la actividad organizada por la Unión de Exportadores del Uruguay enmarcada en un ciclo de talleres sobre medio ambiente desarrollado en sede “Empresas” del Banco de la República, ubicada en plena Ciudad Vieja de Montevideo.

SIN RESERVAS

Comentando la situación energética del país, Méndez explicó que “Uruguay no tiene reservas probada de petróleo, gas natural y carbón, cuando estas fuentes representan el 85% de la energía que se consume”. En paralelo “el país ha aprovechado casi en su totalidad el potencial existente para represas hidroeléctricas de gran porte”. La alta variabilidad climática, que tiene un gran impacto en el sector eléctrico, y la ausencia de una cultura de Eficiencia Energética, son otras de las características del país. Criticó a anteriores directores de energía que consideraron como muestra de “subdesarrollo  que se consumiera poca energía, cuando es exactamente al revés, ya que un país desarrollado es el que consume la menor cantidad de energía posible para generar riquezas y confort para su gente”.

POLÍTICA

En 2008 se construyó la denominada “política energética 2030”, sellada con un acuerdo multipartidario en 2010, con 4 ejes estratégicos, metas a corto, mediano y largo plazo y más de 40 líneas de acción. Los ejes son: 1) El institucional: donde el Estado juega un rol importante en la definición de las políticas; 2) La oferta energética: es necesaria la diversificación de la matriz para reducir la participación del petróleo e incrementar el de energías autóctonas y renovables; 3) La demanda: la eficiencia energética es un pilar pero es un debe, ya que aún no hay un cambio cultural; 4) Social: busca llegar a todos los uruguayos, con seguridad  y precios adecuados.

15 % PBI

El sector energético mueve en Uruguay más de 6 mil millones de dólares al año, el 15% del producto bruto, y es un potente generador de mano de obra nacional, transferencia tecnológica, entre otros aspectos, dijo Méndez.

METAS

Cuando en el mundo solo el 13% de la energía que se consume es renovable, y en Europa se piensa llegar al 20% en 2020, Uruguay se propuso obtener para el 2015 el 50%.

¿Dónde estamos hoy? se preguntó el director ante los exportadores. Consideró que “se está transformando la estructura del sector eléctrico, se apuesta a la instalación de una planta regasificadora de GNL (Gas Natural Licuado), se está buscando petróleo y hay una fuerte promoción de la eficiencia energética”.

CADA DOS DÍAS SE INSTALA UN MOLINO DE VIENTO

Uno de los aspectos importantes es la “fuerte presencia de energías renovables no tradicionales”. A nivel de energía eólica ya están funcionando “las primeras granjas y tenemos contratos firmados por generadores privados. Hoy en día están llegando al puerto de Montevideo en algunas semanas más molinos de viento que todos los instalados, lo que produce un stress logístico. En promedio se está instalando un molino de viento cada dos días, que cuestan 3 millones de dólares”. Se plantea la meta de llegar a los “1300 megavatios instalados en el año 2015, cuando en el 2007 era cero”. Méndez explicó que se llegará al “120 % de la demanda media por lo que en algunos momentos del día (en el año 2015) en los que haya viento en todo el territorio toda la energía eléctrica del país será eólica”.

SOL: APRENDIZAJE

En materia de energía solar “recién estamos iniciando una curva de aprendizaje. Se han instalado plantas pilotos, la primera en Salto y otra en Minas. Se han iniciado subastas internacionales”. Lo que está maduro es la transformación de la demanda: “sustituir los calefones térmicos por el calentamiento solar del agua con colectores. Es una inversión rentable, con subsidios, pero aun así no se ha producido un cambio cultural”.

RESIDUOS CON CONTENIDO ENERGÉTICO

En materia de biomasa “hoy hay 8 plantas instaladas, que representa el 16 % de la potencia media demandada. El 70% de la cáscara de arroz (que siempre era residuo) hoy se transforma en energía, los residuos de la cadena forestal, el bagazo de la caña de azúcar, entre otras”. Actualmente hay un programa que está identificado en todas las cadenas agroindustriales del país (leche, carne, biocombustibles, lana, alimentos, etc) para identificar los tipos de residuos que se producen con contenido energético y financiar proyectos para luego definir una hoja de ruta”.

90% RENOVABLES

Con todo ello lo que se espera en el 2015 el 55% de la generación de electricidad sea de fuente hidroeléctrica, el 28% eólica, el 10% de residuos de biomasa y el 7% de Gas Natural Licuado. Eso permite que el 90% de la energía sea renovable, lo que importa “un incremento de la soberanía  energética”.

Respecto de la exploración de gas y petróleo desde el 2006 se ha explorado mucho. “El 70% de la plataforma marítima está en proceso de exploración con una inversión de 1960 millones de dólares”.