Jefe de RR.PP. de la comuna dijo que se constató envío de dinero para obras que no se hicieron

Alejandro Bermúdez aclaró que hubo
dificultad para encontrar documentación

Una serie de obras que figuran como realizadas y certificadas por las autoridades nacionales que enviaron el dinero para que las mismas se construyeran, vehículos adquiridos y que figuraban como comprados pero que los terminó abonando la actual administración y otra serie de elementos similares, fueron los que arrojó el estudio realizado por la empresa capitalina Deloitte y que las autoridades de la comuna salteña dieran a conocer ayer en conferencia de prensa.
En ese sentido, el Jefe de Relaciones Públicas de la comuna, Alejandro Bermúdez, que estuvo en la mesa junto al director de Tránsito Rafael Di Donato, al abogado patrocinante, Federico Alvarez Petraglia, al director de Salud e Higiene de la comuna, Juan Pablo Cesio y al secretario general de la Intendencia salteña, Fabián Bochia, brindó información sobre el asunto.

PROCEDIMIENTO
“Tuvimos muchos inconvenientes en acceder a la información, hubo resistencia por parte de funcionarios de carrera en brindarnos datos, no se encontraron proyectos, ni las certificaciones, por lo cual el faltante de la documentación es amplísima”, declaró el funcionario.
Bermúdez señaló que la auditoría sostiene que se encontraron “hallazgos, evitando conclusiones formales de lo encontrado”. El funcionario admitió que la diferencia entre una auditoría y este informe con la aplicación de métodos de auditoría, es que hacer “una auditoría “nos habría llevado años en concluirla y nosotros precisábamos información rápida y además la misma habría calificado si se encontrara un hecho delictivo y aquí solo se menciona la existencia de hallazgos”.
Bermúdez se detuvo especialmente en las conclusiones sobre la gestión del “Fideicomiso 1, donde llama poderosamente la atención que las obras relatadas como objeto del fideicomiso no existen. No está el pavimento de adoquines en la zona portuaria, no existe el Parque Sauzal, no existe la refacción del frente costero, no existe el arreglo de los muros de la costanera, todas situaciones que cualquier persona las puede constatar a simple vista”.
Señaló que “otro caso curioso” es el que se cumplió a través de Contaduría donde en los últimos meses de la administración anterior, se hicieron gastos a rendir, procedimiento que implica que un funcionario retira un dinero bajo su responsabilidad para efectuar compras y luego debe justificarlas con la documentación pertinente.
“En uno de los casos, el retiro fue por un valor de 1,2 millones de pesos, donde a los 10 días a este mismo funcionario se le dio otro gasto a rendir por 700 mil pesos, para la compra de combustible lo cual está prohibido, pero no termina allí el problema, hay facturas sin firmar, otras que refieren a compras grandes de combustible donde tampoco se aclara adonde fue destinado ese combustible”, exclamó el funcionario.