Kechichián reconoció que no se realizarán “inversiones superlativas” en el Aeropuerto de Nueva Hespérides2

La ministra de Turismo y Deporte Liliam Kechichián dio inicio este miércoles al Ciclo de Diálogos denominado “Políticas de Estado para el Desarrollo Regional”, organizado por la Regional Norte, el Centro MEC de Salto y el Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte, en el marco del Bicentenario de las Instrucciones del Año XIII.
La ministra inició su exposición haciendo un repaso de la situación que hoy afronta el Turismo, donde pese a algunas coyunturas regionales, se están registrando cifras históricas, como la llegada a Uruguay este año del turista número 3 millones, lo que ha dejado a nuestro país U$S 2 mil millones, lo que implica el 7% del PBI, lo que genera a su vez trabajo en forma directa para 57 mil uruguayos y en forma indirecta a otros 100 mil. Respecto a Salto y en materia de inversión, la ministra Kechichián mencionó que a través del denominado Plan BID I (Banco Interamericano de Desarrollo), se pudo reconstruir una piscina con sus vestuarios en Termas del Arapey y que está previsto una inversión en el Departamento para lo que resta del quinquenio de U$S 700 mil a través del Plan BID II en la construcción de una rampa y embarcadero en zona de la Represa de Salto Grande y estaciones fluviales y rampa en Pueblo Belén y Villa Constitución. Por otro lado, ante la pregunta del público presente, la ministra reconoció que “no habrá una inversión superlativa en lo que resta de este gobierno” en el Aeropuerto Internacional de Nueva Hespérides, pues con la infraestructura que tiene alcanza para las funciones que viene desempeñando.
PLAN NACIONAL TURISMO SOSTENIBLE
En otro momento de su alocución, Kechichián recordó la importancia del trabajo realizado en el anterior gobierno. “El principal aporte que la anterior Administración le dejó a ésta, que en ese momento no sabíamos que podíamos ser los mismos, fue la elaboración de un Plan Nacional de Turismo Sostenible pensando en el 2020. Es decir, dejar de mirar solo la temporada y empezar a tener una mirada un poco más larga, ese fue un plan que se trabajó a lo largo y ancho del país, en el que participaron más de 800 personas de todos los que tienen que ver con la cadena de valor del turismo”, que tiene como orientación estratégica “cinco líneas grandes de trabajo que es un modelo turístico sostenible, ambiental, socio cultural y económico.
Un turismo que tenga innovación y calidad con impulso a la competitividad. Un incremento de las capacidades y la calidad del empleo, el compromiso de los actores del sistema de turismo. El marketing y la promoción para ampliar la demanda. Y la quinta línea que es un compromiso programático de la fuerza política que está en el gobierno, es el turismo como herramienta para la integración social y el desarrollo de un programa de turismo social”.
“¿Qué nos planteamos junto con esa mirada más de largo plazo? Nos planteamos algo que llamamos la revolución de la oferta. Es decir, pensábamos que además de seguir trabajando en los productos turísticos tradicionales, el sol y playa, el termal que venía siendo trabajado hace muchos años, el de congresos, el histórico cultural, teníamos que empezar a revolucionar un poco la oferta ampliando con nuevos productos”, como el turismo náutico, el idiomático, espacios de naturaleza (ex turismo rural), LGTB -Lesbiana, Gay, Transexual y Bisexual-, “que en el mundo ha venido creciendo mucho, es un segmento importante de alto poder adquisitivo en general y que Uruguay no lo tenía”, y el turismo social.
LAS 7 PLAGAS
“He sido muy crítica –agregó- de algunos análisis que decían que los éxitos, en el turismo y en otras cuestiones de las políticas tenían que ver con cierto viento de cola que Uruguay había tenido. Yo polemizo con esa mirada porque creo que en el turismo especialmente viento de cola, cero. Hemos tenido, no digo las siete plagas, pero casi casi, porque el cierre de los puentes, las medidas argentinas, el precio del petróleo, el cierre de PLUNA, la ida de Iberia. Si las concentro a todas juntas, realmente, lejos de ser viento de cola han sido dificultades muy grandes que hemos tenido que enfrentar. Y no lo digo solo del punto de vista público, porque también quiero reafirmar hoy aquí que no hay turismo si no hay un buen trabajo público-privado, y un buen trabajo desde las políticas nacionales con las políticas departamentales”, asegurando en ese sentido, la predisposición favorable de la intendencia de Salto para trabajar coordinadamente con su Ministerio.

