Isabel Oliva, una artista salteña de gran destaque en la Fonomímica, que transita por escenarios uruguayos y argentinos

Isabel Oliva es salteña y vive en Salto, tiene 71 años de edad y desde hace muchos años se dedica al arte en sus distintas manifestaciones: baile, canto, actuación, pero sobre todo en la Fonomímica, disciplina de la que es muy raro encontrar a otro representante, y más aún en Salto, y más que haya recorrido tantos departamentos del país, así como localidades argentinas exponiendo su talento y recogiendo tantos reconocimientos y premios como ella. Es que su bajo perfil ha hecho que su trabajo permaneciera siempre, al menos entre los salteños, casi inadvertido. La Fonomímica consiste básicamente en subirse al escenario e imitar los movimientos corporales y labiales (así como la forma de vestir) de cantantes famosos, al tiempo que suena la grabación original del artista. En un reciente diálogo con EL PUEBLO, Isabel desplegó (además de muchísimos diplomas, fotografías, recortes de diarios y trofeos obtenidos) una incontable cantidad de anécdotas de su quehacer artístico, sobre todo vinculadas a sus actuaciones fuera de Salto, donde destaca, a modo de ejemplo, varias participaciones (en distintas ediciones) en el festival “Encuentro de los Años Dorados”, evento que reúne a delegaciones de adultos mayores de diferentes puntos del Uruguay, con actividades de integración sociocultural y artística, organizado cada año por la Intendencia Departamental de Tacuarembó y el Municipio de San Gregorio de Polanco. Pero los escenarios que ha recorrido por variados lugares de Argentina, incluso Buenos Aires, también marcan y realzan su trayectoria. Isabel Oliva
Actualmente, Isabel forma parte del elenco de Flamenco que dirige la profesora Cristina Gaudín, a quien reconoce como una de sus principales formadoras, así como también a la hermana de esta, Ana María Gaudín. El Tango es otra de sus pasiones, un ritmo que comenzó a bailar hace muchos años junto a su esposo (ya fallecido) y en el que también obtuvo importantes reconocimientos.
Puntualmente sobre la Fonomímica, consultada sobre cuál es su actuación más recordada o valorada, dice que lo mejor cree que es cuando imita a Tita Merello, algo que ha causado un exitoso impacto en diferentes escenarios del Uruguay y la Argentina; aunque comentó también que últimamente realizó la fonomímica de Lucas Sugo con la canción Cuando canta el Gallo Azul y, a pesar que se le hizo un poco más difícil, sobre todo por la vestimenta masculina, etc., cree que logró un buen espectáculo. En esta disciplina, Isabel Oliva se define principalmente como autodidacta, una disciplina que logra, junto con las demás en las que incursiona, la finalidad de hacerle la vida más feliz.