Inversores españoles reciclan esqueletos de edificios abandonados para generar viviendas de interés social

dos arquitectos e inversores españoles que se dedican a reciclar edificios viejos y reformar esos esqueletos urbanos en el marco de la ley de viviendas de interés social, dialogaron con EL PUEBLO sobre sus proyectos.
En un lugar emblemático, en plena Ciudad Vieja, en el cruce de 25 de Mayo y Juan Carlos Gómez, donde funcionara la antigua Librería Barreiro y Ramos, dialogamos de sus proyectos, algunos finalizados y otros en plena etapa de ejecución.
Joaquín Ferrero y Pilar Revuelta son esposos, apasionados arquitectos e inversores que han desembarcado en Uruguay para quedarse. Comenzaron a cumplir sus proyectos en Punta del Este, para continuar en Montevideo, volver a Maldonado y de a poco, internarse en el interior de nuestro país.
INVERSIÓN ESPAÑOLA
“Desembarcamos aquí, en Uruguay, con un grupo mayor de inversores españoles. La primera incursión fue en Punta del Este, en el edificio Torre Lobos, una torre bastante grande, de 25 pisos de altura” dijo Ferrero al inicio del diálogo con este diario. De aquellos inversores iniciales “nos hemos quedado tres grupos, todos vinculados con la ciudad de Valladolid”. De allí nace el grupo TIKTO Desarrollo Urbano del que nuestros entrevistados son socios, junto a otros cuatro profesionales (ingenieros civiles muy vinculados a los temas de la energía).
“Nosotros somos arquitectos y lo que pretendíamos hacer era trabajar en nuestra rama que es la construcción”, agregó Ferrero. Según manifestaron la inversión inicial de todos los proyectos sería de unos 30 millones de dólares en unos 4 años, pero ese monto se va invirtiendo de a poco, en cada proyecto.
ENAMORADOS
“La Ciudad Vieja nos gusta mucho, nos enamoró desde el primer día” dijo Pilar Revuelta a EL PUEBLO. “Este edificio que era la antigua Librería de Barreiro y Ramos, lo pudimos adquirir y comenzamos con la reforma y rehabilitación. Lo hemos convertido en un edificio de oficinas”. Agregó que en este proyecto se invirtieron unos 4,5 millones de dólares y prácticamente se ha entregado en un 80%. Se destaca, además de las oficinas y viviendas, la claraboya móvil eléctricamente, el deck parrillero en la azotea, el Garaje (ubicado en dos plantas nuevas hacia abajo del sótano y dos nuevas plantas arriba), la recuperación de los suelos antiguos de pinotea y de la carpintería exterior.
ESQUELETOS
RECUPERADOS
El grupo TIKTO se contactó con la Agencia Nacional de Vivienda (ANV) donde le comentaron que tenían esqueletos (de edificios) abandonados y que estaban buscando inversores interesados en recuperarlos, para evitar toda la mancha que esos esqueletos viejos hacen en el entramado en la ciudad y en la generación de viviendas para personas.
Fue en ese momento que nace la ley de vivienda social (la ley Nº18.795) y se presentaron a llamados públicos. En ese marco le fueron adjudicadas dos edificaciones. Una es “Mahón”, un edificio ubicado en Brandzen y Requena (con fecha de entrega para diciembre de 2015), con 30 apartamentos, fundamentalmente de dos dormitorios. Otro edificio es “Mirador” en Maldonado. Es un edificio abandonado que se reciclará.
Para Ferrero el trabajo que desarrollan en estos edificios abandonados “tiene mucho tiempo de gestión con distintos compradores, investigando quiénes eran los propietarios”.
RECICLADORES
“Nosotros seguimos trabajando en España, vamos y venimos” nos expresa Ferrero. “En España estamos haciendo varios reciclajes en edificios de 400 años. Como arquitectos la experiencia de reciclar la tenemos en nuestra propia ciudad. Por eso queremos aprovechar esa experiencia y traerla aquí. En el caso del edificio de Barreiro y Ramos se mantuvo el exterior y cambiamos el interior para hacerlo más moderno. Pero Mahón es al revés: reformamos el exterior y mantuvimos buena parte del interior”.
¿Cómo ven la normativa para invertir en Uruguay?
“Asumimos las cargas impositivas que hay. Un negocio no está en que tu engañes al fisco, el beneficio está en otro lado. En Uruguay, con sus normativas, estamos bien. Lo que estamos haciendo es formar un equipo de trabajo. En cuanto a las relaciones con el gremio de trabajadores, tiene fuerza pero tienen total libertad para estar en nuestras obras”.
¿Tienen más proyectos en el interior del país?
“En Salto aún no. Tenemos algo en San José, nos han planteado la posibilidad de trabajar en Dolores. Siempre hay posibilidades de generar viviendas buenas, acogidas a la ley de vivienda social. Nosotros vamos dirigidos al uruguayo, no al inversionista que viene, la meta es el consumidor o el empresario uruguayo”.
¿Qué tipo de técnicas y tecnologías aplican a sus proyectos?
“Las más modernas, las carpetas las hemos echado con una empresa especializada que son autonivelantes. Se echa al suelo, se distribuye, se nivela. Lo mismo en paredes, con todo el yeso proyectado. En toda la fachada del edificio, en el contorno perimetral, en la piel, vamos con placa ya que ponemos aislante térmico, con fibra de vidrio. Las persianas son de aluminio inyectado. Vamos con lo más moderno. Es la forma de dar calidad, buen remate y mejor producto”. Revuelta es de ir a diario a sus obras: “mañana a la mañana me junto con el revestidor para replantear donde quiero que haga los encuentros, porque  a la obra hay que mimarla y cuidarla”.
¿Ustedes venden sus propios edificios?
“Trabajamos con inmobiliarias de mucha confianza, como Cánepa y Cánepa, con la que tenemos buena relación desde que estábamos en Punta del Este. Ella nos gestiona los emprendimientos sean viviendas u oficinas”.
NARANJEROS
La primera inversión que hizo el grupo fue la compra de un campo de naranjos en Salto, de unas 150 hectáreas a Caputto. “Estamos encantados con ellos, son buena gente” afirmó Ferrero a EL PUEBLO.
“A Salto vamos una o dos veces al año. Es un tema financiero. En su momento ellos (por Caputto) necesitan financiar nuevas construcciones en la planta y nosotros compramos esa quinta”. “No sabemos de naranjas, solo las comemos” terminó de decir uno de nuestros entrevistados.

