La clase trabajadora es independiente pero no ausente

A la derecha le molesta el reconocimiento de los cambios

Desde hace unos días, se viene planteando desde la derecha y amplificándose a través de los medios masivos de comunicación,  que el movimiento sindical uruguayo está actuando como aliado del   Frente Amplio y defendiendo  de manera interesada lo que se ha hecho en estos diez años de gobierno.
Es evidente que el movimiento sindical uruguayo es lo suficientemente maduro como para actuar de forma independiente y con consciencia de clase; pero la independencia no significa indiferencia. La independencia, no significa  que se sea ajeno al reconocimiento de los cambios logrados y que  se mantengan omisos a las propuestas de país productivo que desde el Frente Amplio se impulsa. Ante cada pronunciamiento del movimiento sindical con respecto al rumbo económico del país, la derecha se expresa de manera inmediata, planteando como si fuera pecado la opinión del movimiento sindical. Se manifiestan  como si los trabajadores tuvieran la  opinión vedada  sobre temas que hacen al desarrollo nacional y a las condiciones de vida de la mayoría de la población.
La posición cambia y nada se dice, cuando Lacalle Pou plantea “muy suelto de lengua” eliminar la ley de 8 horas  de trabajo para el  trabajador   rural. Expresando con su planteo, sus ideas más conservadoras, rancias y nacidas  en el seno de la  clase social explotadora que representa y vinculada de forma natural al Partido Nacional. Nada se dice tampoco cuando Pedro Bordaberry propone mandar a prisión a  miles de jóvenes  de nuestro país, a través de la baja de la imputabilidad –posición que también defiende el candidato nacionalista-. No se siente tampoco repercusión, cuando  el líder del cambio por la positiva afirmó que eliminaría en caso de ser presidente la ley de responsabilidad penal empresarial. En estos casos los medios no sintieron las afirmaciones o no las quisieron escuchar.
En Salto ADEOMS
se mueve y a la
derecha le duele
Al igual que en lo nacional, en el departamento se expresan las mismas posiciones. Hoy en día, Salto es gobernado por la derecha riverista; expresada a través del grupo “Vamos Salto”, liderado por Germán Coutinho, compañero de fórmula de Pedro Bordaberry.
Desde hace unos días, la intendencia viene siendo puesta en jaque, a través de la justa lucha de los compañeros de ADEOMS; que sufren la falta de pago de sus salarios. La lucha de los trabajadores busca que la intendencia se ponga al  día con el atraso salarial existente; recurriendo  a la clásica herramienta de lucha de los trabajadores, el paro. La realización del paro de los funcionarios de la intendencia, ofuscó a muchos jerarcas, que salieron como “locos” a decir que esto era una jugada del Frente Amplio y del sindicato. Al parecer, estos jerarcas no disciernen que una cosa es lo sindical y otra es lo partidario. No comprenden que el problema no es que el trabajador sindicalizado haga la opción partidaria que quiera. No son capaces de ver, desde su miopía, que todo lo que se realiza tiene un fundamento político.
El conflicto de Salto, es político, lo que no quiere decir que sea partidario. Dentro del sindicato  seguramente convergen ideas partidarias diferentes,  expresadas a través de los dirigentes y los militantes,  que hacen las opciones que quieren en el marco de la libertad en que nos movemos; pero más allá de la opción personal, el sindicato es una herramienta de lucha  y como tal abraza a todos los trabajadores y hoy la lucha de los municipales por su salario es de todos.
Es afrentoso escuchar y ver cómo se busca desacreditar y desinformar  desde la intendencia y medios  de comunicación departamentales sobre el conflicto.   Se busca  entre los trabajadores culpar a otros y desconocer las culpas propias del gobierno que hasta este momento lo único que ha hecho es ingresar gente a “dedo”. Esta actitud demuestra una falta total de argumentos y de comprensión. Muestra  la cortedad estratégica de la derecha gobernante y además expresa  cómo para la derecha cuando el trabajador opina y se moviliza es problemático.
El actual intendente, Álvaro Compá es un reconocido empresario del medio departamental, vinculado a la industria de la construcción. En este caso  su vínculo con el Partido Colorado no es analizado por ningún medio ni tampoco se lo ve como  empresario  ¿Será casualidad que este empresario se vinculara a este partido? No; no es para nada  casual. Su opción  responde a una posición de clase, de defensa de intereses.  Los medios a  esto no lo vieron;  se les escapó el vínculo entre el empresario y el partido.
Lo destacado, es que a pesar de la recurrencia a cualquier tipo de medios para desacreditar y dividir la lucha;  los trabajadores  estamos  firmes en la defensa de los cambios logrados, organizados  en la central sindical y con una visión política clara e independiente, pero no indiferente de la realidad.
Prof. Regino López
Candidato a diputado por el Frente Amplio 1001
Salto

Desde hace unos días, se viene planteando desde la derecha y amplificándose a través de los medios masivos de comunicación,  que el movimiento sindical uruguayo está actuando como aliado del   Frente Amplio y defendiendo  de manera interesada lo que se ha hecho en estos diez años de gobierno.