La ministra de Turismo y Deporte Liliam Kechichián dio inicio este miércoles al Ciclo de Diálogos denominado “Políticas de Estado para el Desarrollo Regional”, organizado por la Regional Norte, el Centro MEC de Salto y el Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte, en el marco del Bicentenario de las Instrucciones del Año XIII.

La ministra inició su exposición haciendo un repaso de la situación que hoy afronta el Turismo, donde pese a algunas coyunturas24 7 13 022regionales, se están registrando cifras históricas, como la llegada a Uruguay este año del turista número 3 millones, lo que ha dejado a nuestro país U$S 2 mil millones, lo que implica el 7% del PBI, lo que genera a su vez trabajo en forma directa para 57 mil uruguayos y en forma indirecta a otros 100 mil. Respecto a Salto y en materia de inversión, la ministra Kechichián mencionó que a través del denominado Plan BID I (Banco Interamericano de Desarrollo), se pudo reconstruir una piscina con sus vestuarios en Termas del Arapey y que está previsto una inversión en el Departamento para lo que resta del quinquenio de U$S 700 mil a través del Plan BID II en la construcción de una rampa y embarcadero en zona de la Represa de Salto Grande y estaciones fluviales y rampa en Pueblo Belén y Villa Constitución. Por otro lado, ante la pregunta del público presente, la ministra reconoció que “no habrá una inversión superlativa en lo que resta de este gobierno” en el Aeropuerto Internacional de Nueva Hespérides, pues con la infraestructura que tiene alcanza para las funciones que viene desempeñando.

PLAN NACIONAL TURISMO SOSTENIBLE

En otro momento de su alocución, Kechichián recordó la importancia del trabajo realizado en el anterior gobierno. “El principal aporte que la anterior Administración le dejó a ésta, que en ese momento no sabíamos que podíamos ser los mismos, fue la elaboración de un Plan Nacional de Turismo Sostenible pensando en el 2020. Es decir, dejar de mirar solo la temporada y empezar a tener una mirada un poco más larga, ese fue un plan que se trabajó a lo largo y ancho del país, en el que participaron más de 800 personas de todos los que tienen que ver con la cadena de valor del turismo”, que tiene como orientación estratégica “cinco líneas grandes de trabajo que es un modelo turístico sostenible, ambiental, socio cultural y económico.

Un turismo que tenga innovación y calidad con impulso a la competitividad. Un incremento de las capacidades y la calidad del empleo, el compromiso de los actores del sistema de turismo. El marketing y la promoción para ampliar la demanda. Y la quinta línea que es un compromiso programático de la fuerza política que está en el gobierno, es el turismo como herramienta para la integración social y el desarrollo de un programa de turismo social”.

“¿Qué nos planteamos junto con esa mirada más de largo plazo? Nos planteamos algo que llamamos la revolución de la oferta. Es decir, pensábamos que además de seguir trabajando en los productos turísticos tradicionales, el sol y playa, el termal que venía siendo trabajado hace muchos años, el de congresos, el histórico cultural, teníamos que empezar a revolucionar un poco la oferta ampliando con nuevos productos”, como el turismo náutico, el idiomático, espacios de naturaleza (ex turismo rural), LGTB -Lesbiana, Gay, Transexual y Bisexual-, “que en el mundo ha venido creciendo mucho, es un segmento importante de alto poder adquisitivo en general y que Uruguay no lo tenía”, y el turismo social.

LAS 7 PLAGAS

“He sido muy crítica –agregó- de algunos análisis que decían que los éxitos, en el turismo y en otras cuestiones de las políticas tenían que ver con cierto viento de cola que Uruguay había tenido. Yo polemizo con esa mirada porque creo que en el turismo especialmente viento de cola, cero. Hemos tenido, no digo las siete plagas, pero casi casi, porque el cierre de los puentes, las medidas argentinas, el precio del petróleo, el cierre de PLUNA, la ida de Iberia. Si las concentro a todas juntas, realmente, lejos de ser viento de cola han sido dificultades muy grandes que hemos tenido que enfrentar. Y no lo digo solo del punto de vista público, porque también quiero reafirmar hoy aquí que no hay turismo si no hay un buen trabajo público-privado, y un buen trabajo desde las políticas nacionales con las políticas departamentales”, asegurando en ese sentido, la predisposición favorable de la intendencia de Salto para trabajar coordinadamente con su Ministerio.