dos arquitectos e inversores españoles que se dedican a reciclar edificios viejos y reformar esos esqueletos urbanos en el marco de la ley de viviendas de interés social, dialogaron con EL PUEBLO sobre sus proyectos.

En un lugar emblemático, en plena Ciudad Vieja, en el cruce de 25 de Mayo y Juan Carlos Gómez, donde funcionara la antigua Librería Barreiro y Ramos, dialogamos de sus proyectos, algunos finalizados y otros en plena etapa de ejecución.

Joaquín Ferrero y Pilar Revuelta son esposos, apasionados arquitectos e inversores que han desembarcado en Uruguay para quedarse. Comenzaron a cumplir sus proyectos en Punta del Este, para continuar en Montevideo, volver a Maldonado y de a poco, internarse en el interior de nuestro país.

INVERSIÓN ESPAÑOLA

“Desembarcamos aquí, en Uruguay, con un grupo mayor de inversores españoles. La primera incursión fue en Punta del Este, en el edificio Torre Lobos, una torre bastante grande, de 25 pisos de altura” dijo Ferrero al inicio del diálogo con este diario. De aquellos inversores iniciales “nos hemos quedado tres grupos, todos vinculados con la ciudad de Valladolid”. De allí nace el grupo TIKTO Desarrollo Urbano del que nuestros entrevistados son socios, junto a otros cuatro profesionales (ingenieros civiles muy vinculados a los temas de la energía).

“Nosotros somos arquitectos y lo que pretendíamos hacer era trabajar en nuestra rama que es la construcción”, agregó Ferrero. Según manifestaron la inversión inicial de todos los proyectos sería de unos 30 millones de dólares en unos 4 años, pero ese monto se va invirtiendo de a poco, en cada proyecto.

