Jefe del aeropuerto expresa que se brinda un servicio internacional pero hace falta personal y equipamiento

“Hay buena infraestructura pero falta anemómetro y barómetro”.

Tal como lo indicó a EL PUEBLO en ediciones pasadas el jefe del Aeropuerto Internacional de Nueva Hespérides Tte. Coronel (Mant.) Nelson Riambau se puede verificar que “las actuales instalaciones del resguardo son muy chicas para el tránsito de pasajeros, ya que la operativa coincide con otro tipos de vuelos y el aeropuerto sigue funcionando con normalidad”. El propio jefe brindó información sobre el servicio que brinda y las necesidades existentes. Asimismo valoró como muy positiva la realización del simulacro general llevado a cabo junto al Comité de Emergencia días pasados.

INVERSIONES PÚBLICAS Y PRIVADAS

Se está a la espera de alguna inversión “sea privada o pública, porque los vuelos llegaron para quedarse, porque si bien es un avión mediano, para la ciudad es un avión grande, que puede llegar hasta 68 pasajeros y lo ha hecho más de una vez”. Ahora “hay un requerimiento funcional, que antes no existía y el Estado no invirtió”. Cree el jefe que “todo pasa por la estrategia del Estado de optar por este tipo de transporte. Hoy estamos a la espera de si la compañía encargada se posiciona en forma positiva, si sigue volando de esta manera y si la inversión no la hace un privado, la hará el Estado, o quizá la Intendencia tiene intenciones de mejorar un poco”.

FORTALEZAS Y DEBILIDADES DE NUESTRO AEROPUERTO

El aeropuerto de Salto tiene categoría internacional, “por las instalaciones que tiene y por el servicio que da: tenemos Aduana y Migración en el momento de vuelos internacionales se posicionan en el aeropuerto. La pista, de 1600 metros,  da un buen servicio y hay posibilidades de operar las 24 horas, por lo que se puede trabajar de noche, bajo lluvia. Tenemos balizaje y  un buen equipo de motor generador, por si se corta la energía eléctrica.

También con una planta de poder (“planta hobart”) que es un equipo que le da energía al avión mientras este apaga todos sus equipos y está en tierra, y de esa manera mantiene todo su sistema en marcha (luces, comunicaciones)”. Riambau indicó que “si bien el servicio de meteorología depende de su Dirección Nacional, trabaja en conjunto con el aeropuerto con los datos normales y los que necesitamos como meteorología aeronáutica (viento, humedad, información a cada hora para saber en las condiciones en que está el aeropuerto, etc)”.

Reconoció que “está faltando algún equipamiento en torre de Control, útiles para el trabajo del controlador en el momento del aterrizaje, como lo es un anemómetro (mide la velocidad del viento)  y un barómetro (mide la presión atmosférica), que había pero han quedado fuera de servicio y no se han repuesto”.  No se tiene radar, ya que “los radares aeronáuticos están en Montevideo y en Durazno, en dos dimensiones y necesitan de una señal de radio (transponder) que se envía al radar, que la identifica y lo tiene en una pantalla como que está volando. Si la aeronave no tiene o no pone en funcionamiento ese transponder no es visualizado por los radares  aeronáuticos. Solo se puede visualizar un aeronave con un radar de tres dimensiones, como los que Fuerza Aérea en estos momentos está comprando que son para identificar a todo el que esté volando en forma ilegal, que no haya hecho el procedimiento que se tiene que hacer. Para eso están estos radares militares”.

El jefe manifestó que “Salto no necesita radar aeronáutico, porque tiene los de Montevideo y Durazno cubren todo el país, y se trabaja apoyando al centro de control de Montevideo”. En el aeropuerto local “solo son controladas las aeronaves que están en la órbita y en el radio que tiene injerencia la torre de control nuestra, a una distancia aproximada de unos 10 km a la redonda. Cualquier aeronave que esté volando legalmente en dicho radio tiene la obligación de entrar en frecuencia con nuestra torre y pasar un plan de vuelo en donde se llena un documento que expresa a que altura va a volar, que tipo de avión tiene, cuantos pasajeros lleva, adonde va, a que hora va a llegar, que combustible tiene, entre otros aspectos”.

Otro de los problemas es “la falta de personal para dar seguridad a la Terminal,  a la zona de pista, y a la zona pública. Actualmente en la sala hay 5 funcionarios, tanto administrativo como de Policía Aérea Nacional; en la pista hay 2 personas del aeropuerto. Estamos haciendo las gestiones  para dotar de más personal, porque hay que controlar el perímetro y también regular el flujo de tránsito afuera, en diálogo con la Intendencia”.

CONCLUSIONES DE SIMULACRO GENERAL

El 11 de agosto se llevó adelante un simulacro general de un plan con el Comité de Emergencia, del que “tuvimos conclusiones muy positivas. La primera es lograr que todas las instituciones, tanto públicas como privadas (bomberos, unidades móviles, sanitarias, policía, batallón, prefectura, etc) conozcamos el plan desarrollado por el Aeropuerto, que está establecido a nivel internacional y no se inventa, sino que se adecúa a nuestra realidad”. Respecto del cumplimiento del plan “se logró cumplir en  el tiempo establecido y con los medios que teníamos, y en donde se trató de que sea lo más real posible, para poder corregir”.

Asimismo expresó que “siempre hay mucha cosa para corregir, ya que tenemos algunas carencias, dentro de la que la mas importante es que no tenemos equipos de parihuelas para poder transportar o mover los heridos de un lugar a otro. Tenemos que usar mejor el sistema de comunicaciones que son muy importantes y hay que ensayar muchas veces el plan con regularidad, tomarnos los tiempos y ver en dónde no estamos preparados”.

Admitió e hizo ver al Comité de Emergencia que “la nueva vulnerabilidad es que tenemos una aeronave que puede llegar a tener 73 personas arribando a diario a Salto y eso nos tiene que disponer de otra manera y conocer cual es la tarea de cada uno, para que el día que pase algo, Dios no quiera, sepamos lo que hacer.







Recepción de Avisos Clasificados