Antropólogo salteño releva oficios rurales existentes en nuestra región y sus transformaciones técnicas

Esquilador, domador, guasquero, quinchero y alambrador entre otros

Algunos de los oficios rurales de nuestra región fueron relevados y abordados por un joven antropólogo salteño, en el marco de un proyecto financiado por el Ministerio de Educación y Cultura. Son oficios que no se enseñan en las aulas de nuestros centros de estudios, que han sufrido algunas transformaciones técnicas y en algunos casos corren riesgo de extinción. El proyecto no agota todo, cada oficio es un mundo y refiere al quinchero, alambrador, esquilador, guasquero, domador. cosechador de citrus y cosechador de arándanos.

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Lic. Martín Gamboa, responsable del proyecto.

RELEVAMIENTO SISTEMÁTICO

Por más de una semana en el subsuelo del edificio central de la Regional Norte de la Universidad de la República estuvo en exposición una muestra de posters referidos a “Los oficios rurales en el Uruguay”. La misma forma parte de un proyecto premiado por el Fondo Concursable para la Cultura de Ministerio de Educación y Cultura, a cargo del licenciado en Antropología Martín Gamboa. En diálogo con diario EL PUEBLO el antropólogo salteño relató que el objetivo fue “realizar un relevamiento sistemático, tanto fotográfico como audiovisual, de los oficios rurales de base agraria y pecuaria en el corredor Litoral Norte” (Artigas, Salto, Paysandú y Río Negro).

LOS CAMBIOS EN LA ESQUILA

El profesional refirió como caso paradigmático el de la esquila en donde hace unos años la técnica tradicional de esquila a tijera  (o a martillo)  ha sido sustituida por la máquina eléctrica, y las comparsas por jornaleros especializados. Estos cambios técnicos trajeron aparejado también, según Gamboa, “transformaciones en las relaciones laborales”.

LUZ ROJA EN LA GUASQUERÍA

En el caso de la guasquería se detectó “una luz roja: hay un problema de transmisión del oficio por parte de quien lo posee hacia algunos de sus allegados o hacia otra persona. Y esto es muy riesgoso porque puede llegar a que el oficio empiece a desaparecer. Está comprobado que cada vez hay menos guasqueros”. La tarea en este oficio “es muy sutil ya que el cuero sufre un tratamiento en cadena hasta que se divide en que tipo de trabajo se va a utilizar. Puede surgir ahí algo más ornamental (el llamado tiento fino como las maneas y llaveros), o algo más campero (como las riendas, lazos, etc)”. Gamboa igualmente aclaró que “no es la misma práctica la del guasquero en este litoral norte que en otras zonas del país, hay variaciones a nivel del trenzado, la cadena operativa no siempre es la misma, cada maestro tiene su librito”.

GRADO DE AUTONOMÍA

Una cosa a destacar es el grado de autonomía de los oficios. En los casos de el alambrador, el guasquero y el esquilador hay “un grado de autonomía mucho más amplio que en los oficios de base agraria en los que siempre están trabajando bajo una relación de dependencia”. En el caso de los alambradores hay un problema porque “cada vez son menos,  pero tienen mucho más trabajo que antes. Hay muy pocos”. 

EL QUINCHERO

En el caso del quinchero se podría decir que no es un oficio rural tradicional típico y su catalogación como tal es porque “el grueso de la ejecución de su trabajo lo hace en el medio rural. Son muy pocos en esta zona. Involucra todo el proceso que comienza con el corte de la paja en un período especial del año, su secado, como se la coloca y entrelaza, etc. Como todos los oficios tiene una cadena operativa de fabricación”.

EL DOMADOR

El domador es un oficio clásico y Gamboa expresa que la técnica ha cambiado, estando de moda “la doma racional a través de un contacto mucho más directo”. Generalmente los domadores “son peones o hijos de dueños de establecimientos rurales que les gusta y se dedican como hobby. No hay un domador que brinde sus servicios de estancia a estancia”.

UNA VISIÓN ANTROPOLÓGICA

El proyecto procura tener una “visión antropológica de los oficios”. Esto significa que “se trata de entender el oficio ligado a un aparato productivo determinado, y a su vez ver como a medida que cambia la técnica se genera una transformación en las relaciones interpersonales de los sujetos que practican esos oficios. Y ese cambio técnico no está alejado de la transformación cultural que genera”. Gamboa encontró y dialogó con personas de Pueblo Lavalleja, Valentín, Colonia Itapebí, Guichón, Young, Tomás Gomensoro y Baltasar Brum. Desde la génesis del trabajo buscó descubrir como en un país que es agro exportador estos oficios existen, tienen larga data pero “en su mayoría no están institucionalizados, y se transmiten de manera no formal”. El licenciado entiende que el gobierno debe de investigar mucho más en estos temas y tratar de institucionalizar estos oficios ya que si uno quiere aprenderlos “no están en ningún lado”.







Recepción de Avisos Clasificados