ENAMORADOS

“La Ciudad Vieja nos gusta mucho, nos enamoró desde el primer día” dijo Pilar Revuelta a EL PUEBLO. “Este edificio que era la antigua Librería de Barreiro y Ramos, lo pudimos adquirir y comenzamos con la reforma y rehabilitación. Lo hemos convertido en un edificio de oficinas”. Agregó que en este proyecto se invirtieron unos 4,5 millones de dólares y prácticamente se ha entregado en un 80%. Se destaca, además de las oficinas y viviendas, la claraboya móvil eléctricamente, el deck parrillero en la azotea, el Garaje (ubicado en dos plantas nuevas hacia abajo del sótano y dos nuevas plantas arriba), la recuperación de los suelos antiguos de pinotea y de la carpintería exterior.

ESQUELETOS RECUPERADOS

El grupo TIKTO se contactó con la Agencia Nacional de Vivienda (ANV) donde le comentaron que tenían esqueletos (de edificios) abandonados y que estaban buscando inversores interesados en recuperarlos, para evitar toda la mancha que esos esqueletos viejos hacen en el entramado en la ciudad y en la generación de viviendas para personas.

Fue en ese momento que nace la ley de vivienda social (la ley Nº18.795) y se presentaron a llamados públicos. En ese marco le fueron adjudicadas dos edificaciones. Una es “Mahón”, un edificio ubicado en Brandzen y Requena (con fecha de entrega para diciembre de 2015), con 30 apartamentos, fundamentalmente de dos dormitorios. Otro edificio es “Mirador” en Maldonado. Es un edificio abandonado que se reciclará.

Para Ferrero el trabajo que desarrollan en estos edificios abandonados “tiene mucho tiempo de gestión con distintos compradores, investigando quiénes eran los propietarios”.

RECICLADORES

“Nosotros seguimos trabajando en España, vamos y venimos” nos expresa Ferrero. “En España estamos haciendo varios reciclajes en edificios de 400 años. Como arquitectos la experiencia de reciclar la tenemos en nuestra propia ciudad. Por eso queremos aprovechar esa experiencia y traerla aquí. En el caso del edificio de Barreiro y Ramos se mantuvo el exterior y cambiamos el interior para hacerlo más moderno. Pero Mahón es al revés: reformamos el exterior y mantuvimos buena parte del interior”.

¿Cómo ven la normativa para invertir en Uruguay?

“Asumimos las cargas impositivas que hay. Un negocio no está en que tu engañes al fisco, el beneficio está en otro lado. En Uruguay, con sus normativas, estamos bien. Lo que estamos haciendo es formar un equipo de trabajo. En cuanto a las relaciones con el gremio de trabajadores, tiene fuerza pero tienen total libertad para estar en nuestras obras”.

¿Tienen más proyectos en el interior del país?

“En Salto aún no. Tenemos algo en San José, nos han planteado la posibilidad de trabajar en Dolores. Siempre hay posibilidades de generar viviendas buenas, acogidas a la ley de vivienda social. Nosotros vamos dirigidos al uruguayo, no al inversionista que viene, la meta es el consumidor o el empresario uruguayo”.

¿Qué tipo de técnicas y tecnologías aplican a sus proyectos?

“Las más modernas, las carpetas las hemos echado con una empresa especializada que son autonivelantes. Se echa al suelo, se distribuye, se nivela. Lo mismo en paredes, con todo el yeso proyectado. En toda la fachada del edificio, en el contorno perimetral, en la piel, vamos con placa ya que ponemos aislante térmico, con fibra de vidrio. Las persianas son de aluminio inyectado. Vamos con lo más moderno. Es la forma de dar calidad, buen remate y mejor producto”. Revuelta es de ir a diario a sus obras: “mañana a la mañana me junto con el revestidor para replantear donde quiero que haga los encuentros, porque  a la obra hay que mimarla y cuidarla”.

¿Ustedes venden sus propios edificios?

“Trabajamos con inmobiliarias de mucha confianza, como Cánepa y Cánepa, con la que tenemos buena relación desde que estábamos en Punta del Este. Ella nos gestiona los emprendimientos sean viviendas u oficinas”.

NARANJEROS

La primera inversión que hizo el grupo fue la compra de un campo de naranjos en Salto, de unas 150 hectáreas a Caputto. “Estamos encantados con ellos, son buena gente” afirmó Ferrero a EL PUEBLO.

“A Salto vamos una o dos veces al año. Es un tema financiero. En su momento ellos (por Caputto) necesitan financiar nuevas construcciones en la planta y nosotros compramos esa quinta”. “No sabemos de naranjas, solo las comemos” terminó de decir uno de nuestros entrevistados.







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