La Asociación Cristiana de Jóvenes promueve proyectos de voluntariado juvenil en el marco del festejo internacional

Con motivo del Día Mundial del Servicio Voluntario Juvenil – que año a año propone ejecutar políticas de acciones voluntarias la Asociación Cristiana de Jóvenes invita a una serie de actividades y para ello mañana miércoles realizará una reunión  en la sede de la institución a las 20. 30 horas.
En la misma se dará a conocer las propuestas de trabajo del presente año  y previo intercambio se dispondrán los temas a tratar.
En planteo de la organización nacional da oportunidad a que cada localidad lleve adelante su propia iniciativa y se exhorta a que sean los grupos los que elaboren los proyectos.
El torno a esta apertura, las acciones a llevar adelante deberán poner en escena el protagonismo juvenil, enmarcado en valores positivos, posibilidad de trascender y no solamente generar un hecho puntual.
La fecha a desarrollar las acciones será establecida de común acuerdo por los representantes.
Se pedirá a cada uno de los grupos designar no más de dos delegados que los representen.
La invitación se hace extensiva a  todo el colectivo juvenil que opere en Salto, confiando en dar cabida “a una amplia y propositiva movida juvenil”, comprometida con la sociedad en que actúa.
El Coordinador de la ACJ por Salto – de esta actividad – Maestro Director Ejecutivo Carlos Calisto, señaló que en su tercer año de gestión se ha logrado una importante convocatoria de jóvenes, trabajándose el año pasado sobre la temática “prevención de accidentes” como eje global de la propuesta.
El año anterior se apoyó un proyecto que benefició a tres escuelas rurales; un grupo de casi ochenta jóvenes que trabajó desde lo interinstitucional.
Destacó a su vez que desde hace 14 años la Asociación Cristiana viene siendo la coordinadora de la propuesta.
Se aspira este año a crear una suerte de mesa con los grupos de jóvenes, para afianzar el compromiso.
“La idea es poder llegar entre todos a un punto en común y definir una línea de trabajo” – subrayó el coordinador.
Si bien el voluntariado con el tiempo ha entrado en crisis propiciada por la sociedad en que vivimos, aún es posible generar espacios y capacitar grupos mediante talleres
La decisión más importante será elaborada por los propios jóvenes, quienes son en realidad los que llevan adelante la labor.
El voluntariado puede entenderse de un sentido amplio trascendiendo los límites del empleo remunerado y de las responsabilidades normales, convencidos de que la actividad a realizar es útil para la humanidad y uno mismo.
Es en estos términos donde se puede profundizar el significado del espíritu humanitario y compasivo de las personas.
La palabra “voluntario”, aplicada a una persona, no significa necesariamente que trabaje sin remuneración, sino que trabaja por propia voluntad, sin imposición exterior.
En un ejército, se llama voluntarios a los hombres que se alistan por propia voluntad, sin estar obligados por la ley, o que se ofrecen para cumplir una misión peligrosa o difícil.
ESPÍRITU
DE SERVICIO
Servir quiere decir dar, sacrificar una parte de sí mismo, de lo que se posee, en favor de otros, escribió Jean-G. Lossier.
Según él, es necesario, en primer lugar, conocerse, encontrarse a sí mismo, único medio de conocer y de encontrar a los demás.
Es muy cierto que cuanto más grande sea nuestra riqueza interior, más frutos producirá el trabajo.
Si no hay luz en nosotros, ¿cómo iluminaremos el camino?»
Recibir, tanto con carácter inicial como permanente, la información, formación, orientación, apoyo, y en su caso, medios materiales necesarios para el ejercicio de las funciones que se les asigne.
Ser tratados sin discriminación, respetando su libertad, dignidad, intimidad y creencias.
Participación activamente en la organización en que se inserten, colaborando en la elaboración, diseño, ejecución y evaluación de los programas, de acuerdo con sus estatutos o normas de aplicación.
Ser asegurados contra los riesgos de accidente y enfermedad derivados directamente del ejercicio de la actividad voluntaria, con las características y por los capitales asegurados que se establezcan reglamentariamente.
Ser reembolsados por los gastos realizados en el desempeño de sus actividades.
Disponer de una acreditación identificativa de su condición de voluntario.
Realizar su actividad en las debidas condiciones de seguridad e higiene en función de la naturaleza y características de aquélla.
Obtener el respeto y reconocimiento por el valor social de su contribución.