Es evidente que el movimiento sindical uruguayo es lo suficientemente maduro como para actuar de forma independiente y con consciencia de clase; pero la independencia no significa indiferencia. La independencia, no significa  que se sea ajeno al reconocimiento de los cambios logrados y que  se mantengan omisos a las propuestas de país productivo que desde el Frente Amplio se impulsa. Ante cada pronunciamiento del movimiento sindical con respecto al rumbo económico del país, la derecha se expresa de manera inmediata, planteando como si fuera pecado la opinión del movimiento sindical. Se manifiestan  como si los trabajadores tuvieran la  opinión vedada  sobre temas que hacen al desarrollo nacional y a las condiciones de vida de la mayoría de la población.

La posición cambia y nada se dice, cuando Lacalle Pou plantea “muy suelto de lengua” eliminar la ley de 8 horas  de trabajo para el  trabajador   rural. Expresando con su planteo, sus ideas más conservadoras, rancias y nacidas  en el seno de la  clase social explotadora que representa y vinculada de forma natural al Partido Nacional. Nada se dice tampoco cuando Pedro Bordaberry propone mandar a prisión a  miles de jóvenes  de nuestro país, a través de la baja de la imputabilidad –posición que también defiende el candidato nacionalista-. No se siente tampoco repercusión, cuando  el líder del cambio por la positiva afirmó que eliminaría en caso de ser presidente la ley de responsabilidad penal empresarial. En estos casos los medios no sintieron las afirmaciones o no las quisieron escuchar.

En Salto ADEOMS se mueve y a la derecha le duele

Al igual que en lo nacional, en el departamento se expresan las mismas posiciones. Hoy en día, Salto es gobernado por la derecha riverista; expresada a través del grupo “Vamos Salto”, liderado por Germán Coutinho, compañero de fórmula de Pedro Bordaberry.

Desde hace unos días, la intendencia viene siendo puesta en jaque, a través de la justa lucha de los compañeros de ADEOMS; que sufren la falta de pago de sus salarios. La lucha de los trabajadores busca que la intendencia se ponga al  día con el atraso salarial existente; recurriendo  a la clásica herramienta de lucha de los trabajadores, el paro. La realización del paro de los funcionarios de la intendencia, ofuscó a muchos jerarcas, que salieron como “locos” a decir que esto era una jugada del Frente Amplio y del sindicato. Al parecer, estos jerarcas no disciernen que una cosa es lo sindical y otra es lo partidario. No comprenden que el problema no es que el trabajador sindicalizado haga la opción partidaria que quiera. No son capaces de ver, desde su miopía, que todo lo que se realiza tiene un fundamento político.

El conflicto de Salto, es político, lo que no quiere decir que sea partidario. Dentro del sindicato  seguramente convergen ideas partidarias diferentes,  expresadas a través de los dirigentes y los militantes,  que hacen las opciones que quieren en el marco de la libertad en que nos movemos; pero más allá de la opción personal, el sindicato es una herramienta de lucha  y como tal abraza a todos los trabajadores y hoy la lucha de los municipales por su salario es de todos.

Es afrentoso escuchar y ver cómo se busca desacreditar y desinformar  desde la intendencia y medios  de comunicación departamentales sobre el conflicto.   Se busca  entre los trabajadores culpar a otros y desconocer las culpas propias del gobierno que hasta este momento lo único que ha hecho es ingresar gente a “dedo”. Esta actitud demuestra una falta total de argumentos y de comprensión. Muestra  la cortedad estratégica de la derecha gobernante y además expresa  cómo para la derecha cuando el trabajador opina y se moviliza es problemático.

El actual intendente, Álvaro Compá es un reconocido empresario del medio departamental, vinculado a la industria de la construcción. En este caso  su vínculo con el Partido Colorado no es analizado por ningún medio ni tampoco se lo ve como  empresario  ¿Será casualidad que este empresario se vinculara a este partido? No; no es para nada  casual. Su opción  responde a una posición de clase, de defensa de intereses.  Los medios a  esto no lo vieron;  se les escapó el vínculo entre el empresario y el partido.

Lo destacado, es que a pesar de la recurrencia a cualquier tipo de medios para desacreditar y dividir la lucha;  los trabajadores  estamos  firmes en la defensa de los cambios logrados, organizados  en la central sindical y con una visión política clara e independiente, pero no indiferente de la realidad.

Prof. Regino López

Candidato a diputado por el Frente Amplio 1001

Salto







El tiempo

Ediciones anteriores

noviembre 2018
L M X J V S D
« oct    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

  • Otras Noticias...