Jóvenes salteños que fueron a participar del recibimiento al Papa Francisco destacan el cariño del pueblo brasileño

Más de siete meses les insumió a muchos salteños los preparativos para viajar a las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) en Brasil, comenzando a agruparse quienes tenían interés en concurrir, averiguando los costos de la inscripción (US$ 322), del traslado, viendo donde sería su estadía, y organizando los fondos para dichos gastos.
Por su parte, Río de Janeiro (Brasil) se preparó con mucho rigor y entusiasmo para la celebración de dichas Jornadas, realizadas el pasado mes de julio desde el día martes 23 al domingo 28, período en el cual acogió aproximadamente a tres millones de personas que concurrieron a acompañar la presencia del Papa Francisco en el primer viaje internacional que realizó el  primer Papa Latinoamericano, entre los cuales había ciento treinta y dos salteños.
Desde Uruguay concurrieron más de tres mil personas, en su inmensa mayoría jóvenes convocados por la Jornada Mundial de la Juventud, y desde Salto partieron ciento treinta y dos personas entre quienes se encontraban desde niños hasta personas de aproximadamente setenta años, quienes fueron despedidas con una misa en una catedral desbordante de fieles, familiares y amigos de quienes partían al encuentro con el Papa.
Los tres ómnibus salieron de Salto el sábado 20 de julio a la hora 20:30 aproximadamente, teniendo previsto una parada en Joinville (800 km de Río de Janeiro), a donde llegaron en la madrugada del día siguiente, próximo a la hora 4:00, allí fueron recibidos por una Congregación de Salesianos y posteriormente continuaron hasta llegar a la “Comunidad de Santa Ana” de Campo Grande, a 80 km de la playa de Copacabana.
Allí el grupo de salteños se encontró con gente de diferentes países, en su mayoría argentinos, paraguayos y colombianos, todos quienes concurrían bajo el mismo espíritu de fe y el ánimo de compartir las Jornadas y la presencia del Papa Francisco con alegría.
LA EXPERIENCIA DE
LOS SALTEÑOS
Un grupo de jóvenes salteños dialogó con EL PUEBLO para contar su experiencia en dichas Jornadas: Alejandra Vera, Hermana del Sagrado Corazón de Jesús (29 años), Ruben Giménez, Sacerdote de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús (30 años) y Federico Pereira, Animador de la Pastoral Juvenil de la Parroquia del Cerro (29 años), quienes remarcaron que el clima festivo por la expectativa de la visita del Papa se vivía desde hace varios días previos, incrementándose durante el mismo viaje y llegando a ser desbordante durante la misa realizada por el Papa Francisco en la playa de Copacabana.
Federico comentó que durante los días que permanecieron en Río notaron que “el transporte estaba colapsado, los restaurantes estaban colapsados, había que hacer cola para todo en todos lados”, y en oportunidades debieron “tomar un ómnibus, un tren y un subte” para llegar a destino, porque “había mucha gente, además de los mismos brasileños que tenían que ir a sus trabajos, todos los que estábamos allí debíamos movilizarnos, era increíble ver tanta gente de diferentes culturas pero todos con los mimos valores  cristianos y lo que se transmitía entre la gente era maravilloso, siempre dicen que los brasileños viven el carnaval todo el año, y allí era algo parecido estaban todos siempre alegres, nos recibieron muy bien, si hay algo que tengo que destacar es el cariño del pueblo brasileño por como nos recibió” comentó.
Por su parte, Alejandra al ser consultada por lo que vivió y sintió en dichas  jornadas comentó “todo fue muy emocionante, ver tanta gente junta en torno a Jesús, algo que el Papa en todo momento lo decía ‘nos reunimos por Jesús’ y el hecho de que hablara primero en portugués y despues en español fue otra cosa que nos emocionó mucho porque lo sentimos muy cercano” dijo la joven Hermana del Sagrado Corazón de Jesús.
La ubicación de estos jóvenes de la Parroquia del Cerro distaba aproximadamente un kilómetro del escenario en que estuvo el Papa durante la misa en la playa de Copacabana, y si bien no pudieron verlo más que por las pantallas durante dicha ceremonia, sí pudieron tenerlo muy cerca a unos pocos metros ya que “el Papa estuvo recorriendo y saludando a mucha gente” comentaron los jóvenes.
El lema de  las Jornadas era “vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos” y el mensaje que transmitió el Papa con un lenguaje tan juvenil por momentos “futbolero” con expresiones como “pateen para adelante”, “sigan a Cristo que no se iguala a ganar un mundial porque Jesús es mucho más grande”, “no balconeen la vida, Jesús se metió en ella”, fueron frases que calaron hondo en muchos jóvenes que llenaron sus espíritus de mensajes positivos y alentadores, que los motivó a transmitirlos a otros jóvenes.
El sacerdote Ruben Giménez, de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús agregó que en el año 2016 se realizarán en Cracovia (Polonia) las próximas Jornadas Mundiales de la Juventud donde ser realizará un homenaje al Papa Juan Pablo II, como creador de dichas Jornadas en el año 1984.