Con motivo del Día Mundial del Servicio Voluntario Juvenil – que año a año propone ejecutar políticas de acciones voluntarias la Asociación Cristiana de Jóvenes invita a una serie de actividades y para ello mañana miércoles realizará una reunión  en la sede de la institución a las 20. 30 horas.

En la misma se dará a conocer las propuestas de trabajo del presente año  y previo intercambio se dispondrán los temas a tratar.

En planteo de la organización nacional da oportunidad a que cada localidad lleve adelante su propia iniciativa y se exhorta a que sean los grupos los que elaboren los proyectos.

El torno a esta apertura, las acciones a llevar adelante deberán poner en escena el protagonismo juvenil, enmarcado en valores positivos, posibilidad de trascender y no solamente generar un hecho puntual.

La fecha a desarrollar las acciones será establecida de común acuerdo por los representantes.

Se pedirá a cada uno de los grupos designar no más de dos delegados que los representen.

La invitación se hace extensiva a  todo el colectivo juvenil que opere en Salto, confiando en dar cabida “a una amplia y propositiva movida juvenil”, comprometida con la sociedad en que actúa.

El Coordinador de la ACJ por Salto – de esta actividad – Maestro Director Ejecutivo Carlos Calisto, señaló que en su tercer año de gestión se ha logrado una importante convocatoria de jóvenes, trabajándose el año pasado sobre la temática “prevención de accidentes” como eje global de la propuesta.

El año anterior se apoyó un proyecto que benefició a tres escuelas rurales; un grupo de casi ochenta jóvenes que trabajó desde lo interinstitucional.

Destacó a su vez que desde hace 14 años la Asociación Cristiana viene siendo la coordinadora de la propuesta.

Se aspira este año a crear una suerte de mesa con los grupos de jóvenes, para afianzar el compromiso.

“La idea es poder llegar entre todos a un punto en común y definir una línea de trabajo” – subrayó el coordinador.

Si bien el voluntariado con el tiempo ha entrado en crisis propiciada por la sociedad en que vivimos, aún es posible generar espacios y capacitar grupos mediante talleres

La decisión más importante será elaborada por los propios jóvenes, quienes son en realidad los que llevan adelante la labor.

El voluntariado puede entenderse de un sentido amplio trascendiendo los límites del empleo remunerado y de las responsabilidades normales, convencidos de que la actividad a realizar es útil para la humanidad y uno mismo.

Es en estos términos donde se puede profundizar el significado del espíritu humanitario y compasivo de las personas.

La palabra “voluntario”, aplicada a una persona, no significa necesariamente que trabaje sin remuneración, sino que trabaja por propia voluntad, sin imposición exterior.

En un ejército, se llama voluntarios a los hombres que se alistan por propia voluntad, sin estar obligados por la ley, o que se ofrecen para cumplir una misión peligrosa o difícil.

ESPÍRITU

DE SERVICIO

Servir quiere decir dar, sacrificar una parte de sí mismo, de lo que se posee, en favor de otros, escribió Jean-G. Lossier.

Según él, es necesario, en primer lugar, conocerse, encontrarse a sí mismo, único medio de conocer y de encontrar a los demás.

Es muy cierto que cuanto más grande sea nuestra riqueza interior, más frutos producirá el trabajo.

Si no hay luz en nosotros, ¿cómo iluminaremos el camino?»

Recibir, tanto con carácter inicial como permanente, la información, formación, orientación, apoyo, y en su caso, medios materiales necesarios para el ejercicio de las funciones que se les asigne.

Ser tratados sin discriminación, respetando su libertad, dignidad, intimidad y creencias.

Participación activamente en la organización en que se inserten, colaborando en la elaboración, diseño, ejecución y evaluación de los programas, de acuerdo con sus estatutos o normas de aplicación.

Ser asegurados contra los riesgos de accidente y enfermedad derivados directamente del ejercicio de la actividad voluntaria, con las características y por los capitales asegurados que se establezcan reglamentariamente.

Ser reembolsados por los gastos realizados en el desempeño de sus actividades.

Disponer de una acreditación identificativa de su condición de voluntario.

Realizar su actividad en las debidas condiciones de seguridad e higiene en función de la naturaleza y características de aquélla.

Obtener el respeto y reconocimiento por el valor social de su contribución.