Juan Raúl Ferreira estuvo ayer en el Salto Rowing Club contando varias “Anécdotas de Wilson” sobre su padre

El exembajador de Uruguay en la República Argentina, actual integrante del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDDHH), el político nacionalista Juan Raúl Ferreira, hijo del emblemático político del Partido Nacional, Wilson ferreira Aldunate, estuvo en Salto en la pasada jornada.

En la oportunidad, Ferreira brindó una charla ayer al mediodía en las instalaciones del Salto Rowing Club, del cual participaron una veintena de personas, con el objetivo de rememorar la historia política de su padre, el último caudillo blanco, a 27 años de su fallecimiento, que se cumplieron el pasado 15 de marzo.

Momentos previos al encuentro, Juan Raúl Ferreira, dialogó con EL PUEBLO sobre lo que fue la figura de su padre, de quien dijo “trascendió la frontera de los partidos políticos” en el Uruguay, al punto que él brinda charlas en diferentes puntos del país para recordar, no tanto sus ideales como personalidad política, sino sus recuerdos y anécdotas, las que comparten con muchas personas. “Wilson (Ferreira Aldunate) por alguna de las circunstancias se bajó del bronce y ha quedado prendido en el recuerdo de los uruguayos y ese es el homenaje más lindo que ha tenido”, comentó a este diario el exactivista político.

El actual director del Instituto Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH), está impedido de realizar declaraciones que sean de carácter proselitistas por la función que cumple y por eso se limitó a hablar únicamente de las anécdotas que hacen referencia a su padre.

En una entrevista brindada a este diario y que se dará a conocer en próximas ediciones, Ferreira comentó varios de los aspectos que tuvieron al caudillo como protagonista de las elecciones presidenciales de 1971, de las cuales hasta ahora se habla del “fraude electoral” que posiblemente hubo en aquel momento, además de su exilio durante la dictadura militar uruguaya, la noche “negra” del 27 de junio de 1973 cuando el entonces presidente colorado Juan María Bordaberry, disolvió el parlamento y abrió las puertas a la dictadura militar. Y el regreso al país de Ferreira Aldunate en 1984, donde permaneció detenido por varios días hasta las elecciones nacionales que determinaron la reapertura democrática.

l exembajador de Uruguay en la República Argentina, actual integrante del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDDHH), el político nacionalista Juan Raúl Ferreira, hijo del emblemático político del Partido Nacional, Wilson ferreira Aldunate, estuvo en Salto en la pasada jornada.
En la oportunidad, Ferreira brindó una charla ayer al mediodía en las instalaciones del Salto Rowing Club, del cual participaron una veintena de personas, con el objetivo de rememorar la historia política de su padre, el último caudillo blanco, a 27 años de su fallecimiento, que se cumplieron el pasado 15 de marzo.
Momentos previos al encuentro, Juan Raúl Ferreira, dialogó con EL PUEBLO sobre lo que fue la figura de su padre, de quien dijo “trascendió la frontera de los partidos políticos” en el Uruguay, al punto que él brinda charlas en diferentes puntos del país para recordar, no tanto sus ideales como personalidad política, sino sus recuerdos y anécdotas, las que comparten con muchas personas. “Wilson (Ferreira Aldunate) por alguna de las circunstancias se bajó del bronce y ha quedado prendido en el recuerdo de los uruguayos y ese es el homenaje más lindo que ha tenido”, comentó a este diario el exactivista político.
El actual director del Instituto Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH), está impedido de realizar declaraciones que sean de carácter proselitistas por la función que cumple y por eso se limitó a hablar únicamente de las anécdotas que hacen referencia a su padre.
En una entrevista brindada a este diario y que se dará a conocer en próximas ediciones, Ferreira comentó varios de los aspectos que tuvieron al caudillo como protagonista de las elecciones presidenciales de 1971, de las cuales hasta ahora se habla del “fraude electoral” que posiblemente hubo en aquel momento, además de su exilio durante la dictadura militar uruguaya, la noche “negra” del 27 de junio de 1973 cuando el entonces presidente colorado Juan María Bordaberry, disolvió el parlamento y abrió las puertas a la dictadura militar. Y el regreso al país de Ferreira Aldunate en 1984, donde permaneció detenido por varios días hasta las elecciones nacionales que determinaron la reapertura democrática.
n