Más de siete meses les insumió a muchos salteños los preparativos para viajar a las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) en Brasil, comenzando a agruparse quienes tenían interés en concurrir, averiguando los costos de la inscripción (US$ 322), del traslado, viendo donde sería su estadía, y organizando los fondos para dichos gastos.

Por su parte, Río de Janeiro (Brasil) se preparó con mucho rigor y entusiasmo para la celebración de dichas Jornadas, realizadas el533710_10152112737869392_1010332844_n pasado mes de julio desde el día martes 23 al domingo 28, período en el cual acogió aproximadamente a tres millones de personas que concurrieron a acompañar la presencia del Papa Francisco en el primer viaje internacional que realizó el  primer Papa Latinoamericano, entre los cuales había ciento treinta y dos salteños.

Desde Uruguay concurrieron más de tres mil personas, en su inmensa mayoría jóvenes convocados por la Jornada Mundial de la Juventud, y desde Salto partieron ciento treinta y dos personas entre quienes se encontraban desde niños hasta personas de aproximadamente setenta años, quienes fueron despedidas con una misa en una catedral desbordante de fieles, familiares y amigos de quienes partían al encuentro con el Papa.

Los tres ómnibus salieron de Salto el sábado 20 de julio a la hora 20:30 aproximadamente, teniendo previsto una parada en Joinville (800 km de Río de Janeiro), a donde llegaron en la madrugada del día siguiente, próximo a la hora 4:00, allí fueron recibidos por una Congregación de Salesianos y posteriormente continuaron hasta llegar a la “Comunidad de Santa Ana” de Campo Grande, a 80 km de la playa de Copacabana.

Allí el grupo de salteños se encontró con gente de diferentes países, en su mayoría argentinos, paraguayos y colombianos, todos quienes concurrían bajo el mismo espíritu de fe y el ánimo de compartir las Jornadas y la presencia del Papa Francisco con alegría.

LA EXPERIENCIA DE LOS SALTEÑOS

Un grupo de jóvenes salteños dialogó con EL PUEBLO para contar su experiencia en dichas Jornadas: Alejandra Vera, Hermana del Sagrado Corazón de Jesús (29 años), Ruben Giménez, Sacerdote de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús (30 años) y Federico Pereira, Animador de la Pastoral Juvenil de la Parroquia del Cerro (29 años), quienes remarcaron que el clima festivo por la expectativa de la visita del Papa se vivía desde hace varios días previos, incrementándose durante el mismo viaje y llegando a ser desbordante durante la misa realizada por el Papa Francisco en la playa de Copacabana.

Federico comentó que durante los días que permanecieron en Río notaron que “el transporte estaba colapsado, los restaurantes estaban colapsados, había que hacer cola para todo en todos lados”, y en oportunidades debieron “tomar un ómnibus, un tren y un subte” para llegar a destino, porque “había mucha gente, además de los mismos brasileños que tenían que ir a sus trabajos, todos los que estábamos allí debíamos movilizarnos, era increíble ver tanta gente de diferentes culturas pero todos con los mimos valores  cristianos y lo que se transmitía entre la gente era maravilloso, siempre dicen que los brasileños viven el carnaval todo el año, y allí era algo parecido estaban todos siempre alegres, nos recibieron muy bien, si hay algo que tengo que destacar es el cariño del pueblo brasileño por como nos recibió” comentó.

Por su parte, Alejandra al ser consultada por lo que vivió y sintió en dichas  jornadas comentó “todo fue muy emocionante, ver tanta gente junta en torno a Jesús, algo que el Papa en todo momento lo decía ‘nos reunimos por Jesús’ y el hecho de que hablara primero en portugués y despues en español fue otra cosa que nos emocionó mucho porque lo sentimos muy cercano” dijo la joven Hermana del Sagrado Corazón de Jesús.

La ubicación de estos jóvenes de la Parroquia del Cerro distaba aproximadamente un kilómetro del escenario en que estuvo el Papa durante la misa en la playa de Copacabana, y si bien no pudieron verlo más que por las pantallas durante dicha ceremonia, sí pudieron tenerlo muy cerca a unos pocos metros ya que “el Papa estuvo recorriendo y saludando a mucha gente” comentaron los jóvenes.

El lema de  las Jornadas era “vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos” y el mensaje que transmitió el Papa con un lenguaje tan juvenil por momentos “futbolero” con expresiones como “pateen para adelante”, “sigan a Cristo que no se iguala a ganar un mundial porque Jesús es mucho más grande”, “no balconeen la vida, Jesús se metió en ella”, fueron frases que calaron hondo en muchos jóvenes que llenaron sus espíritus de mensajes positivos y alentadores, que los motivó a transmitirlos a otros jóvenes.

El sacerdote Ruben Giménez, de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús agregó que en el año 2016 se realizarán en Cracovia (Polonia) las próximas Jornadas Mundiales de la Juventud donde ser realizará un homenaje al Papa Juan Pablo II, como creador de dichas Jornadas en el año 1984.